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Popcorn

Publicado por Mocker , jueves, 6 de diciembre de 2012 14:27

Prince: "Purple Rain"

A mediados de los ´80 hubo dos grandes referentes musicales ineludibles dentro de la música Pop, que vendieron millones de discos, y su imagen fue difundida, explotada y comercializada a más no poder. Ellos fueron Michael Jackson, el cual apuntó a un mercado consumidor quizás con un aire más infantil o naif en su música y estética, esto lejos esta de desmerecer toda la gran carrera del ex Jackson 5, sólo que en contraposición se encontraba Prince -¿su Némesis de los ´80?- el cual tenía una imagen estética y musical más inclinada a lo sexual, por lo tanto su público seguidor tenía un par de años más que el de Jackson. 

La grandeza de un solista o grupo lo enmarcaba además de la gran cantidad de discos vendidos, si el o los artistas en cuestión eran llevados al Cine. Si trascendían la barrera de la música y accedían a poder filmar una película ya sea parodia de sus vidas, seguimiento de una gira o la reproducción de una historia ficticia era porque la cosa ya era seria. El grado del peso dentro del consumo popular ya tenía grandes escalas y se tenía que seguir explotando el fenómeno que comenzó dentro del ambiente musical hacia otros rubros. Grupos como The Beatles, The Rolling Stones, The Monkees y Kiss entre varios más, dejaron sus huellas en las cintas fílmicas con mayor o menor cintura para esquivar los tomates dentro del cine. Michael Jackson con la indescifrable y aburrida “Moonwalker” en 1988 tuvo lo suyo mientras que Prince con la aceptable “Purple Rain” en 1984 también dejó su aporte. Más allá de los resultados actorales de cada uno no hay que hacer la vista gorda y dejar pasar de largo la aceptación total que tuvo por parte de sus fans en ese momento y que el revival -cada vez más habitual- de la nostalgia por esa década siempre los vuelve a poner en boga.  

Sin embargo, y mucho más por estos días de acefalía de Mega estrellas musicales, es casi una utopia pensar en la posibilidad de que un artista pueda vender grandes cantidades de discos y además realizar un film. Motivos hay varios pero el que siempre va a estar en primer lugar es el irremediable paso del tiempo que además de avejentarnos modifica rutinas, tendencias y consumos entre varias cosas más. Con el advenimiento de internet y la posibilidad de tener desde una foto, la filmación de una actuación o una canción en cuestión de nuestro artista favorito a la vuelta de la esquina o mejor dicho al alcance de un click del mouse, hizo que todo sea más fácil de obtener y conseguir pero se perdió ese encanto y misterio de poder ver a nuestros ídolos por revistas o alguna que otra aparición televisiva de forma esporádica alimentando la ansiedad y expectativa. Ni hablar si estos realizaban alguna película, sólo lo podías ver en el Cine y si eras “tecnológico” después podías ir al videoclub y llevarte el VHS -que en paz descanse- de ese film para verlo durante unas horas más hasta que se acabara el tiempo del alquiler.
La globalización hizo que se modificaran, entre varias cosas más, los modos de consumo, por tal motivo realizar un film promocionando a un artista en particular dejó de ser el negocio que quizás era hasta hace unos años donde el acceso a esa información era en cuentagotas y sólo para algunos pocos.

Volviendo a encausar la dirección de esta nota y ahora sí enfocándonos en el film “Purple Rain” se puede decir con total certeza de que se trata del momento bisagra y clave del músico también como conocido bajo ese indescifrable símbolo, una más de las tantas excentricidades de Prince. Antes de lanzar el disco “Purple Rain”, Prince había editado el revolucionario “1999”, un Lp que marcó el pulso de lo que sería el Pop en los ´80, pero además fue el álbum que definió por completo su sonido, dándole una impronta personal y marcando su propio estilo. Fusionó el Funk, el Soul, el Rock y el Pop llevándolo a los sintetizados ´80 de modo tal que creó un estilo propio y particular, imitado desde ahí en más hasta el hartazgo pero nunca igualado. Sin embargo, sería con “Purple Rain” y por supuesto luego el simple de la canción homónima la que lo llevaría al estrellato. Escuchar este Lp hoy en día es adentrarse en la máquina del tiempo. El sonido está totalmente anclado en los ´80 y lo que sería una lástima en algunos álbumes vuelve a “Purple Rain” como a tantos otros, un registro inexorable para definir una década. El disco fue lanzado meses antes del estreno de la película y tuvo 4 simples que se posicionaron en los primeros puestos. De todas maneras, el film se puede considerar como un videoclip de larga duración ya que alrededor de una historia ficticia la cual tiene como protagonista a Prince van interpretándose temas del álbum en cuestión. La trama de la película es bastante simple, es una fábula semi autobiográfica de la vida de un artista con un ego bien alto -bastante similar a la vida real- que tiene una banda de acompañamiento la cual es una agrupación fija de uno de los boliches de moda, pero no le basta sólo con esto sino que también desea trascender y ser famoso. En el medio, y como sostén del film se encuentra la banda rival de nuestro pequeño héroe, una chica que conoce de la que se enamora, un padre golpeador, y un final de redención a toda orquesta.

El disco comienza con “Let´s Go Crazy” un rock de sintetizadores bien arriba con un solo de guitarra excelente. Luego baja el ritmo con “Take Me With You” y sigue con la balada “The Beautiful Ones”, la cual promediando el final de la canción alcanza el clímax. “Computer Blue” y “Darling Nikki” no aportan demasiado pero no desentonan con lo hecho anteriormente. Luego vendría otro clásico de la discografía de Prince, “When Doves Cry” en la cual el juego de voces -cosa que nos tiene acostumbrados Prince- y el buen aporte de los teclados lo convierten en el segundo tema más destacado del disco. Sigue “I Would Die 4 You” y “Baby I´m a Star” que completan el álbum hasta llegar al final del Lp y del film con la canción más esperada, la lacrimógena y futuro clásico de todos los tiempos “Purple Rain”. El clímax de esta canción va in crescendo, ayudada por la genial voz de Prince -grititos y gemidos incluídos-, el solo de guitarra, la base precisa de batería y bajo de fondo y los teclados aportando detalles.

Tanto el Lp como el film, sirvió para que la figura de Prince como ícono Pop creciera a escalas logrando un sonido único, revisitado en muchos discos de Neo R&B y Neo Soul de estos años. Los fríos números indican que en 1984 Prince fue por unas semanas número 1 en todos los formatos. Encabezó el ranking de singles con “When Doves Cry”, llego a la cima de discos vendidos con el Lp “Purple Rain” y fue éxito de taquilla con el film del mismo nombre. Estos números, por supuesto siempre hablando de EE.UU, en Argentina la figura de Prince nunca pego demasiado.

"Purple Rain"

Popcorn

Publicado por Mocker , martes, 26 de junio de 2012 14:41

"The T.A.M.I Show"

Corría el año ´64 y ya para ese tiempo el Rock se había vuelto toda una declaración de principios y de pertenencia para un público joven que encontraba una forma de diferenciarse y de postura social a contramano de la generación de sus padres. Luego el hippismo y toda esa corriente completarían el trabajo. Sin embargo, visto con ojos monetarios, estaba naciendo y creciendo a pasos agigantados un nuevo mercado de consumo, música y arte hecho por jóvenes para jóvenes. Los directivos de las discográficas y las productoras de Cine, más allá de que no compartían los gustos por la música “de moda” -además de no entenderla-, no pecaban de inocentes y vieron que se podía sacar una buena tajada económica explotando esa nueva música desenfrenada. 

