Pará las Orejas!

Publicado por Mocker , viernes, 27 de abril de 2012 13:25

Django Django: "Django Django" (2012)


Película: "Alta Fidelidad". Escenario: Tienda de Discos. Diálogo: “Ahora mismo voy a vender cinco copias de The Beta Band, observa”. Esto anterior fue lo que dice el antihéroe que personifica John Cusack en la citada película a su presente amigo. A continuación casi de forma automática y como si sus mentes estuvieran dominadas los allí presentes comienzan a cabecear al ritmo de la canción y a preguntarle que es lo que está sonando. Seguido a esto sucede lo ya conocido y habitual, vende cinco discos, fin de la escena. La recreación de dicha película no es dato menor ni aislado sino que deja bien en claro que muchas veces nos movemos por lo que puede estar ocurriendo en ese momento y si eso es algo fuera de lo común, raro o como quieran llamarlo, aún mejor. Cuando salió The Beta Band fue una propuesta vanguardista que en su momento no terminó de ser bien digerida la cual nunca los volvió masivos, cuyos factores pueden ser muchos y no los vamos a mencionar ahora, pero fueron durante un tiempo la nueva sensación musical. Sin embargo, cuantas veces caemos rendidos ante lo novedoso, si se puede llamar así, o lo que parece vanguardista que nos hace saltar sin red al vacío poniendo nuestra fe y confianza en grupos que luego se diluyen en la nada. Sabemos que el Hype siempre existió y seguirá existiendo pero es algo inevitable, un mal necesario que sin el no podemos vivir, porque es el disparador de discusiones, objeciones, encantos, etc. 

En este caso, todo lo dicho anteriormente cae como anillo al dedo con la novel banda Django Django, la cual tiene como link directo a The Beta Band ya que su baterista y líder David McLean, es el hermano menor de de John McLean tecladista de dicha agrupación. Por supuesto y como ocurre en la mayoría de los casos, el hermano menor es influenciado por el mayor y aprende de este último todo lo que vio e asimilo durante su formación como individuo. La comparación con The Beta Band es inevitable -aunque haya diferencias- y hasta el momento siguen sus pasos, ya que en algunos medios musicales son vistos como la nueva sensación, por supuesto el final de la historia nos lo irán contando ellos mismos.  

El primer Lp de esta banda oriunda de Escocia es de esos discos de ahora, los cuales no entran en ningún estilo en particular, y causan más de un dolor de cabeza para los críticos y oyentes que suelen rotular en tal o cual estilo a las agrupaciones. Esto se basa en que ya con más de 50 años de existencia el Rock suele reformarse, reformularse y mutarse en nuevos/viejos estilos, teniendo estos nuevos artistas una gran paleta de sonidos para poder trabajar. 
La música de Django Django, se presenta ya desde el comienzo, como excéntrica o extravagante y esto se debe a la mezcla de estilos de toda índole que hay en ellos, a saber Folk, Pop, Garage Rock, Kraut Rock, Dance, Psicodelia, Surf y hasta Árabe entre muchas más encolumnadas bajo un Rock bailable tan de moda por estos años. La portada con ese indescifrable logo/símbolo sobre unas dunas ya se nos presenta difícil de digerir y poco atrayente porque no también. Incluso con sólo ver la tapa uno no puede saber de que va la cosa, ya que no hay ninguna pista, ni el más mínimo detalle de la música que habrá en su interior.

Esa duda empieza a despejarse o quizás a enmarañarse aún más ya desde el primer tema, “Introduction”, que con sus sonidos futuristas, cantos de pájaros y luego una reminiscencia a los Soundtracks de películas de Westerns dejan en claro el  trip psicodélico al cual nos vamos a someter. “Hail Bop” con su gancho Electro-Pop es la carta de presentación la cual cambia de inmediato con el Garage Rock en plan electrónico en “Default”. “Firewater” sigue en esa línea 60´s aggiornada, y luego viene “Waveforms”, Electro-Pop con un mantra hipnótico por sus sonidos envolventes y exóticos. “Zumm Zumm” tiene un dejo de baile tribal africano, por supuesto siempre mezclado con la electrónica como es de esperar. Luego de temas como “Hand of Man” y “Love´s Dart” los cuales no agregan mucho más o quizás completan lo ya mostrado, aparece “Wor” el cual nos sitúa en un lisérgico Lejano Oeste pero arriba de una tabla de Surf. Otro tema interesante ya en una clave más pop con un nuevo guiño a los ´60 aparece “Storm” y “Life´s a Beach”. La música Árabe se hace presente con el instrumental “Skies Over Cairo” y cierra el álbum el Electro-Pop de “Silver Rays”.

Hasta el momento la banda ya editó tres simples, con sus respectivos videos que son “Default”, “Waveforms” y “Wor”, sin embargo el trabajo funciona más como un conjunto para ser escuchado -varias veces- y ser comprendido en su totalidad.  

Los Django Django -que nombrecito-, con su primer trabajo ya se metieron en el bolsillo a las revistas musicales que todos los meses crean el próximo Hype a seguir. Ahora les falta la tarea más dura, hacer lo mismo con el público. Sin embargo de lo que se puede estar seguro es que si habría una segunda parte del film “Alta Fidelidad”, los Django Django serían la nueva banda para que John Cusack atrape a sus presas-clientes ávidos de nuevos sonidos.

Rompé el Chanchito!

Publicado por Mocker , jueves, 19 de abril de 2012 13:57

5 Discos de 2-Tone (Ska Inglés) que no hay que dejar de tener

Madness - “One Step Beyond” 1979
Si hay una banda emblema que llevó en alto la bandera del 2-Tone y fue punta de lanza del Ska Inglés en cuanto a éxito esos son los Madness. El Lp debut de ellos mezcla ese sonido proveniente de Jamaica pero con un sello personal y una impronta inglesa bien marcada. La estética, no sólo de ellos, sino también la de sus videos deja en claro que lo suyo no sólo es la música sino también el humor tan típico inglés. Estos dos matices, el sonido de Ska mucho más festivo, con un uso y abuso pero en su justa medida de los saxos y piano junto a esos gags tan ingleses crearon una escena y un movimiento que tendría a los Madness en primera fila pero secundados por muchos grupos más con una propuesta similar. Incluso, y no es un dato para nada menor, estas bandas provenían de los suburbios londinenses, de clase obrera y trabajadora ganándose el apoyo de una juventud que estaba en las mismas condiciones que ellos y que deseaba volver a revalorizar ciertas tradiciones inglesas mostrándose orgulloso de su país. La estética de ellos junto a la de sus seguidores debía mucho de los Rude Boys de Jamaica, anteojos negros y sombreros entre varias cosas más pero empezaron a ponerle su sello propio usando tiradores, camisas Ben Sherman y borcegos, más emparentados con la clase obrera, de donde provenían ellos.
No está demás mencionar que la escena del 2-Tone se sostuvo también por esa mezcla de estilos musicales y culturales que había en los guettos londinenses, como el Punk, el Mod, el Rockabilly, el Skinhead Reggae, etc. “One Step Beyond” arranca con el tema homónimo al disco, un clásico de su repertorio que en realidad es un cover del jamaiquino Prince Buster. Luego siguen con “My Girl”, un tema que baja los decibeles del primero casi al tono de balada pero a lo Madness. El Ska vuelve a decir presente con la canción “Night Boat To Cairo”. Estos tres mencionados tuvieron su respectivo Videoclip y todos estuvieron ubicados dentro de los 10 primeros del Chart Británico. Algunos de los temas que completan el muy necesario Lp son, “Believe Me”, “Land of Hope and Glory”, “The Prince” -canción homenaje a Prince Buster-, el instrumental “Tarzan Nuts”, el clásico dentro de su repertorio “Bed and Breakfast Man” y “They Call It Madness”, otro clásico de Buster que incluso sirvió para bautizar a la banda. Madness luego editaría varios discos más en la misma línea pero quizás ninguno tan popular como este primer Lp, aunque vendrían varios simples más de éxito. Incluso, el legado que dejaron no sólo tuvo sus frutos en Inglaterra, sino en todo el mundo, y Argentina no fue la excepción. 


The Specials - "The Specials" 1979

Si Madness le puso el cuerpo a la movida 2-Tone dándole un reconocimiento mundial, los The Specials fueron el alma de la movida. Esto último no es un calificativo elegido al azar sino que esto queda fundamentado en que ellos fueron el primer grupo en grabar bajo el sello 2-Tone, el cual debía su nombre a la forma de vestirse típica de esas bandas utilizando los tonos de blanco y negro, pero también derivaba su concepto en la integración racial del público y grupos. No nos olvidemos que para finales de los ´70 Inglaterra estaba recibiendo, mayormente en los suburbios londinenses, la llegada de Jamaiquinos que se escapaban de su país natal los cuales terminaron mezclándose entre la juventud británica. Estos Jamaiquinos, la gran mayoría Rude Boys, empezaron a frecuentar reductos encontrándose con otros grupos de jóvenes como los Mods y/o los primeros Punks. De ese caldo de cultivo se gestó el Ska Inglés y los The Specials fueron de los más tradicionalistas de la movida 2-Tone. La vestimenta de lucir trajes en dos tonos junto a otros accesorios era una mezcla de los Mods con los Rude Boys. Incluso la apertura racial y cultural que el Ska y el Skinhead Reggae -movimiento gestado en Inglaterra- tuvo en el público, también se hizo presente en los The Specials, siendo estos una de las primeras bandas multirraciales. Estos muchachos de Coventry lanzaron su primer Lp en 1979 el cual contó con varios clásicos de su repertorio como es el festivo “Monkey Man”, original de Toots and The Maytals, luego versionado por varios más incluida Amy Winehouse. Otra referencia básica es el “A Message To You Rudy” de Dandy Livingstone, un Rocksteady dedicado a los Rude Boys. Entre ellos se mezclaban canciones como “Doesn´t Make It Alright” o “Concrete Jungle” que reflejaban los momentos turbios por los que estaba atravesando Inglaterra, un desempleo masivo y la violencia urbana entre varios problemas más. Otros temas que integran la placa son “Too Much Too Young”, “Blank Expresion”, “Nite Klub” o “Too Hot” entre varios más. Para la grabación de este Lp los The Specials contaron con la colaboración de una figura importante del Ska Jamaiquino como es Rico Rodríguez en los instrumentos de viento y la mirada en la producción de un joven Elvis Costello que priorizaba ante todo la energía del grupo en el sonido del álbum. Luego The Specials editaría un también muy necesario segundo Lp, “More Specials”, pero luego se iría diluyendo la calidad en sus siguientes trabajos.