Por tal motivo, además de empezar a buscar clones de los grupos rendidores y flequilludos de moda vieron en el séptimo arte una vía para comercializar un producto. No es de extrañar que en ese 1964 se lance el primer largometraje de los Beatles como fue “A Hard Day´s Night” haciendo estallar las boleterías de los Cines y desatando la Beatlemanía en todo el Mundo. De todas maneras, antecedentes de artistas de Rock en la pantalla grande se pueden encontrar en los tempranos Films del Rock And Roll como “Semilla de Maldad”, “Rock Around The Clock” y los primeros Films de Elvis Presley entre otros. Sin embargo, el rock en estos casos era tratado más como un acompañamiento de una trama que un concepto central. Uno de esos Films, que aprovechó el espaldarazo de la película de los Beatles, el cual también se estrena ese mismo año, pero unos días después fue “The TAMI Show”.

Esta película, la cual vista hoy a la distancia no gozó nunca del merecido reconocimiento que se merece ya que pasó casi al olvido convirtiéndose en un objeto de culto, incluyo las actuaciones en vivo en un canal de TV de algunas de las figuras más reconocidas por esos años. Incluso, se sabía que este producto no podría fallar ya que se tuvo como parámetro comercial el fervor que se despertó luego de la serie de actuaciones en vivo que tuvieron los Beatles en el Show de Ed Sullivan. Los artistas convocados para este proyecto fueron Chuck Berry, The Beach Boys, Marvin Gaye, unos todavía verdes The Rolling Stones, un apabullante James Brown, The Supremes, Lesley Gore, los tempranos competidores de los Beatles como fueron Gerry and The Pacemakers, los garageros The Barbarians y varios más.

Este film dirigido por Steve Binder llamado “The TAMI Show” el cual significaba Teenage Awards Music Festival, nombre que apuntaba de forma directa al público al que iba dirigido, fue grabado en Santa Mónica Civic Auditorium, California, los días 28 y 29 de Octubre de 1964 contando con un público que fue a ver a sus ídolos musicales bien de cerca. Presentados por el dúo Surfer Jan and Dean -los cuales gozaron de sus quince minutos de fama por el tema “Surf City”- los grupos van apareciendo en el escenario de TV para hacer sus números musicales.

El primero en salir a escena y casi visto como el faro a seguir por toda esa manada de jóvenes roqueros fue Chuck Berry, el cual tira toda la “chapa” con “Johnny B. Goode”, “Maybellene” y “Sweet Little Sixteen”. Vendrían más adelante Gerry and The Pacemakers y Billy J. Kramer and The Dakotas, dos grupos que por esos años estaban emparentados con el MerseyBeat, un efímero estilo musical que también supo albergar a los tempranos Beatles. El crédito de la Motown y todo su exquisito Soul quedaba en manos de The Supremes (“Run, Run, Run”, “Baby Love”, “Where Did Our Love Go”), Marvin Gaye (“Pride and Joy”, “Can I Get a Witness”, “Hitch Hike”) y Smokey Robinson and The Miracles (“That´s What Love is Made of”, “You´ve Really Got a Hold on Me”)  lo cual dejaba en evidencia que no se trataba ningún moco de pavo este film sino que tiraron toda la carne al asador. 

El Pop femenino de estudio y orquestado, también tan de moda por esos años, tuvo a Lesley Gore como su carta de presentación cantando entre otros su Hit “It´s My Party”. El film al ser grabado en California, no podía dejar de lado a sus máximos héroes por esos años como fueron The Beach Boys, los cuales ejecutaron “Surfin USA”, “I Get Around”, la balada “Surfer Girl” y el bailable “Dance, Dance, Dance”. Los presentadores Jan and Dean, también inclinados en ese rama surfer cantan “The Little Old Lady From Pasadena” y “Sidewalk Surfin”, además de figurar en los créditos del comienzo del film con “(Here They Come) From All Over The World”. También habría espacio para los noveles y aún ignotos The Barbarians los cuales aporrearon sus instrumentos en la garagera “Hey Little Bird”. 

El final estaba reservado para los Rolling Stones mientras que el anteúltimo número para James Brown. Los responsables del film se decidieron por los Stones para cerrar el Show aún cuando todavía no tenían mucho rodaje sobre los escenarios por encima de la madurez artística con la que ya gozaba James Brown. La venganza del futuro “Godfather” del Soul y Funk fue sobre el escenario, ya que su actuación fue realmente incendiaria. Sin dudas por lejos fue lo mejor del film, desde los pasos en su baile, la sincronización al cantar con el ritmo de sus Flames, y todo el show escénico que rodeo su figura dejó boquiabierto a más de uno.  

Luego de esa presentación demoledora era casi imposible estar a la altura de ese tremendo show escénico y teatral que brindó James Brown. Los Stones casi vieron con terror y vergüenza que los próximos en salir a escena eran ellos, tenían que superar lo insuperable. Es más, se dice que Keith Richards, luego de haber presenciado a Brown tuvo un miedo terrible de salir a escena y quedar en ridículo. Sin embargo, los Stones también salieron a “romper” todo y sin llegar a estar al nivel de Brown de todas maneras salieron airosos por la buena ejecución de Richards y Jones y la entrega de Jagger con sus típicos bailoteos. Incluso les jugo a favor que por obvias razones el griterío del público femenino estaba más encandilado con la figura de estos jóvenes ingleses que con la de Brown. 

Sin dudas “The TAMI Show”, aunque quizás la historia no haya sido demasiado benevolente con él, fue uno de los primeros documentos fílmicos que contuvo en su totalidad actuaciones por parte de grupos de Rock y no como un mero sustento de una trama. Fue el puntapié inicial de varias películas más que continuarían con esa veta de presentaciones en vivo en estudios de TV, como así también de conciertos filmados y porque no la prehistoria de lo que mucho más adelante fueron los video clips. 

Por último cabe mencionar que el año 2010 trajo la reedición en DVD de este film de manera oficial, el cual muestra la excelencia que tuvo su tratamiento y restauración con la que fue reparado ya que antes sólo se podía conseguir como bootleg, pero claro su calidad dejaba mucho que desear. Sin dudas “The TAMI Show” es un documento de colección que merecía ser rescatado del olvido y posicionarse cómodo dentro de los mejores Films de Rock.


Chuck Berry - "Johnny B. Goode"



The Beach Boys - "I Get Around"


James Brown - "Out of Sight" - "Prisoner of Love" - "Please Please Please" - "Night Train"



The Rolling Stones - "Around And Around" - "Off The Hook" - "Time is on My Side" - "It´s All Over Now" - "I´m All Right"

Popcorn

Publicado por Mocker , miércoles, 11 de abril de 2012 3:00

The Band: "The Last Waltz"

Si hay un director de cine que le fascina tanto el séptimo arte como la música de rock ese es sin lugar a dudas Martin Scorsese. Dentro de su gran repertorio de films tiene varias dedicadas a la música como por ejemplo “Shine a Light” -de los Rolling Stones-, “No Direction Home” -documental de Bob Dylan-, “Living in The Material World” -documental sobre George Harrison-, un encaminado proyecto sobre la biografía de Frank Sinatra y por último, aunque en realidad es el primero de todos los nombrados anteriormente, “The Last Waltz” dedicado al concierto de despedida del grupo canadiense The Band. Este concierto que fue filmado en 1976 es aún hoy considerado por varios críticos, entre ellos la revista Rolling Stone, como una de las mejores películas de Rock de todos los tiempos. No está demás mencionar que en el año del estreno de este celuloide, 1978, Scorsese venía de estar en la cresta de la ola con el film “Taxi Driver”, candidata al Oscar como Mejor Película en el ´76, mientras que la misma suerte correría con “Toro Salvaje” en el ´80, dejando en claro el momento prolífico por el que estaba atravesando. 