The Selecter - "Too Much Pressure" 1980

El tercer grupo que cerraría ese triángulo de grupos insignia del 2-Tone serían The Selecter. Casi como un hijo reconocido de The Specials nació esta agrupación y esto se debía a que estéticamente, en el uso de su indumentaria, las dos bandas eran muy similares  como así también en la convivencia multirracial de sus integrantes. Incluso, ese padrinazgo también queda de manifiesto en la grabación de su primer Lp, ya que The Selecter aprovechaba las horas nocturnas del estudio de grabación que dejaban libre The Specials para trabajar en su álbum. La mezcla multirracial que había en The Selecter no la tuvo ningún otro grupo de esta movida, ya que entre sus filas estaban además de ingleses, un anglo-nigeriano como era su cantante Pauline Black, un Ghanés y varios Jamaiquinos más. The Selecter salió al mercado editando un simple que contenía quizás sus dos más reconocidas canciones como son “On My Radio” y “Too Much Pressure” grabado por supuesto bajo el sello 2-Tone. No está demás mencionar que lo que comenzó siendo un nombre de un sello con el tiempo se terminó aceptando y adoptando para mencionar a todos los grupos que se encolumnaban dentro de la segunda oleada del Ska, en este caso en Inglaterra, diferenciándose de su original en Jamaica. 
Debido a la alta repercusión de su primer sencillo, The Selecter graba su primer Lp llamado “Too Much Pressure” el cual además de contener esta canción se encontraba “Three Minute Hero”, “Out on The Streets”, “Everyday”, “They Make Me Mad”, “Street Feeling” y varias más donde mezclaban el Ska Jamaiquino pero en su versión 2-Tone -más festiva que el Ska original- junto al Rocksteady de los ´60. Luego de este primer Lp la formación iría cambiando y grabarían algunos discos más, sin embargo ninguno estuvo a la altura de su primera entrega. Más allá de esto, The Selecter se encuentra como uno de los indispensables para comprender lo que significó la movida 2-Tone junto a otros grupos ya en una segunda línea, no por falta de calidad, sino porque no llegaron a grabar un Lp como The Bodysnatchers.


The English Beat - "I Just Can´t Stop It" 1980

Otro de los grupos que formó parte de esa oleada de Ska Inglés son los The Beat, conocidos también como The English Beat, ya que también existió un grupo llamado sólo The Beat -de Los Ángeles- y para no crear confusión en muchas ocasiones se menciona a este grupo de Ska con la anteposición de The English. Esta agrupación originaria de Birmingham, al igual que muchos grupos de esta movida también supo tener algún que otro integrante de etnia Jamaiquina. El sello 2-Tone fue el encargado de editar sus primeros simples como fue “Tears of a Clown” pero luego decidieron cortarse solos y editar su primer trabajo de manera independiente. Su primer Lp, “I Just Can´t Stop It”, es una mezcla de estilos que no sólo suenan a Ska, sino que se abren más al Pop, algo de Soul, Mod Revival, Punk y Reggae, sin embargo, pertenecieron a esa camada de grupos denominados 2-Tone. Los English Beat, serían de todas las bandas mencionadas, los menos puristas dentro de este movimiento pero fueron parte de esa escena. Incluso, este primer Lp de ellos, es muy similar en su sonido al “Reggatta de Blanc” (Reggae de Blancos) de The Police, el cual sirvió para crear una próxima pero pequeña escena llamada Reggae Blanco con UB40 y porque no, The English Beat a la cabeza. Dentro del disco se pueden encontrar temas “Rough Rider” compuesto por Eddie Grant en su etapa por The Equals, “Can’t Get Used To Losing You”, una canción más inclinada al Rocksteady, “Stand Down Margaret”, dedicado a la Dama de Hierro Margaret Thatcher, poniendo de manifiesto la postura política que profesaban ellos y muchos de los jóvenes de esa época los cuales se encontraban descontentos con la ideología de la Primer Ministro. Varios estilos musicales se conjugan en este trabajo como el Rocksteady en “Jackpot”, el Mod Revival en “Best Friend” o “Two Swords” temas que suenan a The Jam. Luego de este Lp The English Beat editaría dos álbumes más que continuarían en la misma línea del primero pero que fueron diluyéndose así como también el Ska Inglés empezó a ceder terreno ante los nuevos estilos musicales que vendrían. 


Bad Manners - "Ska N´ B" 1980

Los Bad Manners son y serán recordados por el alto protagonismo y la redonda figura de su líder y vocalista Douglas Trendle, más conocido como Buster Bloodvessel. Este declarado Skinhead junto a su grupo Bad Manners, forma parte de esa oleada de grupos llamada 2-Tone. Sin embargo, ellos tenían algunas diferencias con esas bandas de esa movida ya que su estética era la de la no estética, se subían al escenario como se vestían en cualquier día de sus vidas. El tono humorístico que siempre rondaba en el Ska Inglés tuvo con el gordo Bloodvessel a uno de sus máximos referentes. Todo esto apoyado por las expresiones de escapado de una clínica psiquiátrica y/o muecas que hacía con su cara, como sacar la lengua de forma constante en sus presentaciones. Por otra parte, este movimiento siempre tuvo un fuerte apoyo por parte de la juventud obrera-trabajadora, que veía a estas bandas como un espejo en el cual reflejarse, pero los héroes de su clase fueron y serán los Bad Manners. No está demás recordar que por esos años, fines de los ´70, principios de los ´80, la clase trabajadora de Inglaterra estaba recibiendo varios embates aumentando la tasa de desempleo y las diferencias sociales, las cuales se vieron reflejadas en varias letras no sólo del Punk sino de cualquier estilo contemporáneo como el Ska Inglés. La idiosincrasia Skin de Bloodvessel, de revalorizar tradiciones inglesas y de sentirse orgulloso de su país muchas veces fueron confundidas por algunos sectores con posturas políticas y/o pensamientos de Ultra Derecha. Incluso, como para aportarle más confusión a la cosa, su postura ideológica nunca terminó de quedar del todo clara. Dejemos de lado esto y enfoquémonos a lo estrictamente musical, ya que su primer Lp “Ska N´ B”, es una mezcla de estilos que van desde el Ska, el Rockabilly y el Skinhead Reggae. Temas como “Ne Ne, Na Na, Na Na, Nu, Nu”, “Special Brew”, “Inner London Violence”, el cover “Woolly Bully” o los auto referenciales “Fatty Fatty” y “Lip Up Fatty” que se reían de la gordura de Bloodvessel convierten a este álbum en un indispensable no sólo para entender lo que fue la movida 2-Tone, sino también para comprender un proceso social en Inglaterra. 

Popcorn

Publicado por Mocker , miércoles, 11 de abril de 2012 3:00

The Band: "The Last Waltz"

Si hay un director de cine que le fascina tanto el séptimo arte como la música de rock ese es sin lugar a dudas Martin Scorsese. Dentro de su gran repertorio de films tiene varias dedicadas a la música como por ejemplo “Shine a Light” -de los Rolling Stones-, “No Direction Home” -documental de Bob Dylan-, “Living in The Material World” -documental sobre George Harrison-, un encaminado proyecto sobre la biografía de Frank Sinatra y por último, aunque en realidad es el primero de todos los nombrados anteriormente, “The Last Waltz” dedicado al concierto de despedida del grupo canadiense The Band. Este concierto que fue filmado en 1976 es aún hoy considerado por varios críticos, entre ellos la revista Rolling Stone, como una de las mejores películas de Rock de todos los tiempos. No está demás mencionar que en el año del estreno de este celuloide, 1978, Scorsese venía de estar en la cresta de la ola con el film “Taxi Driver”, candidata al Oscar como Mejor Película en el ´76, mientras que la misma suerte correría con “Toro Salvaje” en el ´80, dejando en claro el momento prolífico por el que estaba atravesando. 

Volviendo a “The Last Waltz”, cuya traducción sería El Ultimo Vals, Scorsese retrata el concierto-despedida de The Band el 23 de Noviembre de 1976 en el salón de baile Bill Graham de Winterland en San Francisco. Sin embargo, este film no se reduce sólo a mostrar a la banda tocando sino que también tiene fragmentos de entrevistas a sus integrantes convirtiéndolo en una especie de documental. De todas maneras, el gran valor o status de culto que ubica a este DVD como uno de los mejores de la historia en su género son los invitados de lujo que tiene. La lista es larga, Bob Dylan -quien tuvo a The Band como banda de apoyo en su vuelco hacia el Rock eléctrico-, Eric Clapton, Neil Young -algunos de The Band colaboraron en sus discos-, Joni Mitchell, Van Morrison, Neil Diamond, Emmylou Harris, Muddy Waters, The Staples, Ringo Starr, Ron Wood, Dr. John, Paul Butterfield y su primer padrino en la industria musical, Ronnie Hawkins, ya que ellos comenzaron siendo The Hawks la banda soporte de sus shows.  

No está demás realizar una breve descripción de la historia de The Band. La cara visible siempre fue la del guitarrista Robbie Robertson, sin embargo sus otros integrantes fueron indispensables para lograr ese sonido personal como es el caso de Richard Manuel, Rick Danko y Levon Helm, estos tres alternaban las voces principales en varios temas pero además eran multiinstrumentistas pudiendo rotar sus posiciones en beneficio de cada canción. Además de estos cuatro había un quinto integrante como es Garth Hudson, el mayor de ellos, el cual era visto dentro de la banda como un faro a seguir por sus conocimientos musicales, aunque no tuviera el carisma de sus otros integrantes sobre el escenario. The Band antes de modificar su nombre por este último, comenzó su carrera siendo participe en las giras de Ronnie Hawkins para luego continuar como banda soporte de Dylan a mediados de los ´60. The Band no la tuvo nada fácil porque tuvo que soportar los años más radicales  y violentos del público de Dylan que no veía con buenos ojos la “traición” de ser un cantautor Folk hacia el Rock eléctrico. Incluso también lo acompañaron en su etapa de “desaparición” de los medios masivos cuando tuvo su accidente en motocicleta el cual lo recluyo durante cierto tiempo y del cual hay varias grabaciones como el “The Basement Tapes”, pero eso ya es otra historia. 

Los The Band intentarían cortar ese cordón lanzando su primer Lp “Music From The Big Pink”, un álbum dedicado a las raíces de la música tradicional Americana en épocas de ácidos lisérgicos, resacas de Flower Power y caleidoscopios de colores que provenían de la Costa Oeste. Luego de este Lp lo seguiría un álbum de nombre homónimo a la agrupación -de muy buena calidad- pero después quizás se estancarían un poco en los siguientes trabajos. 

Volviendo a este “The Last Waltz” la lista de temas son los siguientes: “Up on Cripple Creek”, “The Shape I´m In”, “Who Do You Love” con Ronnie Hawkins, “It Makes No Difference”, “Such a Night” con Dr. John, “Helpless” con Neil Young, “Stagefright”, “The Weight” con The Staples, “The Night They Drove Old Dixie Down”, “Dry Your Eyes” con Neil Diamond, “Coyote” con Joni Mitchell, “Mystery Train” con Paul Butterfield, “Mannish Boy” con Muddy Waters, “Further on up The Road” con Eric Clapton, “Evangeline” con Emmylou Harris, “Ophelia”, “Caravan” con Van Morrison, “Forever Young” y “Baby Let me Follow You Down” con Bob Dylan y por último “I Shall Be Released” con todos los invitados anteriores más Ron Wood y Ringo Starr. 

Poder reunir a semejantes “bestias” del Rock de seguro no fue una tarea nada fácil. Más allá de que por esa época no había tanta tiranía por parte de las compañías discográficas de ceder a su estrella para que cante en otro disco y los egos de ellos quizás estuvieran un poco más aplacados que al día de la fecha, hay varias aristas dentro de esta filmación. Al parecer, Dylan en el momento de la grabación de este recital, se encontraba haciendo lo mismo filmando una película, la cual puso en vilo su participación en este concierto hasta último momento. Dylan según parece temía que el film de Scorsese pudiera opacar su película, sin embargo el peso de la historia junto a su “viejo” grupo pudo más. La forma y/o manera de filmación de Scorsese para este film fue hecha con varias cámaras, las cuales enriquecen el documento y sirven para ahondar en todos los detalles, ya sea en el duelo de guitarras entre Clapton y Robertson, las miradas de este último con Bob Dylan, la Jam a contraluz que tienen en el tema junto a Emmylou Harris, el magnetismo que genera Muddy Waters o la impronta y energía de Van Morrison entre varias cosas más.

Sin dudas “The Last Waltz”, tal cual como dice en su comienzo, “este film debe ser reproducido en alto volumen”, se trata además de un gran registro musical, un perfecto documento para poder apreciar a algunos grandes del Rock en su momento más álgido de sus carreras. No por nada debajo de su título, como epígrafe, se encuentra la frase “la mejor de todas las películas de rock”.


"The Weight" con The Staples


"It Makes no Difference" 


"Ophelia"


"Caravan" con Van Morrison


"I Shall Be Released" The Band with Friends

Revisando los Rincones

Publicado por Mocker , lunes, 2 de abril de 2012 16:49

Neil Young: "On The Beach" (1974)

La gran mayoría de los grupos y/o solistas que tuvieron o tienen varias décadas de actividad en su haber están más propensos a poseer dentro de su discografía un álbum “maldito”. Esto último puede leerse de varias formas, desde un disco oscuro dentro de su historia, un Lp que por diversos motivos fuera o es ignorado por parte de la crítica o el público, como así también que su concepción este encumbrada por letras depresivas y/o deprimentes que tengan que ver con el momento personal del artista en cuestión, y la lista de explicaciones al concepto de disco “maldito” sigue.

Incluso, en algunas ocasiones, pueden encontrarse todas estas como es el caso del disco “On The Beach” de Neil Young. La discografía de Young es muy extensa y debido a esto a tenido grandes momentos -los ´60 y ´70-, algunos traspiés -década del ´80-, un resurgimiento -los ´90- y dentro de su vasta historia hubo un período personal que fue bastante oscuro cosechando más de algún que otro disco “maldito”. Veamos, el Lp en vivo “Times Fade Away” desde su edición en 1973 hasta ahora se encuentra descatalogado y nunca fue editado en CD. La misma suerte estaba corriendo este “On The Beach” -el cual lo sigue en cronología histórica-, ya que nunca fue bien visto por el propio Young porque revisitaba un período por el que no quería recordar. El vinilo había dejado de fabricarse y sólo subsistió en formato cassette hasta que en el año 2003 recién volvió a las tiendas de discos en CD.

Esta curiosa historia sobre su edición ya convierten a “On The Beach” en un disco “maldito” por excelencia, sin embargo esto no acaba acá ya que existen más motivos para seguir edificando y construyendo ese misterio en torno a este álbum. En el momento de su edición, 1974, Young pasaba por un período depresivo ya que había perdido, a causa de las drogas, a su gran amigo y guitarrista Danny Whitten, integrante de los Crazy Horse, la banda de acompañamiento durante sus giras. Por tal motivo, el aire que se respira en el álbum es de decepción, depresión y reproche.

Incluso, ya desde la tapa del Lp, la cual en una primera ojeada puede parecer pintoresca, naif o porque no alegre, en realidad tiene un concepto que dista mucho de la diversión. En la misma se puede ver a Young parado mirando hacia el mar y de espaldas a una mesa con sombrilla y dos reposeras. Esto es un claro mensaje hacia el libertinaje de la Costa Oeste dándole la espalda a la fama y al reconocimiento -su disco anterior “Harvest” lo llevó a esto- rechazando e ironizando a todo aquel que se hubiera convertido en algo superficial. El Cadillac sepultado bajo la arena es una clara alusión irónica a la imagen de jolgorio eterno que se tiene de este automóvil dentro de una pileta representando el despilfarro y el “reviente” cuando se alcanza cierto nivel de fama.

En el momento de su edición, el disco no tuvo una buena aceptación por parte del público como así también por parte de la crítica especializada -todos esperaban un “Harvest 2”-, sin embargo el tiempo se encargó de ubicar a este Lp como uno de los mejores dentro de su discografía. De todas maneras, el rótulo de disco “maldito” nadie se lo puede robar. De forma segura se puede indicar que este es uno de los trabajos -junto con “Tonight´s The Night”- de los más oscuros de su discografía donde las letras son un fiel reflejo por lo que su alma estaba pasando por esos días. Estos dos álbumes fueron grabados casi de una forma un poco cruda y alternó sesiones irregulares donde Young utilizó varios músicos de sesión y algunos invitados, variando sus instrumentos a los cuales les daba unos arreglos poco pulidos. Parte de esta “desprolijidad” se debió a que por esos días el consumo de estupefacientes por parte de él fue en aumento debido a su depresión.

El Lp abre con “Walk On”, el cual -como toda la cara A del álbum- tiene un ritmo alegre que contrasta con la ironía de su letra. Se ríe de si mismo y casi con una mirada cínica expresa su deseo de seguir viviendo y peleándola día a día. “See The Sky About To Rain”, se presenta como una balada en tono Country con Young sentado en el piano refiriéndose a esas cosas simples de la vida como es quedarse sentado a ver el cielo a punto de llover apreciando la belleza que lo rodea. En esta canción ejecuta la batería el integrante de The Band, Levon Helm, mientras que en el siguiente tema, Rick Danko, también miembro de ese grupo, lo hace en el bajo. Ese tema es “Revolution Blues”, el cual está inspirado en el asesino Charles Manson contando también con la colaboración en guitarra rítmica de un viejo compañero de ruta como es David Crosby. La letra de esta canción significó más de un dolor de cabeza para Young ya que detrás de esos tajantes acordes se esconde una letra llena de ira, rabia y furia que tiene como objetivo a los falsos Hippies “ricachones de fin de semana” que veían esto sólo como un movimiento de tendencia más que una filosofía de vida. “For The Turnstiles” es una mezcla entre el Country con el Folk el cual tiene a Young tocando el banjo.

El Blues se hace presente con “Vampire Blues” dedicado de forma explícita a la industria del petróleo. Estamos llegando al final del disco y quizás a sus mejores canciones o por lo menos las más sentimentales y/o desgarradoras. Ese trío final comienza con el tema que da título al álbum el cual en forma de canción es su declaración acerca de la soledad que produce la fama. En este tema, otro viejo conocido se hace presente como es Graham Nash en este caso en el piano. Por su parte, “Motion Pictures”, al igual que la mayoría de sus canciones de este álbum tiene un objetivo, y en este caso es la relación amorosa con la que acababa de terminar. El Lp lo cierra “Ambulance Blues”, otra sentida canción donde la voz dulce pero a la vez tan personal y sufrida que tiene Young le dan cuerpo y espíritu al tema.