Volviendo a “The Last Waltz”, cuya traducción sería El Ultimo Vals, Scorsese retrata el concierto-despedida de The Band el 23 de Noviembre de 1976 en el salón de baile Bill Graham de Winterland en San Francisco. Sin embargo, este film no se reduce sólo a mostrar a la banda tocando sino que también tiene fragmentos de entrevistas a sus integrantes convirtiéndolo en una especie de documental. De todas maneras, el gran valor o status de culto que ubica a este DVD como uno de los mejores de la historia en su género son los invitados de lujo que tiene. La lista es larga, Bob Dylan -quien tuvo a The Band como banda de apoyo en su vuelco hacia el Rock eléctrico-, Eric Clapton, Neil Young -algunos de The Band colaboraron en sus discos-, Joni Mitchell, Van Morrison, Neil Diamond, Emmylou Harris, Muddy Waters, The Staples, Ringo Starr, Ron Wood, Dr. John, Paul Butterfield y su primer padrino en la industria musical, Ronnie Hawkins, ya que ellos comenzaron siendo The Hawks la banda soporte de sus shows.  

No está demás realizar una breve descripción de la historia de The Band. La cara visible siempre fue la del guitarrista Robbie Robertson, sin embargo sus otros integrantes fueron indispensables para lograr ese sonido personal como es el caso de Richard Manuel, Rick Danko y Levon Helm, estos tres alternaban las voces principales en varios temas pero además eran multiinstrumentistas pudiendo rotar sus posiciones en beneficio de cada canción. Además de estos cuatro había un quinto integrante como es Garth Hudson, el mayor de ellos, el cual era visto dentro de la banda como un faro a seguir por sus conocimientos musicales, aunque no tuviera el carisma de sus otros integrantes sobre el escenario. The Band antes de modificar su nombre por este último, comenzó su carrera siendo participe en las giras de Ronnie Hawkins para luego continuar como banda soporte de Dylan a mediados de los ´60. The Band no la tuvo nada fácil porque tuvo que soportar los años más radicales  y violentos del público de Dylan que no veía con buenos ojos la “traición” de ser un cantautor Folk hacia el Rock eléctrico. Incluso también lo acompañaron en su etapa de “desaparición” de los medios masivos cuando tuvo su accidente en motocicleta el cual lo recluyo durante cierto tiempo y del cual hay varias grabaciones como el “The Basement Tapes”, pero eso ya es otra historia. 

Los The Band intentarían cortar ese cordón lanzando su primer Lp “Music From The Big Pink”, un álbum dedicado a las raíces de la música tradicional Americana en épocas de ácidos lisérgicos, resacas de Flower Power y caleidoscopios de colores que provenían de la Costa Oeste. Luego de este Lp lo seguiría un álbum de nombre homónimo a la agrupación -de muy buena calidad- pero después quizás se estancarían un poco en los siguientes trabajos. 

Volviendo a este “The Last Waltz” la lista de temas son los siguientes: “Up on Cripple Creek”, “The Shape I´m In”, “Who Do You Love” con Ronnie Hawkins, “It Makes No Difference”, “Such a Night” con Dr. John, “Helpless” con Neil Young, “Stagefright”, “The Weight” con The Staples, “The Night They Drove Old Dixie Down”, “Dry Your Eyes” con Neil Diamond, “Coyote” con Joni Mitchell, “Mystery Train” con Paul Butterfield, “Mannish Boy” con Muddy Waters, “Further on up The Road” con Eric Clapton, “Evangeline” con Emmylou Harris, “Ophelia”, “Caravan” con Van Morrison, “Forever Young” y “Baby Let me Follow You Down” con Bob Dylan y por último “I Shall Be Released” con todos los invitados anteriores más Ron Wood y Ringo Starr. 

Poder reunir a semejantes “bestias” del Rock de seguro no fue una tarea nada fácil. Más allá de que por esa época no había tanta tiranía por parte de las compañías discográficas de ceder a su estrella para que cante en otro disco y los egos de ellos quizás estuvieran un poco más aplacados que al día de la fecha, hay varias aristas dentro de esta filmación. Al parecer, Dylan en el momento de la grabación de este recital, se encontraba haciendo lo mismo filmando una película, la cual puso en vilo su participación en este concierto hasta último momento. Dylan según parece temía que el film de Scorsese pudiera opacar su película, sin embargo el peso de la historia junto a su “viejo” grupo pudo más. La forma y/o manera de filmación de Scorsese para este film fue hecha con varias cámaras, las cuales enriquecen el documento y sirven para ahondar en todos los detalles, ya sea en el duelo de guitarras entre Clapton y Robertson, las miradas de este último con Bob Dylan, la Jam a contraluz que tienen en el tema junto a Emmylou Harris, el magnetismo que genera Muddy Waters o la impronta y energía de Van Morrison entre varias cosas más.

Sin dudas “The Last Waltz”, tal cual como dice en su comienzo, “este film debe ser reproducido en alto volumen”, se trata además de un gran registro musical, un perfecto documento para poder apreciar a algunos grandes del Rock en su momento más álgido de sus carreras. No por nada debajo de su título, como epígrafe, se encuentra la frase “la mejor de todas las películas de rock”.


"The Weight" con The Staples


"It Makes no Difference" 


"Ophelia"


"Caravan" con Van Morrison


"I Shall Be Released" The Band with Friends

Popcorn

Publicado por Mocker , viernes, 24 de febrero de 2012 13:10

Love: "The Forever Changes Concert"

Desde hace ya algunos años se viene imponiendo una cierta tendencia y/o moda de “homenajear” y repasar en vivo algunos de los discos más importantes de un artista o banda en cuestión. Con esto, muchas veces se trata de revivir cierta nostalgia por una época o pasado de beneplácito tratando de ser lo más fiel al espíritu en el que salió a la luz ese Lp, o por el contrario, “reflotar” y promocionar de nuevo un trabajo que en el momento de su edición pasó casi desapercibido pero que con el paso del tiempo fue tomando cierto carácter de álbum de culto hasta convertirse en un clásico. Ejemplos hay muchos y de los más variados, desde la gira megalómana de Roger Waters volviendo a presentar “The Wall” -unos años antes hizo lo mismo con “The Dark Side of The Moon”-, por su parte Lou Reed hizo algo similar pero no de carácter mundial sino más bien local, con su oscura obra “Berlin”, también algo parecido hicieron los escoceses de Primal Scream con su manifiesto de llevar la pista de baile al rock con “Screamadelica”, y la lista sigue.

Uno de esos casos, varios años antes de todos los mencionados anteriormente, es el de Love, la banda comandada por el muy buen compositor, pero inestable mentalmente, Arthur Lee. En el año 2003 Lee decide rearmar su vieja agrupación de los ´60 con motivo de salir a ejecutar en vivo uno de los discos más reconocidos de la banda y también de la historia del Rock como es el “Forever Changes” de 1967. Esta reunión, realizada en el Albert Royal Hall de Londres dejó como consecuencia un disco en vivo llamado “The Forever Changes Concert” y además su correspondiente edición en DVD.