Más allá de haber estado descatalogado durante tanto tiempo, como así también tener en su prosa una de las letras más depresivas de su discografía y haber sido basureado en el momento de su edición, “On The Beach” se encuentra como uno de los preferidos por parte de los seguidores más acérrimos de Young. Parte de ese halo de misterio y mística que lo ubicaron como un disco “maldito” lo envuelve toda la historia que se encuentra detrás de él volviéndolo quizás más atractivo e interesante, porque lo fácil y sin esfuerzo no tiene gracia, ¿no?.

Made in: Argentina

Publicado por Mocker , domingo, 25 de marzo de 2012 20:46

Rodolfo Mederos-Generación Cero: "De Todas Maneras" (1977)

La Fusión, como estilo musical, suele ser bastante compleja para definir, ya que sus raíces se pueden encontrar en los más variados géneros musicales, tomando por partes iguales a cada uno y pudiendo quitar y/o agregar nuevos sin perder su esencia. Marcar como punto de partida un estilo es un poco una tarea casi Quijotesca, ya que nada nace de la noche a la mañana y todo es por consecuencia de tal o cual cosa. Sin embargo, ya a comienzos de la década del ´70 varios grupos empezaron a forjar un estilo musical que mezclaba el Rock con el Jazz. No está demás recordar que para comienzos de esa década el Rock Progresivo comenzaba a dar sus primeros pasos y esa búsqueda por nuevos sonidos despertaba curiosidad para ejecutar o plasmar otros estilos al Rock. La música Sinfónica coqueteó con el Rock Progresivo -confundiendo muchas veces al público que ambos eran sinónimos-, por su parte el Jazz también tuvo y tiene aún cierto affaire con el Rock teniendo sus años dorados en esa década. Incluso -como para seguir agregando ingredientes a ese cóctel llamado Fusión-, este estilo también puede tener mucha influencia musical por el lugar de origen de donde es ejecutado, captando sonidos y estilos étnicos de cada país o región. Estos últimos ganan cierta originalidad y sello personal diferenciándose del resto.

En Argentina, a mediados de los ´70, el Rock Progresivo caló bien hondo en los huesos de una generación, y por supuesto tuvo algunos ejemplos también de Fusión. Estos casos fueron aislados y no contaron nunca con el apoyo masivo por parte del público como así también de la crítica. De todas maneras, más allá de que hoy por hoy a la distancia tampoco tengan una gran revalorización de su trabajo, existe un nicho de público tanto a nivel nacional y quizás aún mucho más extranjero que celebra esas bandas de “culto” que nuestro país a sabido albergar. Ejemplos de grupos y solistas que hayan “coqueteado” con el Jazz Rock y diversas variantes dentro de la Fusión hay de sobra pero no todos gozaron de gran reconocimiento. A saber, Alma y Vida, Alas, Bubu, Sanata y Clarificación, algunos discos de Nebbia y la lista sigue. De todas maneras, y volviendo unos párrafos más arriba, la Fusión podría ser alimentada de acuerdo al lugar de origen de donde es ejecutada y uno de los ejemplos que cae como anillo al dedo es el de Rodolfo Mederos.

Mederos es un bandoneonísta que entre otras cosas dentro de su extensa y aún vigente carrera musical, supo fusionar el Rock con el Tango. Vale aclarar que no hay que confundir el Tango Electrónico -caso Bajofondo, Gotan Project- con lo que hizo Mederos en los ´70 con su grupo Generación Cero.
Mederos estaba influenciado -al igual que muchos de su generación- por el trabajo, el legado y la revolución que introdujo Astor Piazzolla dentro del Tango. Más allá de haber sido participe de la orquesta de Piazzolla y de Osvaldo Pugliese y haber colaborado con algunos rockeros de la época -con Spinetta en Invisible-, Mederos quiso abrirse camino por sí solo y encontró en el grupo Generación Cero un refugio donde dejar volar su imaginación y gusto musical. Esta banda logró realizar una fusión de tres géneros musicales, el Rock, el Jazz y el Tango. Obteniendo con este último un sello personal, distintivo, nacional y por supuesto bien porteño.

Este trabajo, llamado “De Todas Maneras”, de 1977, sería su segundo Lp junto a la agrupación Generación Cero, el cual sirvió para sentar las bases de lo “jugado” que era este proyecto, algo que ya había quedado más que en claro con el excelente primer álbum, "Fuera de Broma", de 1976. Esta propuesta musical, más allá de tener un alto grado de influencia por sonidos típicos nacionales como es el Tango, no contó con el apoyo masivo en nuestro país. Incluso se valoró y valora mucho más esta obra dentro del mercado extranjero que suele buscar y coleccionar estos tipos de trabajo con pasión y fervor.

Para la grabación de este disco, Mederos contó con la participación de Tomás Gubitsh en guitarra eléctrica y española -participó en Invisible-, Gustavo Fedel -ex Espíritu- en piano, órgano y sintetizadores -recordemos que estamos en pleno furor del Rock Progresivo en Argentina-, Eduardo Criscuolo en bajo y Rodolfo Messina en batería. El Lp consta de 8 temas, todos instrumentales, salvo “El Largo Adiós” y “Más Vale Cien Volando” que cuenta con la voz de Analía Lovato. Las otras canciones que completan el álbum son el tema homónimo al disco, “El Lugar Donde Vivo”, “Triste Diciembre”, “Cada Día, Cada Noche”, “Verano 1976” y “Todo Ayer”. Unas líneas más arriba mencionábamos a Nebbia como uno de los exponentes o ejemplos de la Fusión en Argentina y esto lo deja en claro al tener el rol de Director de Grabación en este Lp.

Actualmente este trabajo de Mederos se encuentra reeditado en CD en formato Digipack gracias a la colaboración del sello argentino Viajero Inmóvil, el francés Musea Records y el brasilero Rock Symphony. Que estas dos últimas firmas hayan sido partícipes de este lanzamiento reafirma lo mencionado anteriormente de que el mercado internacional está ávido de conocer y rescatar discos Argentinos valorándolos mucho más en comparación con nuestro país.

Por último, es necesario indicar que se celebra la reedición de este material hasta ahora descatalogado no sin antes mencionar algunas recomendaciones para su correcta escucha. La Fusión no es un género para escuchar “de fondo” o de una forma más desestructurada saltando o pinchando temas sino todo lo contrario, hay que prestar atención a todo ese entramado de sonidos, melodías e instrumentos. Este álbum por supuesto no es la excepción a la regla, y merece disfrutarse de principio a fin halagando y valorando la impronta e innovación que tuvieron al ejecutar esa triple Fusión de Rock, Jazz y Tango obteniendo con esto una identidad propia y una marca registrada a nivel internacional.

El Infaltable

Publicado por Mocker , sábado, 17 de marzo de 2012 15:14

The Rolling Stones: "Sticky Fingers" (1971)

Muchas veces para entender y comprender de forma correcta un proceso histórico, político y/o social, es necesario dividirlo o separarlo por períodos o acontecimientos. Delimitar el principio o el final de un hecho marcándolo como una bisagra lo aplicamos incluso en el día a día de nuestras vidas y por supuesto en el Rock no hay diferencia alguna. La gran mayoría de los grupos pueden dividir su historia musical o discográfica por etapas, ya sea por cambio de integrantes, de estilos, éxitos, fracasos y varias opciones más. Por supuesto, cuanto mayor longevidad tenga la agrupación, más tela para cortar tendrá.

Una de esas bandas que viene como anillo al dedo para representar de forma exacta este ejemplo, son los Stones. Comprender y memorizar la historia y discografía de un grupo con más de 50 años encima puede no ser una tarea para nada alentadora en un primer momento, pero si su trayectoria se divide por etapas la cosa va tomando otro color. La discografía de los Stones se puede dividir en tres períodos y de ahí en más seguir dividiéndolos aún más, pero aboquémonos sólo a lo primero. Esas tres etapas están delimitadas por tres guitarristas como es el caso de Brian Jones, Mick Taylor y el actual Ron Wood.

La primer época de los Stones, desde comienzos de los ´60 hasta finales de esa década tuvo entre sus filas al malogrado Brian Jones, luego desde comienzos de los ´70 hasta mediados a Mick Taylor y desde el ´76 hasta nuestros días al ex Faces Ron Wood. Cada uno de ellos le aportó distintos matices al sonido Stone y marcó diferentes “épocas” de acuerdo a los tiempos que corrían. La segunda etapa de los Stones, la que protagoniza Mick Taylor, además está bien delimitada porque comienza con una década nueva, la de los ´70. Taylor ya se había incorporado a la banda de Jagger y cía a finales de los ´60 cuando estos decidieron expulsar a Brian Jones ya que se estaba volviendo bastante inestable a causa del consumo de drogas. Por este motivo, el disco “Let It Bleed” de 1969 cuenta con la colaboración en algunos temas de Taylor en la guitarra.

Sin embargo, el comienzo oficial sería con el siguiente Lp, “Sticky Fingers”, donde no sólo marca el comienzo de un nuevo guitarrista en la agrupación sino también de varios factores más, convirtiéndose este álbum en una bisagra con respecto a los anteriores. “Sticky Fingers”, editado en 1971, fue el primer disco lanzado por el sello discográfico del grupo -Rolling Stones Records- ya que se habían separado de Decca Records. Además fue el primer trabajo donde se incluyó el clásico logo de la “Lengua y los Labios Stone”. Un diseño que de forma incorrecta, muchas veces se lo atribuye al artista plástico Andy Warhol, cuando en realidad le corresponde dicha creación a John Pasche. Esta desinformación puede provenir de que el platinado Warhol sí diseño el arte de tapa del Lp, el cual contenía una portada que mostraba unos jeans bien apretados donde se podía ver un “bulto” masculino. Pero esto no era todo, no acababa ahí la cosa, sino que también la correspondiente edición original del disco venía con un cierre el cual se podía bajar y ver la ropa interior del mismo, logrando con esto que el oyente interactúe con el Lp. Por supuesto, en su interior el concepto continuaba ya que se mostraba la misma figura pero con un slip blanco. Esta portada, en más de algunos lados, causó cierta urticaria y tuvo que ser modificada ya que se consideró como obscena y lujuriosa. El reemplazo en algunos países -como en la España Franquista- la tapa fue una lata de conservas donde salían unos femeninos dedos pegajosos.

El sonido del disco contiene los ritmos que hicieron clásicos a los Stones pero ejecutados con una personalidad propia y una madurez ya bien consagrada. El Lp comienza con “Brown Sugar”, un estandarte de ellos, el cual puede tener varias lecturas en su prosa, la cual podría haber sido dedicada una joven de color o a la heroína, estupefaciente que estaba haciendo estragos en Richards y que más de una vez lo metió en enredos con la policía. Esta canción fue lanzada como sencillo antes de la publicación del álbum y fue acompañada en su lado B por “Bitch” también incluida en “Sticky Fingers”. El álbum continua con “Sway” un Rock and Roll un poco más duro en su ejecución pero fiel reflejo de las composiciones de Jagger-Richards de esa época, la cual contó además con un arreglo de cuerdas de fondo.

La balada emotiva llega con “Wild Horses”, la cual a pesar de llevar la firma de Jagger-Richards, le debe mucho a la figura del malogrado Gram Parsons, el cual incluso grabó una versión de este tema para su banda, los Flying Burrito Brothers, antes de que los Stones publicaran la suya. Por ese entonces, Richards se encontraba muy apegado a Parsons y no sería de extrañar que el primer bosquejo de “Wild Horses” haya salido de la cabeza de éste último. Esta canción también se cortó como sencillo y fue acompañada en su lado B por “Sway”. “Can´t You Hear Me Knocking” es otra de esas canciones que al instante se diferencian dentro del período de Taylor en la agrupación. Con Brian Jones los Stones tenían un pequeño genio capaz de ejecutar todos los instrumentos que se le pasaran por enfrente de él pero con Taylor recuperaron el Rock and Roll y R&B de sus comienzos pero con una personalidad ya marcada. El solo de guitarra de Taylor tiene hasta un dejo de raíces latinoamericanas que se podría emparentar con el típico sonido de Santana, esto ayudado por las congas de Rocky Dijon.

“You Gotta Move” original de Fred McDowell y el Reverendo Gary Davis, suena a un cadencioso Blues Rural, estilo por el que los Stones eran más que devotos y dejaron claro en más de una oportunidad como en “Love in Vain” de Robert Johnson. El Rock and Roll dice presente de nuevo con “Bitch”, una letra directa dedicada a las mujeres que en más de una vez causan un dolor de cabeza al sexo masculino. El aporte de la sección de vientos -cortesía de Bobby Keys y Jim Price- es excelente y estos tipos de temas con un alto grado de protagonismo del saxo continúan en discos siguientes como el “Exile on Main Street”, el cual debe mucho a las sesiones de grabación de este “Sticky Fingers”. “I Got The Blues” continúa con lo dicho anteriormente, una sección de vientos eximia, pero que aquí además de contar con una muy sentida voz de Jagger tiene el aporte en órgano de Billy Preston, convirtiéndola en una muy acogedora balada.

La sociedad creativa de Jagger-Richards le cede espacio a Marianne Faithfull -ex novia de Jagger- para la creación de “Sister Morphine”, una canción con un mensaje fuerte y que causó alguna que otra censura ya que hablaba sobre la agonía de un hombre en un Hospital a causa de una sobredosis y su consecuente deseo de conseguir morfina.

/ Aquí estoy en la cama de un hospital / Dime hermana morfina / ¿Cuando vendrás a visitarme otra vez? / Oh, no creo que pueda aguantar tanto. / Oh, ya ves lo fuerte que es mi dolor. /
……
/ Por favor prima cocaína, pon tus frías manos en mi cabeza. / Ah, que venga la hermana morfina, sería mejor / que me hiciera la cama, tu sabes y yo se, / que por la mañana estaré muerto. / Si puedes sentarte, si, puedes mirar como las / limpias sábanas blancas / se manchan de rojo. /

“Dead Flowers”, es una balada de Country Rock, la cual también es uno de los “highlights” del álbum y forma parte de una trilogía de canciones de ese mismo período y estilo como son “Country Honk” o “Sweet Virginia”. El disco lo cierra “Moonlight Mile”, una canción con cierto aire de misterio en tono de balada pero que no se podría encasillar en un estilo en particular. El arreglo de cuerdas de fondo a cargo de Paul Buckmaster le dan una impronta personal a la canción que tiene incluso algo de experimental. Con esta canción finaliza un álbum que por ningún lado hace agua y que desde principio a fin tiene todos temas excelentes. Motivos más que suficientes para ubicarlo dentro de los mejores Lp´s de la historia del Rock.

“Sticky Fingers”, es sin dudas el comienzo y/o puntapié inicial de una nueva etapa en los Rolling Stones, la comúnmente identificada como “la que esta Mick Taylor en guitarra”. Más allá de esto, este Lp es un indispensable disco dentro de los muchos infaltables que tiene la discografía de Nuestras Majestades Satánicas.

Pará las Orejas!

Publicado por Mocker , viernes, 9 de marzo de 2012 13:53

Paul McCartney: "Kisses on The Bottom" (2012)

Desde hace un tiempo a esta parte existe una tendencia, moda, añoranza, falta de creatividad o simplemente recurso monetario que hace que los grandes artistas del rock, los ya consagrados y ultra reconocidos, graben standards de Rock and Roll, Jazz, Blues, Soul y demás estilos. Los motivos por los que se abocan a realizar estas grabaciones pueden enmarcarse bajo cualquiera de los mencionados anteriormente, el oyente puede escoger el más adecuado para cada artista en cuestión. Ahora bien, esos “viejitos piolas”, esos que muchas veces salen en los noticieros o en las revistas acompañados de mujeres a las cuales en muchos casos duplican en edad o siendo agasajados en fiestas y eventos varios son por nombrar sólo algunos, Rod Stewart, Phil Collins, Eric Clapton o Paul McCartney entre otros. Ese “refinamiento” por parte de ellos siempre es mirado con cierto desdén y reojo por parte del público rockero que creció con sus discos y que ve como “su” artista empieza a ceder el terreno de la rebeldía y se entrega sin concesiones a los mandatos de la industria musical. Como contrapartida, en muchos casos, sirve para “reflotar” la carrera de alguno que había perdido el faro a seguir ya hace bastante tiempo, caso Stewart, que con los “American Songbook”, otra vez volvió a ser redituable comercialmente. De todas maneras, y sólo ocurre en estos pequeños casos, siempre estamos dispuestos a escuchar material nuevo o en este caso viejo, de esas leyendas del Rock cualquiera sea la propuesta musical, ahora eso sí, que después le demos como a una bolsa de papas eso ya es otro tema.

Nadie en su sano juicio puede dudar de que la vasta trayectoria de McCartney tiene mucha tela para cortar, quizás sí es un poco irregular, pero es el Beatle que más discos grabó -la competencia con los demás en algunos casos cae de maduro por razones de la vida- y en la gran mayoría siempre salio airoso. Más allá de esa quizás no tan prolífica discografía, McCartney pareciera que siempre está pensando o trabajando en futuros nuevos proyectos y eso es muy loable si hablamos de una personalidad que con todo lo hecho hasta ahora puede descansar tranquilo y darle de comer a varias de sus futuras generaciones sin siquiera mover un dedo. Sin embargo siempre está inquieto y esto queda de manifiesto en proyectos como The Fireman junto a Youth de Killing Joke, cameos que tuvo con Michael Jackson allá por los ´80 y sus incontables aportes a nuevas-viejas grabaciones de los Beatles que siempre aparecen como por “arte de magia” y hasta sus trabajos personales siempre tienen el sello y la impronta McCartney son sólo algunos ejemplos.

Este último Lp de Macca, una vez más revisita y reversiona su pasado, así como lo hiciera en su momento con el álbum “Run Devil Run” donde ejecutaba canciones de Rock and Roll clásico, ahora le toca a esos temas de los años ´30 y ´40. Esos standards que al parecer -según palabras de Paul- eran los temas que se escuchaban en su casa familiar cuando aún el zurdo bajista era un niño. Las raíces de Music-Hall y el Swing son estilos que siempre formaron parte del ADN de McCartney y para muestra sólo basta un botón como por ejemplo con “When I´m 64” o “Martha My Dear” entre otros. Al parecer “Kisses on The Bottom” ya venía siendo “craneado” por Macca incluso antes de que Stewart la haya “pegado” con sus colecciones de standards, pero este proyecto se vio retrasado porque Paul no quería que pensaran que se quería subir al tren de la moda de reversionar clásicos de Jazz y Swing.

Fiel a su costumbre de llamar la atención y después poner la mejor cara de “yo no fui” tan típica de Paul, el título de este álbum causó un pequeño alboroto ya que su traducción literal podría ser algo así como Besos en el Culo. Sin embargo el doble sentido que siempre lleva su firma se puede traducir como Besos en lo más Profundo, una suerte de saludo en una carta de amor -la portada ayuda a eso- y para despejar más dudas Macca indica que el título se debe a un fragmento de letra que tiene el tema “I´m Gonna Sit Right Down and Write Myself a Letter”. En este caso, para la grabación del disco, Paul se rodeó -como de costumbre- con varios apellidos fuertes como es el productor Tommy Lipoma -Miles Davis- mientras que el acompañamiento en piano se encuentra Diana Krall -esposa de Elvis Costello- y varios más pesos pesados del Jazz como John Pizzarelli y Mike Mainieri entre otros mientras que dentro del lado del Rock se pueden enfilar Eric Clapton y Stevie Wonder como invitados de lujo.