Sin embargo, antes de analizar la presentación de este nuevo trabajo nunca está de más repasar la historia de Love. Ellos serían uno de los primeros grupos musicales multirraciales, un dato para nada menor en una época en la que aún existía la discriminación de razas en algunos sectores de la sociedad americana y por la cual el Hippismo abogaba por erradicar. Los Love comenzaron siendo una banda casi de Garage Rock con ciertas inclinaciones hacia la Psicodelia la cual queda de manifiesto en su primer Lp del mismo nombre que la agrupación. Luego vendría su segundo disco más reconocido en trayectoria que sería “Da Capo”, el cual ya deja de lado esa inclinación hacia el Garage Rock para empezar a mostrar un sonido más personal que sería la carta de presentación de ellos diferenciándolos de todos sus contemporáneos. No está demás mencionar que por esos años en la Costa Oeste de EE.UU. y más precisamente en California o Los Ángeles -de donde son los Love- estaba la meca del Hippismo y el Flower Power, sin embargo ellos más allá de compartir contemporaneidad con grupos como The Grateful Dead, Jefferson Airplane, Country Joe y un largo etc tenían otra propuesta musical, un híbrido entre el Rock, la Psicodelia, el Jazz y ciertas reminiscencias étnicas latinas.

Ya para el año ´67 lanzan “Forever Changes”, el cual tuvo que salir a competir con los hoy “tanques” de “Sgt. Peppers” de The Beatles, el “Are You Experienced” de Jimi Hendrix, el “The Piper at The Gates of Down” de Pink Floyd y el primer trabajo de The Doors. Justamente esta última banda fue recomendada por Lee para el sello Elektra, para secundar a los Love. Sin embargo, es ya sabidos por todos como termino la historia, la banda de Morrison supero con creces a la de Lee pero sin embargo Jimbo nunca ocultó la admiración que tenía por ellos, incluso en más de una oportunidad indicó que deseaba que los Doors fueran por lo menos la mitad de lo que fueron los Love. Luego de varias idas y vueltas y discusiones por doquier, Bryan MacLean, el otro cerebro de la agrupación, decide abandonar la banda y esto hace que Lee disuelva el grupo continuando con el nombre -el cual con estos hechos de Love no tenían nada- pero secundado por músicos de sesión. Los próximos años de Lee irían en picada en cuanto a materia musical y personal ya que entraría en un ostracismo de violencia que lo llevo a la cárcel hasta su posterior salida de prisión para luego presentar esta gira del “Forever Changes” entre otras cosas hasta que su vida llego a su fin en el 2006 a causa de la leucemia.

Volviendo a este “The Forever Changes Concert”, nos muestra a un Lee que a pesar de haber sentido el paso de los años, su prolongada lucha contra esa enfermedad y los cambios de tendencias musicales, se encontraba aún vigente en su performance personal ejecutando un repertorio que no perdió el encanto de su época aún en estos tiempos modernos. Lee ponía una vez más a la maquinaria de Love en funcionamiento y la misma estaba más que aceitada, rodeado de jóvenes músicos decide salir a “girar” su disco más reconocido con el fin de salir un poco del status de culto y ser reconocido por el público masivo. El DVD comienza con “Alone Again Or” con ese sonido de guitarras flamencas y cierta fanfarria mariachi, para luego dejar paso a la sección de cuerdas y vientos que al instante nos hipnotizan por su in crescendo emocional y musical. Luego el recital continua repasando en el mismo orden que el álbum canción por canción como es “A House is Not a Motel”, “Andmoreagain”, “Old Man”, “The Red Telephone”, “Maybe The People Would be The Times Or Between Clark and Hilldale” o “You Set The Scene” entre otras.

Para muchos -y en algunos casos están en lo cierto- salir a girar un Lp es un poco una jugarreta para lucrar con la nostalgia de algunos, la curiosidad para otros de saber como sonaba tal o cual artista en la ejecución de su máxima obra, como así también poder facturar todo lo que no pudieron hacer en su momento. Sin embargo, y aún quizás con todos estos factores implicados, siempre es bien recibido si se lleva la presentación de la obra en cuestión con el máximo de los respetos en su puesta en escena, desde lo visual hasta lo auditivo, como es el caso de este “The Forever Changes Concert”.


"Alone Again Or"




"Andmoreagain"




"Maybe The People Would Be The Times or Between Clack and Hilldale"


Popcorn

Publicado por Mocker , lunes, 19 de diciembre de 2011 12:57

The Rolling Stones: "Some Girls-Live in Texas ´78"

Sin dudas el 2010-2011 fueron dos años Stone por donde se los mire y no porque Nuestras Majestades Satánicas hayan editado nuevo material o estén una vez más de gira por el Mundo, sino que esto se debe a la cantidad de material lanzado de su vasto catalogo. Empecemos, el año pasado reeditaron en formato Deluxe su disco “Exile on Main Street” y además de estar remasterizado y haber “limpiado” con esto su sonido, la sorpresa la traía la edición de un disco Bonus que lo acompañaba. Pero en este caso no se trataba de la típica jugarreta por parte de la discográfica de poner Demos, Fueras de Toma y demás recursos engañosos sino que se trataba de un disco con material “nuevo” descartado de la edición original y como si fuera poco esos temas estaban más que a la altura de las circunstancias. De forma paralela lanzan el documental “Stones in Exile” que mostraba con entrevistas y material de archivo como fue la grabación en Francia de ese disco. Meses más tarde lanzan un DVD indispensable como es “Ladies and Gentleman” grabado en 1972 el cual fue presentado años más tarde en las salas de cine pero que se perdió un poco en el olvido hasta la edición del año pasado.

Si te quedaste con ganas de más material por parte de los Stones, el 2011 también los tuvo de regreso con material visual como es el caso del DVD doble llamado “6 Ed Sullivan Shows Starring The Rolling Stones” el cual recopila -al igual que lo hicieron anteriormente con los Beatles- los seis programas enteros donde los Stones se presentaron para el programa de Tv de Ed Sullivan. Hace unos meses reeditaron en formato Deluxe el disco “Some Girls”, quizás el mejor de la etapa de Ron Wood como guitarrista de los Stones. Pero al igual que con el “Exile on Main Street” además de remasterizar el álbum pusieron como Bonus otro CD con temas que fueron descartados de la edición original, pero los cuales tienen una muy buena calidad compositiva los cuales tranquilamente podrían haber estado en cualquier álbum oficial de los Stones.

No está demás recordar que para el año 1978, los Stones, al igual que la mayoría de grupos longevos, empezó a sentir los embates y cimbronazos de una industria musical que estaba cambiando. Para esos años, ya estaba establecido el Punk -tanto en UK como en EE.UU- mostrando toda su actitud rebelde y juvenil la cual hacía ver a los grupos de décadas pasadas como una fotografía en color sepia. A su vez -esto ya en EE.UU- la música Disco empezó a dejar sus reductos exclusivos para codearse dentro de lo popular y tuvo con la explosión mundial del film “Fiebre de Sábado por la Noche” a su exclusiva vedette. Los Stones, con “Some Girls” dieron su manotazo de ahogado y termino siendo ya en ese momento y hoy a la distancia una brazada perfecta más que un simple chapoteo ya que lograron juntar estos estilos disímiles sin perder la esencia Stone en sus canciones. El Punk tenía sus representantes en “Shattered”, “Respectable” o “Lies”, mientras que el Disco le correspondía a “Miss You” y el Soul a “Beast of Burden” o “Just My Imagination” de los Temptations. El disco Bonus trae temas como “Do You Think I Really Care”, “Tallahassee Lassie”, “Don´t Be a Stranger” o “No Spare Parts” que son tesoros que más allá de que hayan sido editados en versiones Bootlegs recién ahora tuvieron su tratamiento adecuado con la remasterización. La buena repercusión de estos dos relanzamientos de discos alentaron a la discográfica a buscar nuevos-viejos tesoros así que no es de extrañar que en años venideros no salgan nuevas ediciones del “Beggars Banquet” o “Sticky Fingers” por nombrar sólo algunos.