Si vas a grabar un Lp de standards que mejor que hacerlo a la vieja usanza habrá pensado McCartney y con esto grabo junto a todos los músicos en tiempo real y no por partes, todos guionados con sus respectivos arreglos de orquesta. Por las interpretaciones vocales de Macca -siempre tan cuidadas- se aprecia que disfrutó mucho de la grabación logrando transmitir sus propias sensaciones y sentimientos en cada ejecución. El repertorio va desde lo intimista de “More I Cannot Wish You” pasando por lo Jazzy de “The Glory of Love”, hasta lo blusero de “Get Yourself Another Fool” donde la guitarra de Clapton al instante se hace notar. Sin embargo, dentro de los 14 temas que integran la placa no son todas versiones sino que hay dos originales de McCartney como es “My Valentine” -con Clapton en guitarra acústica- y “Only Our Hearts” -con Stevie Wonder en armónica-, dos canciones que están más que a la altura de las circunstancias, haciéndonos pensar y desear que hubiera estado más que interesante un álbum bajo este estilo pero con canciones propias de Macca.

Con “Kisses on The Bottom”, McCartney salda la deuda personal con su pasado, más precisamente con su niñez, revisitando clásicos interpretados en su momento por artistas de la talla de Fats Waller, Sam Cooke, Ella Fitzgerald, Nat King Cole y Benny Goodman entre varios más. Sin embargo, más allá de que el foco esté anclado en el pasado, este tipo de música termina siendo atemporal en cuanto a sensaciones y sentimientos que despierta al ser escuchada. El disco por obvias razones, carece de originalidad, sin embargo siempre estos tipos de trabajos cargan con esa pesada mochila. De todas maneras, se deja escuchar de forma amena y sirve para bajar un poco la adrenalina del día a día y según palabras del mismo Paul “-este disco está hecho para que se escuche relajado en casa luego de una larga jornada de trabajo-”, y quizás, una vez más, Macca esté en lo cierto.

Revisando los Rincones

Publicado por Mocker , viernes, 2 de marzo de 2012 13:11

Pink Floyd: "The Division Bell" (1994)

Hay títulos de discos que son alegóricos y categóricos, los cuales en una palabra o frase ponen de manifiesto una postura, pensamiento o sensación por la que puede estar atravesando ese grupo o solista. Ejemplos hay para todos los gustos y en cada estilo, algunos son más evidentes y en otros esa declaración se encuentra más solapada y hasta puede vincularse con sucesos o hechos por los que estuviera atravesando una sociedad y/o grupo de personas. Algunos de ellos y de los más variados pueden ser el “Disintegration” de The Cure el cual deja bien en claro la rotura o desmembramiento que estaban atravesando ellos a finales de los ´80. El “Bridge Over Troubled Water” de Simon and Garfunkel que utilizando un eufemismo también deja en evidencia los momentos turbulentos por los que estaba pasando el dúo.

Otros títulos por su parte, además de retratar ciertos sentimientos y sensaciones personales sirven para graficar momentos de transición a nivel social como el “The Times They Are A-Changin” de Bob Dylan o porque no el “The Division Bell” de Pink Floyd el cual es más que directo dejando en claro la posición que estaban teniendo David Gilmour, Rick Wright y Nick Mason en contraposición de su antiguo compañero de grupo y ahora enemigo acérrimo Roger Waters. Claro, para que la cosa no sea tan evidente, el título y varios de los temas que integran el álbum tratan sobre la falta de comunicación y la poca aceptación de inclinaciones ideológicas diferentes que existen en la sociedad a nivel mundial. Esto ya queda en evidencia desde la inquietante y enigmática pero a la vez explícita tapa de este último Lp de la agrupación. Esas dos caras de metal enfrentadas, amenazantes una con otra, forman a su vez un solo rostro, uniendo esas dos campanas divididas. Además de este mensaje existen otros detalles como las luces que se encuentran por detrás de las bocas de esas dos esculturas, las cuales crean la ilusión de ser el mensaje o la comunicación entre ambas figuras. Muchos interpretan también que el castillo que se encuentra en el fondo de la fotografía significa la contraposición de lo antiguo, resistiéndose a lo moderno y/o futurista que son esas dos caras de metal. El debate en las tapas de Pink Floyd siempre deja mucha tela para cortar.

“The Division Bell” es el último disco del grupo y es el segundo sin la presencia de Waters. Luego del mal paso que significó “A Momentary Lapse of Reason” el cual estaba destinado a dejar un sabor más que amargo si hubiera sido el final de la discografía, los restantes miembros, Gilmour, Wright y Mason deciden darle un cierre como realmente se merece la historia de la banda. Este Lp no va a estar nunca a la altura o en el mismo escalón que sus ya conocidas obras cumbres, sin embargo, este disco fue demasiado subvalorado por la crítica en el momento de su edición allá por el año 1994. Claro, las revistas especializadas por esa época ya tenían a sus nuevos “héroes” en el Grunge y en el incipiente Brit Pop dejando a la generación Floyd como unos viejitos que ya estaban de vuelta y no encajaban dentro de los nuevos sonidos. Ni hablar de los “misiles” que lanzaba Waters cuando le preguntaban por el nuevo trabajo de sus ex compañeros. En la otra vereda, se encontraban los fans que recibieron esta nueva entrega del grupo con los brazos más que abiertos ubicándolo en el puesto número uno de los discos más vendidos de ese año. Más allá de todo esto, el paso del tiempo le sienta más que bien a este disco ya que tal cual como sucede con algunas personas, la madurez los vuelve más interesantes y/o atractivos. Quizás también parte de este encanto radique en que dentro de la vasta discografía de ellos, este Lp se encuentre entre las sombras de algunos de sus mejores trabajos logrando tener aún esa magia de no haber sido comercializado tanto como otros.

“The Division Bell”, a su vez significó el verdadero regreso del Gigante ya que fue compuesto por los tres Floyd, volviendo a tener una gran incidencia en el sonido el aporte de Wright, cosa que en el disco anterior no sucede restándole eficacia. Muchos ven a ese anterior Lp casi como un trabajo solista de Gilmour más que un disco de Floyd, pero eso ya es otra historia. La grabación del disco fue realizada en varios estudios incluyendo la particular casa flotante de Gilmour, llamada Astoria. El Lp contó con el aporte en la producción del ya conocido por la banda, Bob Ezrin.

Volviendo al concepto principal del álbum que tiene a la comunicación como principal argumento, se pueden encontrar otros temas como el aislamiento o el enfrentamiento. “Poles Apart” lleva marcado a fuego el nombre Waters en sus letras, ya que en ella se habla sobre los cambios que se producen en las personas debido a varios motivos que los ubican en un rol desconocido y que muchas veces los distancian de esos seres que los acompañaron durante varios años de su vida. Otra canción que entre líneas tiene también como destinatario al ex Floyd es el sensible “Lost For Words”. Por su parte, “Wearing The Inside Out”, instrumentalmente muy logrado, con un gran aporte en saxo de Dick Parry y con Wright como cantante principal, trata sobre las barreras muchas veces inquebrantables que nos edificamos y levantamos ocultándonos ante los demás por temor a no ser comprendidos o lastimados.

El concepto de la comunicación del disco queda bien explícito con “Keep Talking” -cuenta con un sampleo de la voz del físico Stephen Hawking-, mientras que el sentido “A Great Day For Freedom” con su ambiente claustrofóbico y épico y su letra que retrata la intolerancia y los consecuentes conflictos bélicos que en muchas oportunidades se suscitan, lo ubican como uno de los mejores temas del disco. No está demás recordar que por esos años todavía se disfrutaba con euforia la caída del Muro de Berlín, terminando con esto años de diferencias sociales, políticas e ideológicas dentro de un mismo país, sin embargo como contraposición a esto, se encontraba el conflicto bélico por la entonces Yugoslavia lo cual derivo en la división y gestación de varios países. Pink Floyd, nunca le fue esquivo a los temas sociales, políticos y humanos, aún incluso cuando ya la presencia de Waters -el más implicado con estas causas- ya no se encontraba dentro de la agrupación.

Por su parte, “Cluster One” y Marooned” son dos temas instrumentales que tienen como protagonista principal a la guitarra de Gilmour -se siente por sus solos que se liberó de las ataduras de Waters-, pero tiene una muy buena base de teclados por parte de Wright. “What Do You Want From Me” ya desde su estilo y la producción de las voces suena al típico tema épico de los años dorados de Floyd. El cierre del Lp esta destinado a “High Hopes”, un tema que cierra de forma magistral y como se merece la discografía de ellos. Un aire épico, enigmático pero a la vez esperanzador, tal cual como su título lo indica, envuelve esta canción de más de 8 minutos de duración, la cual trata sobre los logros y decepciones de la vida.

“The Division Bell” no estará dentro de los 5 mejores discos de Floyd, sin embargo el paso del tiempo es el mejor aliado de este Lp, ya que en la distancia lo enaltece cada vez más, haciéndolo subir peldaño a peldaño dentro de su discografía. Con este álbum el Gigante dio su último aliento antes de caer y causar ese estruendo que tienen las grandes bestias al morir.

Popcorn

Publicado por Mocker , viernes, 24 de febrero de 2012 13:10

Love: "The Forever Changes Concert"

Desde hace ya algunos años se viene imponiendo una cierta tendencia y/o moda de “homenajear” y repasar en vivo algunos de los discos más importantes de un artista o banda en cuestión. Con esto, muchas veces se trata de revivir cierta nostalgia por una época o pasado de beneplácito tratando de ser lo más fiel al espíritu en el que salió a la luz ese Lp, o por el contrario, “reflotar” y promocionar de nuevo un trabajo que en el momento de su edición pasó casi desapercibido pero que con el paso del tiempo fue tomando cierto carácter de álbum de culto hasta convertirse en un clásico. Ejemplos hay muchos y de los más variados, desde la gira megalómana de Roger Waters volviendo a presentar “The Wall” -unos años antes hizo lo mismo con “The Dark Side of The Moon”-, por su parte Lou Reed hizo algo similar pero no de carácter mundial sino más bien local, con su oscura obra “Berlin”, también algo parecido hicieron los escoceses de Primal Scream con su manifiesto de llevar la pista de baile al rock con “Screamadelica”, y la lista sigue.

Uno de esos casos, varios años antes de todos los mencionados anteriormente, es el de Love, la banda comandada por el muy buen compositor, pero inestable mentalmente, Arthur Lee. En el año 2003 Lee decide rearmar su vieja agrupación de los ´60 con motivo de salir a ejecutar en vivo uno de los discos más reconocidos de la banda y también de la historia del Rock como es el “Forever Changes” de 1967. Esta reunión, realizada en el Albert Royal Hall de Londres dejó como consecuencia un disco en vivo llamado “The Forever Changes Concert” y además su correspondiente edición en DVD.

Sin embargo, antes de analizar la presentación de este nuevo trabajo nunca está de más repasar la historia de Love. Ellos serían uno de los primeros grupos musicales multirraciales, un dato para nada menor en una época en la que aún existía la discriminación de razas en algunos sectores de la sociedad americana y por la cual el Hippismo abogaba por erradicar. Los Love comenzaron siendo una banda casi de Garage Rock con ciertas inclinaciones hacia la Psicodelia la cual queda de manifiesto en su primer Lp del mismo nombre que la agrupación. Luego vendría su segundo disco más reconocido en trayectoria que sería “Da Capo”, el cual ya deja de lado esa inclinación hacia el Garage Rock para empezar a mostrar un sonido más personal que sería la carta de presentación de ellos diferenciándolos de todos sus contemporáneos. No está demás mencionar que por esos años en la Costa Oeste de EE.UU. y más precisamente en California o Los Ángeles -de donde son los Love- estaba la meca del Hippismo y el Flower Power, sin embargo ellos más allá de compartir contemporaneidad con grupos como The Grateful Dead, Jefferson Airplane, Country Joe y un largo etc tenían otra propuesta musical, un híbrido entre el Rock, la Psicodelia, el Jazz y ciertas reminiscencias étnicas latinas.

Ya para el año ´67 lanzan “Forever Changes”, el cual tuvo que salir a competir con los hoy “tanques” de “Sgt. Peppers” de The Beatles, el “Are You Experienced” de Jimi Hendrix, el “The Piper at The Gates of Down” de Pink Floyd y el primer trabajo de The Doors. Justamente esta última banda fue recomendada por Lee para el sello Elektra, para secundar a los Love. Sin embargo, es ya sabidos por todos como termino la historia, la banda de Morrison supero con creces a la de Lee pero sin embargo Jimbo nunca ocultó la admiración que tenía por ellos, incluso en más de una oportunidad indicó que deseaba que los Doors fueran por lo menos la mitad de lo que fueron los Love. Luego de varias idas y vueltas y discusiones por doquier, Bryan MacLean, el otro cerebro de la agrupación, decide abandonar la banda y esto hace que Lee disuelva el grupo continuando con el nombre -el cual con estos hechos de Love no tenían nada- pero secundado por músicos de sesión. Los próximos años de Lee irían en picada en cuanto a materia musical y personal ya que entraría en un ostracismo de violencia que lo llevo a la cárcel hasta su posterior salida de prisión para luego presentar esta gira del “Forever Changes” entre otras cosas hasta que su vida llego a su fin en el 2006 a causa de la leucemia.

Volviendo a este “The Forever Changes Concert”, nos muestra a un Lee que a pesar de haber sentido el paso de los años, su prolongada lucha contra esa enfermedad y los cambios de tendencias musicales, se encontraba aún vigente en su performance personal ejecutando un repertorio que no perdió el encanto de su época aún en estos tiempos modernos. Lee ponía una vez más a la maquinaria de Love en funcionamiento y la misma estaba más que aceitada, rodeado de jóvenes músicos decide salir a “girar” su disco más reconocido con el fin de salir un poco del status de culto y ser reconocido por el público masivo. El DVD comienza con “Alone Again Or” con ese sonido de guitarras flamencas y cierta fanfarria mariachi, para luego dejar paso a la sección de cuerdas y vientos que al instante nos hipnotizan por su in crescendo emocional y musical. Luego el recital continua repasando en el mismo orden que el álbum canción por canción como es “A House is Not a Motel”, “Andmoreagain”, “Old Man”, “The Red Telephone”, “Maybe The People Would be The Times Or Between Clark and Hilldale” o “You Set The Scene” entre otras.

Para muchos -y en algunos casos están en lo cierto- salir a girar un Lp es un poco una jugarreta para lucrar con la nostalgia de algunos, la curiosidad para otros de saber como sonaba tal o cual artista en la ejecución de su máxima obra, como así también poder facturar todo lo que no pudieron hacer en su momento. Sin embargo, y aún quizás con todos estos factores implicados, siempre es bien recibido si se lleva la presentación de la obra en cuestión con el máximo de los respetos en su puesta en escena, desde lo visual hasta lo auditivo, como es el caso de este “The Forever Changes Concert”.


"Alone Again Or"




"Andmoreagain"




"Maybe The People Would Be The Times or Between Clack and Hilldale"


Rompé el Chanchito!

Publicado por Mocker , jueves, 16 de febrero de 2012 13:48

5 Discos de Punk Americano que no hay que dejar de tener

The Ramones - "The Ramones" 1976

El primer disco de los Ramones, editado en 1976, fue el puntapié inicial que dio comienzo a toda la escena del Punk en New York. Como hervidero empezarían a aparecer bandas que con similares propuestas o por el contrario, muy diferentes, formarían parte de una escena que sirvió como disparador hacia el Reino Unido y luego hacia todo el mundo. La influencia de los Ramones es muy clara, New York Dolls y The Stooges pero además miraban con muy buenos ojos toda la música que se había gestado en los ´60. Haciendo hincapié en el Bubblegum, el Surf Rock y el Garage Rock hasta llegar a los grupos de chicas producidas por Spector, como The Ronettes y todos sus derivados. El sonido de los Ramones muchas veces fue cuestionado de facilista y hasta de “cuadrado”, sin embargo, ¿cuantos grupos intentaron sonar como ellos y perecieron en el intento? y ni que hablar de que su sonido, a pesar de que en estructura sea el mismo, ha ido variando con el correr de los años. Hoy por hoy, ver a cuatro tipos parados con pose desganada pero a la vez provocadora no nos causaría ninguna impresión, pero para 1976 editar una tapa de esta índole era toda una declaración de principios. Esa tapa, hoy ya ultra comercializada, mostraba a los Ramones tal cual eran, unos flacos que de la no estética hicieron su propia moda, y de su música hicieron su propio manifiesto. Grabado en tan sólo dos días, los Ramones volvieron al rock a su ABC, a sus raíces, sin solos de guitarra ni sobreproducciones de fantasía, sólo impulsados por la guitarra furiosa de tres acordes de Johnny Ramone, la batería Surfer de Tommy, la energía de Dee Dee y la voz tan característica de Joey. Las 14 canciones que integran el álbum, en su mayoría, no superan los dos minutos de duración, pero sin embargo son directas, concretas y transmiten su mensaje en ese tiempo exacto, sin necesitar nada más. Las letras, por su parte son sencillas, contaban lo que les sucedía en el día a día como en “I Don't Wanna Walk Around With You”, “Now I Wanna Sniff Some Glue”, “53rd & 3rd”, declaraciones amorosas como “I Wanna Be Your Boyfriend”, “Today Your Love, Tomorrow The World”, cosas más banales y típicas de adolescente como “Let´s Dance” o la fascinación por el cine de Terror clase B en “I Don't Wanna Go Down To The Basement”, además de encontrarse la canción más emblemática de ellos como es “Blitzkrieg Bop” y otras como “Havana Affair”, “Beat on The Brat” o “Judy is a Punk”. Hablar de Punk Rock es hablar de los Ramones.


Television - "Marquee Moon" 1977

Los Television no entrarían dentro de las pautas básica del Punk Rock, letras simples, acordes básicos y velocidad en los temas, sin embargo ellos fueron parte del caldo de cultivo que se gestó desde el CBGB hacia el exterior. Muchos grupos que al principio se los denominó Punk y que integraron ese primer movimiento no pertenecen directamente a ese estilo musical caso Talking Heads, Patti Smith o Blondie, sin embargo se los suele ubicar dentro de esa primera camada de bandas Punk porque de alguna manera lo fueron al “plantarse” con su propuesta y sus ideas. Algo de esto sucedió con los Television, banda emblemática de ese local y la cual no entraría dentro de los cánones o estereotipos del Punk pero su propuesta musical y artística sí tiene el espíritu del Punk. Television firma para Elektra en 1976 y saca su primer Lp un año después llamado “Marquee Moon”. La convulsionada formación de Television contó con el inquieto Richard Hell -luego integrante de Heartbreakers y más adelante solista-, el versátil Tom Verlaine y el preciso Richard Lloyd. El Huracán de personalidades de estos últimos se refleja al instante en los “duelos” de guitarra de ellos. Esto último ya marca un punto de inflexión y diferencia al instante con respecto a los demás grupos Punk a los cuales no se les caía muy seguido un solo de guitarra. La música de Television es indescifrable, asfixiante y enigmática, no puede ser definida bajo un estilo ya que es una especie de Jam de Free Rock y Punk. El disco comienza de menor a mayor con los interesantes “See No Evil” y “Venus”, pero termina de despertarse en “Friction” con esas inquietantes guitarras y explota en “Marquee Moon”, un tema de… ¡11 minutos!, esto hecho por una banda a la que se la proclamaba Punk ya era muy radical. “Elevation” ya era Post Punk antes de que llegue este y “Guilding Light”, “Prove It” y “Ton Curtain” seguían con esas filosas guitarras. Incluso esa música tan personal que crearon los Television no sería la misma sin la desgarrada y sufrida voz de Tom Verlaine. Luego de este disco ellos editarían un segundo Lp -muy interesante también- llamado “Adventure”, el cual siempre va a estar a la sombra de “Marquee Moon” y un tercero y definitivo llamado igual que la agrupación en 1992. El Art Punk de los Television fue único en la escena del CBGB y sus guitarras son la influencia directa de muchas bandas de este nuevo milenio.