¡Pero esto no es todo amigos! sino que también y ya como corolario de este año, editaron por primera vez de forma oficial un recital de 1978 grabado el 18 de Julio de ese año en el Will Rogers Memorial Center de Fort Worth, Texas. Bajo el nombre de “The Rolling Stones: Some Girls - Live in Texas ´78” editan en DVD un film rodado en 16 mm. el cual fue remasterizado en alta definición y con sonido digital. La industria musical, para soportar los duros embates de la descarga o la piratería cada vez se esfuerza más para poner en el mercado un producto interesante y que tenga gran variedad de opciones y ofertas. Por ejemplo, en esta edición se puede adquirir el DVD sólo o junto al CD del mismo recital, además de otras opciones pero que suben en cuanto cotización.

De entrada ya el recital nos muestra a unos Stones decididos a “volver a sus fuentes”, ganando más crudeza y siendo más directos en su performance. Esto se debe a que ellos -hábiles de reflejos para captar lo que sucedía a su alrededor- vieron que el Punk con su actitud desafiante, directa y despojada de toda parafernalia ganaba en popularidad, motivo que los llevó a seguir esta propuesta. Además de repasar casi todo el disco “Some Girls” con temas como “Miss You”, “Respectable”, “Beast of Burden”, “Shattered”, “Just My Imagination” o “When The Whip Comes Down”, también ejecutan clásicos como “Tumbling Dice”, “Jumpin Jack Flash”, “Brown Sugar”, “Honky Tonk Women” “Love in Vain” o “Happy” entre otros. Claramente la selección de temas esta radicada en los ´70 y muy poco de la década de los ´60.

El show es muy directo ya desde la estética. Jagger y cía están despojados de cualquier parafernalia y/o arreglos que podían tener antes. Incluso como banda de acompañamiento además de ellos cinco sólo se encontraban el siempre fiel Ian Stewart en el piano, el ex Small Faces Ian McLagan en teclados y el agregado de Doug Kershaw en violín. Incluso la vestimenta de los Stones también marca una pose despojada del glam de años anteriores, así podemos ver a un Jagger vestido con un saco y una remera bien New Wave debajo.

El show comienza con el cover de Chuck Berry “Let it Rock”, y siguen luego con sus temas propios como “All Down The Line”, “Honky Tonk Women” y Starfucker”. El comienzo no da respiro y no bajan la adrenalina para nada, meta palo y a la bolsa. Recién en su quinto tema, comienzan a presentar las canciones de “Some Girls” como son “When The Whip Comes Down”. Al finalizar este tema bajan las luces y el escenario se transforma en una pista de baile con “Beast of Burden”, “Miss You” y “Just My Imagination”. Luego de esa excelente versión del tema de los Temps vuelven al rock visceral de “Shattered” y “Respectable”. Los Stones fiel a sus gustos por el Honky Tonk y el Blues Rural -algo ya sabido por todos- ejecutan “Far Away Eyes” y su versión de “Love in Vain” de Robert Johnson. Los últimos temas están reservados para el repertorio de principio de los ´70 con “Tumbling Dice”, “Happy”, “Brown Sugar” y cierran con el enérgico “Jumpin Jack Flash”.

Pero esto no es todo porque la frutilla del postre la pone el Bonus que hay en el DVD con la presentación de los Stones en el programa de TV “Saturday Night Live” en el que tocan “Beast of Burden”, “Respectable” y “Shattered” previa parodia del actor Dan Aykroyd imitando al conductor Tom Snyder.
Sin dudas este “Live in Texas” es uno de los mejores registros de los Stones en vivo y se celebra que haya sido “rescatado” del gran arcón de tesoros que tiene el catalogo de Sus Majestades Satánicas.


"Trailer"


"Miss You"


"Shattered"


"Beast of Burden"

Popcorn

Publicado por Mocker , jueves, 27 de octubre de 2011 11:45

Sigur Rós: "Heima"

Las filmaciones de los recitales de rock en la mayoría de los casos se reduce a la grabación de la performance de tal o cual grupo sobre un escenario. Sin embargo, el grupo islandés Sigur Rós decidió ir un poco más allá de la simple reproducción de esas actuaciones y “ambientó” su música con las imágenes naturales de su país. Salvando las distancias, algo similar también lo realizo bastantes años antes Pink Floyd con su “Live at Pompeii”, sin embargo esa ya es otra historia. La palabra ambientación cae como anillo al dedo ya que no existen mejores imágenes que las de la propia naturaleza para “ambientar” la música de este grupo isleño. Después de la gira mundial que hicieron para promocionar su disco más reconocido -queda a criterio de cada uno si fue el mejor- llamado “Takk”, decidieron realizar unas últimas presentaciones en su país pero fuera del circuito tradicional de teatros, ofreciendo conciertos sorpresivos y gratuitos a los lugareños del interior de su tierra natal. Con esto, no es de extrañar que se encontraran tocando en capillas de un pequeño pueblito muy lejos de la urbe, en una campiña, o porque no dentro de una fábrica abandonada entre otros escenarios creados para la ocasión. Por este motivo, la heterogeneidad de los espectadores varía de acuerdo a cada performance, y van desde un puñado de pescadores hasta la soledad de encontrarse interpretando su música sólo para los camarógrafos y técnicos que grabaron esa toma.

Muchas veces se dice que tal estilo nos hace "viajar" al pasado y emocionarnos con cosas ya vividas, que están guardadas en algún rincón de nuestro cerebro, pero en otras ocasiones nos transporta a lugares que sólo tenemos en nuestra imaginación y en nuestro inconsciente. Algo de esto último es quizás lo que sucede con este trabajo audiovisual de esta agrupación. El DVD “Heima”, del 2007, es una muestra de lo perfecto que encaja la música de Sigur Rós, por momentos delicada y etérea mientras que en otras puede ser salvaje y épica, con el desfile de imágenes de glaciares, lava, rocas, nubes, cielo y tierra de su Islandia natal.

“Heima” -su traducción significaría “en casa”- no sólo se reduce a ser una suerte de compilación de presentaciones del grupo en distintos escenarios naturales, sino que también es un documental que sirve como presentación al mundo de lo que es Islandia. Por supuesto no faltan las entrevistas -íntimas obvio- a los integrantes de la banda para contar sus vivencias pasadas. La fotografía del documental es excelente, captando no sólo la perfecta puesta en escena de la banda en lugares muchas veces increíbles como por ejemplo un valle entre los acantilados, un pueblo pesquero, un embalse y varios sitios más desperdigados por Islandia.

La frase de “una imagen vale más que mil palabras” tienen en “Heima” el ejemplo perfecto ya que la armonía que forman esos paisajes junto a la música de Sigur Rós hablan por si solos. Para muestra basta un botón ya que ellos nos tienen acostumbrados a mostrarnos temas cuyas letras no tienen significado alguno y que deben su buen rendimiento a la emotividad que logran sus canciones. Los Sigur Rós crearon una especie de dialecto propio inventado por ellos al cual le pusieron como nombre Vonlenska el cual son expresiones y/o exclamaciones sin sentido creados por la voz de su cantante, Jon Birgisson, las cuales encajan en perfecta armonía con los sonidos de la agrupación. Algo similar, salvando las distancias y su concepto de creación, fue el “Scat”, el cual era una suerte de improvisación vocal sin sentido alguno que tuvo su momento estelar con el Jazz. Volviendo a los Sigur Rós, la justificación de ellos al interpretar estos temas es que cada oyente pueda darle un significado propio a cada palabra, sin embargo y dejando de lado este concepto propio, queda de manifiesto que una buena letra es importante pero muchas veces se puede llegar al mismo punto de emotividad en una canción con el simple hecho de ser tocada o ejecutada con sentimiento más allá de que no se entienda su idioma. Es el fiel concepto que logra el lenguaje universal de la música al romper las barreras y/o divisiones que muchas veces nos imponen las lenguas.

“Heima” es un documento que lleva el nombre de Sigur Rós como grupo ejecutante de su música, sin embargo el verdadero protagonista de este DVD es la naturaleza y la armonía que se forma junto a la música “de fondo” que ejecuta el grupo. Sin dudas es un trabajo que puede llevar cierto tiempo para ser comprendido ya que no es un documental o un recital más del montón, sino que es una obra audiovisual. “Heima” debe verse y escucharse, pero también debe sentirse.


"Gitardjamm"


"Glosoli"


"Heysátan"


"Hoppípolla"


"Heima"

Popcorn

Publicado por Mocker , viernes, 9 de septiembre de 2011 12:31

The Rolling Stones: "Rock and Roll Circus"

El circo del Rock and Roll. Esta frase hoy en día tiene muchos ribetes, desde el mainstream que se creo en torno a los artistas, el coqueteo con las marcas que auspician a tal o cual grupo y no nos olvidemos también de los excesos -contenidos en su justa medida- de esos mismos músicos. Tampoco dejemos de lado la exposición mediática en TV y diarios que ellos mismos hacen de su vida personal, dejando en un escalón muy por debajo a la crítica discográfica que pueda aparecer en las revistas especializadas de música. Sin embargo, mucho antes de que esta frase se imponga como una marca registrada hubo un Circo, uno que tuvo toda esa magia que rodea y encumbra a esa gran carpa de diversión. Un Circo sin payasos, enanos, malabaristas y animales no se podría llamar de tal manera y este contaba con todo eso y más. Justamente esto último, ese “más”, lo puso la música, y no cualquiera sino el Rock and Roll cuyos maestros de ceremonias fueron Nuestras Majestades Satánicas los Rolling Stones como artista principal.

El Rock and Roll Circus -nombre correcto- del especial de televisión grabado en 1968 para la BBC fue creado en base a una idea conceptual de Mick Jagger y Keith Richards con el fin de montar un espectáculo de payasos, malabaristas, equilibristas, enanos y todos los personajes circenses compartiendo escenarios con los Stones y un compendio de músicos invitados y amigos como fueron John Lennon y su inseparable Yoko Ono, The Who, Jethro Tull, Eric Clapton, Mitch Mitchell, Taj Mahal y Marianne Faithfull entre otros. Lo que hoy es considerado como un documento de colección dada la calidad fílmica y artística que lo componía, hasta mediados de los ´90 era considerado un objeto casi de culto ya que luego de la grabación de este especial los Stones decidieron no lanzarlo comercialmente.

Los rumores de que no se haya estrenado en su momento fueron muchos y ninguno confirmado, desde el no haber quedado conformes con el resultado final hasta el supuesto celo que le había dado la performance que tuvieron los Who creyendo que podían opacar la actuación de los Stones. Este especial recién vio la luz en 1996 estrenándose en pantalla grande y su consecutiva edición en DVD en el 2004 terminando con muchos años de un documento que sólo estaba archivado penando por su ostracismo. De más está decir que ediciones piratas o bootlegs eran las que sobraban y que se podían conseguir en cuevas de discos pero sin embargo la edición oficial -con todas las mejoras que eso implica- se hizo esperar. El especial se filmó entre el 11 y el 12 de Diciembre de 1968 en Londres y como dato sobresaliente a cada persona que estuvo durante la grabación del mismo se le entrego una capa-piloto de color amarillo y naranja. El motivo de la elección de este uniforme nunca fue aclarado sin embargo lo que se buscó, y esto queda de manifiesto en este documento, es que haya una interacción entre el público y los artistas en escena.

El especial se abre con una introducción de Mick Jagger, vestido para la ocasión como un maestro de ceremonia circense, el cual va presentando los números siguientes con un acento especial casi en solfa para darle paso a la típica fanfarria de Circo donde salen a escena los artistas disfrazados. La música llega con Los Jethro Tull y la canción “A Song For Jeffrey”. La banda de Ian Anderson para ese entonces recién estaba dando sus primeros pasos y cuenta dicha actuación con una “perlita”, en guitarra se encuentra Tony Iommi, pieza clave de los también venideros Black Sabbath. Luego de las piruetas de Anderson junto a su flauta traversa aparece Keith Richards con sombrero de copa, fumando un habano y con un parche pirata en el ojo derecho para presentar el próximo número musical.

Los siguientes artistas que salen a escena son The Who, que se despachan con “A Quick One While He´s Away” con su clásica introducción vocal incluida. La actuación de ellos combinó, bien fiel a su estilo, potencia, espectáculo y una mejor puesta en escena. No está demás recordar que por ese entonces los Who ya habían dejado de ser los simples chicos Mod para empezar a componer temas más elaborados como la denominada Opera Rock “Tommy”. Por supuesto y como transición a este paso en sus discos comenzaron a componer mini-suites como la que ejecutaron en el Rock and Roll Circus. Luego de estos números musicales vuelve la fanfarria circense y le cede el escenario principal a los trapecistas que después de este show le dan espacio de nuevo al rock con Taj Mahal. El mismo se despacha con un tema bien enérgico como es “Ain´t That a Lot of Love”, que no desentona para nada y sirve para conocer a un artista muy interesante de los ´60 que hoy a la distancia es demasiado subvalorado. Si antes la presentación musical la hizo Richards ahora el turno le toca a Charlie Watts para hacer lo mismo con la por aquel entonces novia de Mick Jagger, Marianne Faithfull para cantar “Something Better”. De todo el especial quizás es el punto más flojo dicha actuación pero sirve para bajar un poco la adrenalina que luego nos va a volver a subir con las próximas actuaciones.

Promediando ya la mitad del especial nos encontramos con una conversación -relajada y casi absurda en tono de comedia- entre Jagger y Lennon, los cuales se presentan con unos nombres inventados (Nigel y Winston) donde Lennon viene al Rock and Roll Circus para presentar a su supergrupo. Esto último se hace realidad cuando en el escenario vemos a Mitch Mitchell, baterista de la Experience de Jimi Hendrix, Eric Clapton por ese entonces con Cream en la guitarra, Keith Richards en el bajo y John Lennon en guitarra rítmica y voz.

El grupo en cuestión y sólo creado para esta actuación se llamó The Dirty Mac y ejecutó una muy sentida versión de “Yer Blues” de los Beatles. Esta performance es uno de los puntos más altos del especial donde la voz de Lennon es tan o más punzante que en la versión original, por su parte Clapton literalmente la “rompe” con el punteo, Richards no cede nada de protagonismo y ejecuta su bajo de forma sucia y potente y Mitchell aporrea la batería. No está demás recordar dos puntos importantes e interesantes, la buena onda que había entre Beatles y Stones siempre existió y la rivalidad que se creó en torno a ellos fue parte más de la prensa que del lado de los integrantes de cada grupo en cuestión. Por otra parte, la actuación de Lennon fue la primera aparición que hizo sobre un escenario sin contar con los Beatles como grupo de fondo. Por el año 1968 los Beatles ya se encontraban muy distanciados y los roces entre cada uno de ellos ya se estaban volviendo bastantes problemáticos. Luego de “Yer Blues”, a los Dirty Mac se les une Yoko Ono, siempre presente por esos años en la vida de Lennon, para interpretar “Whole Lota Yoko”. Por el bien de sus oídos es recomendable pasar en Fast Forward esta parte y detenerse justo en la presentación de Lennon que utiliza de forma ridícula y sin sentido un lenguaje de señas para presentar el próximo número.