Johnny Thunders and The Heartbreakers - "L.A.M.F" 1977

Todos los estilos musicales tienen su mártir, y el Punk Rock puede ser el que posea la lista más larga de exponentes, entre los cuales se encuentra el caso de Johnny Thunders. Luego de haber editado dos discos con los New York Dolls y ser uno de los guitarristas más influyentes para la naciente movida Punk en America, Thunders se separa de ellos y forma a The Heartbreakers junto a Jerry Nolan de los Dolls y Richard Hell de Television. Esta formación no sería la definitiva ya que Hell decide luego lanzarse como solista. Los Heartbreakers tenían la mística, el nombre y la actitud correcta para triunfar, pero además tenían todos los excesos para que su carrera no llegara demasiado lejos. Algo de esto último sucedió ya que en su corta existencia sólo editaron un disco lanzado en el ´77 -plena efervescencia del Punk-, bajo el nombre de “L.A.M.F” (Like a Mother Fucker). El álbum es pleno Punk Rock sucio, thrasher, furioso y veloz, nada de sobreproducciones, todo meta palo y a la bolsa. El disco comienza con su tema más conocido, “Born To Lose”, el cual de alguna manera ya desde el título y por su energía termina convirtiéndose en una referencia básica del espíritu Punk de esa época. “Baby Talk”, “I Wanna Be Loved” o “One Track Mind”, tienen ese espíritu Dolls pero más desprolijo. La referencia a un amigo de Thunders como es el caso de Dee Dee Ramone se encuentra en la versión de “Chinese Rocks”. Las baladas -siempre en tono Punk- se hacen presente con la stoniana y garagera “It´s Not Enough”, o con “I Love You”. En “Pirate Love” una vez más revisitan un rock sucio y gamberro mientras que en “All By Myself” tiene algunas influencias de los Ramones en las voces. Los Heartbreakers eran una bomba de tiempo y era cuestión de esperar para que haga explosión, cosa que sucedió en muy poco tiempo de vida. Luego Thunders continuaría con una irregular carrera solista -como consecuencia de su adicción a la Heroína- de la cual se destacan algunos Lp´s como puede ser su debut en solitario, “So Alone“. Los ´80 no fueron la mejor década para Thunders, entró en una serie de adicciones sin fin, ingresando a los estudios de grabación sólo para algunas colaboraciones con otras bandas, hasta que en 1991 es encontrado muerto por sobredosis.


Richard Hell and The Voidoids - "Blank Generation" 1977

Richard Hell se lanzo como solista luego de abandonar a los Heartbreakers y mucho antes a los Television. Hell lanzó su disco debut llamado “Blank Generation” en 1977 contando como banda soporte a The Voidoids con la participación de Marc Bell en batería, quien en un futuro cercano sería Marky Ramone, segundo baterista de los Ramones. El estilo de Hell no estaba muy lejos de lo que había hecho con su banda anterior, un sonido sucio, crudo y directo. El tema que da título al álbum, es una de las mejores canciones del Lp y es además de ser la más reconocida de Hell, un tema de referencia básica del Punk neoyorquino, desde la letra que resumía la sensación de esa juventud hasta ese sonido altamente adictivo. De su paso por Television se llevó varias experiencias pero además muchos recursos también, los cuales quedan de manifiesto en temas como “Love Comes in Spurts” o “Liars Beware” en el cual se aprecia la “guerra” de guitarras de Robert Quine y Ivan Julian. El ritmo baja en “Betrayal Takes Two”, una balada que podría estar en cualquier banda de Garage Rock de los ´60. El cover se hace presente con “Walking on The Water”, un tema de los Creedence Clearwater Revival cuando se hacían llamar The Golliwogs, el cual esta un poco lejos de pisarle aunque sea los talones a la banda de John Fogerty. Lo de Hell y sus Voidoids no era todo urgencia, gritos y velocidad sino que también tenían sus temas largos y extensos como en “Another World”, una muestra de Art-Punk. “The Plan”, “New Pleasure”, “Down At The Rock And Roll Club” y “Who Says?” completan un álbum que resume el espíritu de esa juventud Punk americana de esos últimos años ´70. Muchas veces, se asigna a Hell como influencia básica en estética para los venideros grupos ingleses como The Sex Pistols. Esta teoría esta sostenida en que Malcolm McLaren, tomo “prestada” esa estética de remeras rotas, pintadas y emparchadas con alfileres y ganchos de la vestimenta de Hell. “Blank Generation” no fue un disco que haya marcado una bisagra dentro del panorama del Punk Rock, sin embargo sirve para definir la escena Punk del CBGB. Luego de este Lp, Hell editaría “Destiny Street” en 1982 pero ya el mercado musical había cambiado por completo y la sociedad de consumo también.


Dead Boys - "Young, Loud and Snotty" 1977

Los Dead Boys fueron la otra cara de la moneda al separarse la banda Rocket From The Tombs, de la cual surgieron dos agrupaciones, Pere Ubu -más inclinados hacia un Punk experimental o Art Punk- y los otros fueron los Dead Boys, cuya impronta fue bien Punk, enérgica y furiosa diferenciándolos de los mencionados anteriormente. Si Inglaterra tenía a Johnny Rotten como la cara visible de la actitud y pose Punk, los americanos tenían a Stiv Bators, cantante de los Dead Boys, como su estandarte. Su primer larga duración editado en el ´77 y llamado “Young, Loud and Snotty” es una muestra del Punk inicial, del más crudo y radical de esos años. Incluso para muchos, este disco dado la velocidad de su ejecución y violencia musical puede ser uno de los referentes para la posterior escena Hardcore. El álbum comienza con el tema más conocido de ellos como es “Sonic Reducer”, el cual podría ser considerado su pequeño Hit. Luego continúan con “All This and More”, un tema más inclinado a un sucio Rock and Roll como en “Ain´t Nothin´ to Do” los cuales son canciones influenciadas de forma directa por el Proto Punk de los New York Dolls o el Garage Rock de los ´60, el cual transitan con “Hey Little Girl” de la banda Syndicate of Sound. El álbum suda sexualidad en sus letras pero desde un lado casi misógino como en el tema “Caught With The Meat in Your Mouth” (Atrapada con la carne en tu boca), canción que sufrió censura ya que su título era bien explícito, mientras que otro eludió la censura en su título pero el mensaje estaba entre sus líneas como en “I Need Lunch” donde la letra dice: “Bebé, yo no necesito el romance, ya sabés nena, yo sólo quiero estar entre tus pantalones, Yo dije, necesito el almuerzo, aliméntame”. Los Dead Boys luego editarían un segundo álbum para más tarde separarse. Stiv Bators continuaría con la música editando un disco solista y formando otra muy buena banda como es The Lords of the New Church ya en una veta más Goth Punk. La vida de excesos de Bators lo llevo a que en 1990 sufriera una conmoción cerebral luego de haber sido atropellado por un auto. El mito o misterio en torno al posterior hecho con su cuerpo es aún incierto, porque algunos aseguran que sus cenizas fueron aspiradas por su novia alimentando con esto el estereotipo de reviente en torno a la estrella de Rock. Los Dead Boys nunca alcanzaron la fama de los Ramones y todos los contemporáneos de la escena del CBGB -entre los cuales no sólo había punks sino también algunos más inclinados hacia el Pop o la venidera New Wave- pero sin embargo, son un fiel ejemplo del Punk Rock de esos primeros años y nunca está demás correrse un poco e investigar a grupos como ellos que también fueron tan importantes para la gestación del Punk Americano.


DISCO BONUS

Plasmatics - "New Hope For The Wretched" 1980

Los Plasmatics, y más precisamente su cantante, Wendy O. Williams eran una banda con un alto impacto visual y sonoro. Esto último sostenido por sus furiosas presentaciones en vivo que incluían explosiones, fuego, una estética Punk apocalíptica -muy emparentada con el film Mad Max- y una alta dosis de erotismo y sexualidad Sado que despertaba la impronta de Williams la cual en más de una vez la vio enredada en conflictos por sus actuaciones en el escenario. Las presentaciones de Plasmatics siempre fueron teatrales ya que en más de una ocasión terminaban sus actos rompiendo un auto a mazazos, volándolo por los aires o chocándolo contra una pared entre varias cosas más. Inclusive la estética de ellos causaba más de una urticaria para algunos, el peinado “mohicano” de Williams, y la vestimenta de cuero transmitían temor pero a la vez sexualidad por parte de ella, la cual en algunas ocasiones terminaba con el pecho descubierto. El primer Lp de Plasmatics, “New Hope For The Wretched”, editado en 1980 aparece varios años después de toda la explosión mundial que fue el Punk manteniendo de forma fiel su espíritu pero emparentándose ya con otros sonidos como el Hardcore o el Metal. De todas maneras, el espíritu del grupo y de Williams representan de forma fiel la esencia Punk de esos primeros años. El disco contiene doce temas en los que se destaca la agresiva y potente voz de Williams acompañada por un Punk visceral, rápido y furioso en canciones como “Tight Black Pants”, “Monkey Suit”, “Living Dead”, “Test Tube Babies”, “Want You Baby”, “Sometimes I…” o “Corruption” entre otros. Luego de este disco, continuarían editando otros inclinándose un poco más hacia el Metal pero sin abandonar esa estética apocalíptica. Más adelante Williams se cortaría sola separándose del grupo. Coquetearía también un poco con el entretenimiento pornográfico en algunas incursiones posteriores, hasta que sus días llegaron a fin con su suicidio el 6 de Abril de 1998. De todas maneras, la impronta, el espíritu y la estética de Williams aún la mantienen como una de las mujeres más influyentes y radicales dentro del Rock.