El plato principal y cierre de show es para los Stones que realizan una gran performance con “Jumping Jack Flash”, la blusera “Parachute Woman”, las sentidas “No Expectations” y “You Can´t Always Get What You Want” para terminar con la incendiaria “Sympathy For The Devil” donde Jagger termina en cuero y mostrando en el torso un tatuaje con la figura del demonio. Luego de esta actuación solo resta el final donde están los Stones mezclados entre el público vestidos con esas capas de colores para cantar a coro la canción final “Salt of The Earth”. Un desenlace justo para coronar y cerrar la carpa de este Circo de Rock and Roll que se abrió allá por 1968 y que siempre vuelve a inflar su estructura cada vez que miramos este film.


Jethro Tull - "A Song for Jeffrey"




The Dirty Mac - "Yer Blues"


The Rolling Stones - "Jumping Jack Flash"

Popcorn

Publicado por Mocker , jueves, 28 de julio de 2011 12:28

Stray Cats: "Rumble in Brixton"

Siempre y en todos los ámbitos de la vida el ser humano compara todo lo que lo rodea, de forma consciente o inconsciente, y por supuesto el rock no es la excepción a la regla. El Revival, es un movimiento artístico que encumbra cualquier tipo de expresión -musical, fílmica, social, etc- y sirve para revalorizar, reflotar e imponer modas o estilos del pasado dentro del presente. Por tal motivo, el Revival siempre corrió y correrá por detrás del prejuicio y la comparación. Siempre caerá -quizás porque en parte fue creado para eso- en la comparación del actual o revisitado con el original y precursor. Para muchos puede ser visto como una falta de ideas volver a “reflotar” conceptos, tendencias, modas, estilos, etc, sin embargo, miremos el vaso medio lleno y se le pueden encontrar muchos aspectos positivos de esto.

Por ejemplo, muchas veces estos Revivals son el disparador para querer conocer, indagar e investigar a los “originales” que sirvieron de inspiración a estos nuevos exponentes. Incluso no hay que quedarse en el mero hecho de copia fiel del original ya que en muchos aspectos toman conceptos de este pero son interpretados con una personalidad y sello propio que los trascienden más allá del homenaje y/o nostalgia que puede despertar ese Revival. Por último y quizás el más importante de todas esas características positivas, sea el simple hecho de disfrutar una vez más tal o cual estilo/tendencia/moda que tanto nos pudo o no haber identificado pero que la recibimos con satisfacción por el sólo factor que nos agrada, sin rodeo alguno y más allá de cualquier connotación negativa que pueda llegar a recibir. Todos estos motivos y algunos más son los que vuelven tan atractivos a los Stray Cats, la banda integrada por Brian Setzer en guitarra y voz líder, Lee Rocker en contrabajo y Slim Jim Phantom en batería, en la cual nos regalaron en todos sus trabajos el más puro amor por el Rockabilly inspirados en los ´50.

Los Stray Cats, incluso redefinieron un nuevo concepto dentro del Rock and Roll, terminaron de redondear una idea y crearon una nueva escena. Sostenidos bajo las características y los parámetros de un estilo ya existente como era el Rockabilly, reforzaron hasta el extremo ciertos detalles, los cuales sirvieron para darle una lavada de cara, aportarle color y características propias a un género clásico. Fue tan fuerte esa imagen reforzada hasta el extremo con la cual se dieron a conocer que hasta el día de hoy cualquier representación artística de esa década está influenciada de forma directa o indirecta bajo las bases que impusieron los Stray Cats al inconsciente colectivo de la sociedad.

Esta imagen se basó en camperas de cuero, jeans, pañuelos, grandes jopos -llevados en algunos casos al extremo total-, instrumentos y forma de tocar clásicos de los ´50 pero ejecutados con un sentimiento más desestructurado, coros femeninos, y las clásicas formas del baile del rock and roll pero con un total desenfreno. Sin embargo, la imagen no se quedo sólo en la banda sino que decidieron encumbrar con su paleta de colores todo lo que los rodeaba, por este motivo aparecieron las clásicas confiterías juveniles, donde estaban las grandes rockolas, los taburetes rojos y las malteadas, como así también las motos, los Hot Rods, los Cadillacs y por supuesto las representaciones de callejones oscuros y peleas de bandas. Dentro de lo musical, más allá de que si el genero es el Rockabilly siempre hay un lugar reservado para Elvis Presley, los Stray Cats se vieron más influenciados por otros artistas contemporáneos al “Rey” pero que los representaba por una cuestión más de rebeldía, estética y cierta marginalidad como sí lo fueron Gene Vincent, Eddie Cochran -de ahí la canción homenaje llamada "Gene & Eddie”-, Johnny Burnette, Carl Perkins y varios otros.

Este DVD llamado “Rumble in Brixton” es el documento fílmico del concierto que dieron en Julio del 2004 en el Brixton Academy de Londres como conmemoración de la reunión de los integrantes originales luego de una separación de muchos años. El concierto esta filmado con una calidad fílmica muy bien cuidada retratando a ellos tres de la mejor manera conjugando incluso con el público y creando un muy buen ambiente de una multitud del publico inglés que le demostró todo su afecto. No está demás mencionar que más allá de que los Stray Cats sean oriundos de EE.UU, es en Inglaterra y en Europa donde jugaban más de locales y fueron siempre recibidos con los brazos abiertos cada uno de sus discos. Este recital fue filmado a siete cámaras y con esto le da un vuelo y una frescura a las imágenes mostrándonos detalles de cada uno de los integrantes sin recaer toda la atención en Setzer y pudiendo ver los clásicos aporreos a la batería de pie de Slim Jim Phantom o los saltos y “subidas” a su contrabajo por parte de Lee Rocker. La puesta en escena es austera, no presenta grandes artilugios pero tampoco quizás haga demasiada falta, ya que la adrenalina que despierta el show de ellos junto con el juego de luces y de cámara es efectivo. El repertorio de canciones abarca todo los hits que tuvo la banda durante su carrera, por eso no faltan temas como “Rock This Town”, “Rumble in Brighton”, “Stray Cat Strut”, “Fishnet Stockings”, “Bring it Back Again”, “Double Talkin Baby”, “Gene & Eddie“, “Runaway Boys”, “Sexy + 17”, “I Won´t Stand in Your Way”, “Good Rockin Tonight” o “18 Miles To Memphis” entre varios más.

Fuera de este concierto el DVD trae además algunos agregados interesantes como una sección llamada Flashback donde nos da una vistazo a las apariciones televisivas durante los comienzos de ellos en cada uno de los muchos programas en los que estuvieron y de las variaciones de jopos de cada integrante. También hay imágenes del Backstage de la grabación del tema “Mystery Train Kept a Rollin”, primer nueva canción desde 1991. Motivos para ver esta reunión de los Stray Cats sobran, primero porque más allá de que existan varias grabaciones de sus conciertos -incluso en su apogeo- ninguno tiene la calidad fílmica de este, sino que todos se tratan de Bootlegs donde el sonido y la imagen en algunos casos es muy deficiente y dejaba bastante que desear. Sin embargo, el motivo principal es poder pasarse un buen rato disfrutando de unos minutos de un muy buen concierto, sin tanta pomposidad o parafernalia yendo al origen primal y austero pero suficiente y de excelente calidad como es un concierto del más puro Rock…… and Roll.


"Rumble in Brighton"




"Bring It Back Again"

"Runaway Boys"

"I Won´t Stand in Your Way"

"Stray Cat Strut"

"Good Rockin´ Tonight"

Popcorn

Publicado por Mocker , jueves, 2 de junio de 2011 13:03

Blur: "No Distance Left To Run"

Uno de los acontecimientos que están sucediendo por estos últimos años, y cada vez con más asiduidad, que sirven para que la industria del rock se sacuda la modorra de vez en cuando, son las famosas “reuniones” de los grupos consagrados. Muchos pueden ser los motivos por los que los integrantes de esas bandas deciden fumar la pipa de la paz y reunirse una vez más todos juntos arriba de un escenario como en sus años dorados. Algunas de las razones por las cuales pudieron “limar” sus asperezas pueden ser el paso de los años el cual sirve para cerrar todas las heridas, un acercamiento de nuevo en cuanto a similitudes artísticas y/o compositivas y así unas cuantas más, pero seguro la que tiene un alto índice de protagonismo en esto es el factor económico. La industria musical y más la del rock siempre se movió y se moverá bajo los fríos números del dinero. Poder reunir a esas personas que están distanciadas durante tanto tiempo para hacerlos subir al escenario en pos de que sus fans consuman todo el combo de nuevo disco-gira mundial y un largo etcétera es un negocio redondo. Muchas veces queda de manifiesto “el negocio” ya que la propuesta de nuevo material/ideas es casi nula pero sin embargo en otras ocasiones es recibida con los brazos abiertos esa nueva oportunidad que se abre para poder ver una vez más a una banda legendaria reunida arriba de un escenario. Ejemplos hay muchos, para todos los estilos y edades, algunas bandas llevan más años encima de ese “divorcio” que otros grupos y varios etcéteras más que condicionan y le dan otro color a la reunión.

Una de las “¿separaciones?” más recientes fue la del grupo británico Blur. La banda liderada por el siempre inquieto Damon Albarn fue uno de los bastiones principales del Brit Pop de los ´90 en Inglaterra liderando junto con Oasis la lista de discos más vendidos que sirvió para que el Reino Unido tuviera un nuevo renacer de la cultura musical como lo fue en los ´60. Sin embargo, fue más un distanciamiento que una separación la que tuvieron los Blur ya que entrado el siglo XXI, se podía vislumbrar que cada integrante apuntaba para una dirección e interés diferente. La dupla Damon Albarn-Graham Coxon -cerebros de la agrupación- se encontraban por esos días con diferencias cada vez más notorias. Albarn estaba abocado cada vez más a su nuevo grupo, Gorillaz, y destinaba todo su tiempo y buena voluntad compositiva a este último más que al grupo con el cual se dio a conocer. La jugada de Albarn fue bastante arriesgada porque formo un grupo de fantasía integrado por dibujos animados, los cuales iban a ser proyectados en una pantalla gigante en los conciertos mientras que la banda real iba a interactuar de forma sincronizada detrás del telón. No se puede culpar a Albarn de querer -quizás también por una cuestión psicológica- apartarse de la exposición que le generaba el liderazgo de Blur para refugiarse entre las sombras de unos dibujos animados y abocarse a lo que realmente le daba felicidad, la búsqueda de nuevos sonidos, texturas y composiciones. Un capítulo aparte, y uno de los que pudo haber hecho mucha mella en esto, fue la rivalidad que creó la prensa con los Oasis y todo el desgaste que esto le pudo haber generado de forma psicológica. Coxon por su parte fue el primero en dar el portazo e irse y también se aboco a un proyecto solista con una banda más tradicional y un estilo un poco más emparentado al de Blur y no tan experimental como lo fueron los proyectos paralelos de Albarn. Alex James, bajo, y Dave Rowntree, batería, aceptaron la propuesta de la separación y cada uno buscó intereses personales, por afuera de la música estos últimos.

Aclarado ya cuales pudieron ser los motivos de ese desgaste que provocó el distanciamiento aboquémonos a esa reunión que empezó a gestarse ya a finales del 2008 con rumores de que los cuatro integrantes originales de Blur volverían a tocar juntos arriba de un escenario. La industria musical rápida de reflejos no iba a dejar pasar esta movida y ni lenta ni perezosa decidió lanzar un DVD doble de Blur que encumbre todo ese proceso. El DVD “No Distance Left To Run” lanzado en 2010, cuenta con un primer disco que es un documental el cual retrata y refleja los comienzos de la banda y los pormenores de la gira que los lleva a recorrer toda Inglaterra promocionando su reunión. Las imágenes que se usan son de archivo, los cuales nos muestran a unos jovencísimos Blur mientras se van mechando con entrevistas realizadas a ellos durante la gira en distintas ciudades. Se pueden ver fragmentos de conciertos realizados en varias ciudades como en la estación de trenes de Essex, donde “debutaron” con la gira mientras el documental nos cuenta la historia de sus comienzos con un primer disco “Leisure”, muy deudor del sonido Madchester, luego su caótica primer gira por los EE.UU ya que para ese entonces había explotado el Grunge en ese país. Las entrevistas nos dejan ver a un Albarn contándonos con detalles como empezó a torcer la dirección musical de Blur buscando volver a revalorizar la cultura y música británica ya que el Grunge comenzaba a hacerse fuerte también en Inglaterra. Discos como “Modern Life is Rubbish”, “Parklife” y “The Great Escape” son considerados la trilogía básica musical de una generación que estaba orgullosa de ser inglesa y no necesitaba del capitalismo Americano. Por supuesto que había otros grupos contemporáneos a Blur que también hicieron a la cosa para que ese nuevo “amanecer” británico estuviera vigente durante toda una década.

Un capítulo aparte esta reservado para la enemistad que se suscitó con los Oasis y esa “guerra de bandas” que no se vivía en Inglaterra desde los Beatles y Stones. Promediando el final del documental nos muestra a los Blur ya bastante distanciados y luego de la “resaca” que fue la fiesta de la llamada Cool Britannia en discos como “Blur”, “13” y el ultimo “Think Tank”. El final del DVD nos regala una viñeta de un Albarn emocionado por todo lo vivido con los Blur, un Coxon arrepentido de haberse ido por la puerta de atrás y una reconciliación de los cuatro cuyo marco final es el concierto de Glastonbury junto a las fechas en el Hyde Park.

El segundo DVD de este “No Distance Left To Run” está reservado para el concierto completo que dieron en el Hyde Park el 2 de Julio de 2009. La lista de temas contiene todos los éxitos que realizó Blur desde su primer Lp hasta el último. “She´s So High”, “Girls & Boys”, “There´s No Other Way”, “Beetlebum”, “Coffee and TV”, “Tender”, “Country House”, “Chemical World”, “End of a Century”, “To The End”, “Song 2”, “For Tomorrow” y “The Universal” son algunas de las canciones que integran esa lista de 26 temas que incluye el concierto.

Un dato de color es que el siguiente DVD fue nominado como Mejor Video de Larga Duración para los Premios Grammy aunque perdió contra otro excelente documental como es el “When You´re Strange” de The Doors, el cual tiene los relatos de Johnny Deep. Por último queda decir que la excusa de una reunión ante el distanciamiento de los integrantes de Blur es recibida con los brazos abiertos seas o no fan de ellos primero por el buen documental que sirve para redondear y darle forma a ese acontecimiento que vivió la industria musical inglesa en los ´90 y por último porque viene acompañado del recital de una de las bandas más importantes de los ´90 no sólo inglesa sino ya a nivel mundial.

Trailer Documental


"Girls & Boys"


"Coffee and TV"


"Parklife"


"Song 2"


"The Universal"