Rompé el Chanchito!

Publicado por Mocker , domingo, 28 de noviembre de 2010 23:10

5 Discos de Blues Britanico que no hay que dejar de tener

El Blues Británico, también conocido como Blues Blanco, fue la respuesta inglesa al Blues Americano. A comienzos de los ´60, en EE.UU, las grandes figuras del Rock and Roll estaban en retirada cada uno por diversos motivos y ganaron su lugar figuras de un rock/pop edulcorado para Teens que interpretaban canciones de otros. Sin embargo en Inglaterra, gracias a radios piratas se escuchaba Blues, R&B y Rock and Roll, pero no el de rockeros conocidos como Elvis, Little Richard, etc. Sino el de los Bluesmen rurales o urbanos que fueron olvidados y tapados por una sociedad americana que no veía con buenos ojos el advenimiento de esa música. Así, jóvenes que luego formaron sus propios grupos, empezaron a escuchar y a interesarse por esa música “prohibida” que tenía como interpretes a Willie Dixon, Robert Johnson, Elmore James, Muddy Waters, Howlin Wolf, y tantos otros. Así se formaron los primeros grupos de R&B británico como los Stones, Animals o Yardbirds que apuntaban a un público juvenil, mientras que casi de forma paralela existían otros grupos, que apuntaban a una audiencia “menos histérica” y que profesaban el más fiel amor por el Blues. En un principio ejecutándolo con un purismo absoluto, pero que con el paso del tiempo fue ganando en impronta y en actitud imponiendo su propio estilo y sello. Este género se denomino Blues Británico o Blues Blanco y dejo boquiabiertos a la sociedad americana que vio como unos chicos que nacieron a kilómetros del Río Misisipi, supieron interpretar y definir un estilo haciéndolo propio. Acá van cinco discos que definen ese Blues Británico.


J. Mayall & The Bluesbreakers - "The Bluesbreakers With Eric Clapton" 1966

Cuando se menciona a los Bluesbreakers de John Mayall siempre se recae en el dato básico de que por sus filas estuvieron tres de los guitarristas más importantes de los ´60/70 logrando una trilogía de Lp´s indispensables. Dentro de esta cantera de promesas estuvieron Eric Clapton -no requiere demasiada presentación-, Peter Green, quizás la gran promesa trunca del blues blanco, y el niño prodigio Mick Taylor luego futuro miembro de los Stones en los ´70. Hasta acá todo muy lindo, pero no hay que restarle méritos a Mayall por dos cosas, primero por saber rodearse de la gente correcta en pos de fortalecer sus canciones y segundo porque es uno de los principales gestores -aunque su reconocimiento popular no lo acompañe- de llevar al blues a ganarse un lugar dentro de la conservadora sociedad inglesa de los ´60. Una vez más vamos a caer en el ABC de la historia del Blues Blanco inglés -a pesar de que trabajos posteriores de Mayall sean muy buenos también- para reseñar un Lp fundamental en la definición de este estilo como es el disco que realizó con Clapton llamado “Bluesbreakers With Eric Clapton”. Desde la portada ya vemos a “mano lenta” Clapton leyendo un típico comic inglés y nos muestra la liviandad con la que se toma ser la estrella de las seis cuerdas hasta ese momento, contando con el padrinazgo y seguridad que le daba Mayall como líder del grupo. Completaba la formación un también joven John McVie -futuro miembro de los Fleetwood Mac- en el bajo y Hugh Flint en la batería. El Lp comienza con una interpretación del tema “All Your Love” de Dixon que gracias a la guitarra de Clapton y a la voz de Mayall lo convierten en un clásico atemporal. Así se va sucediendo un tema tras otro del más puro amor por el Blues y el R&B, como el instrumental “Hideway”, o el aporte de Mayall con la armónica en “Another Man”. Nombrar una canción por sobre otra en este disco sería ser injustos ya que todas son importantes y excelentes, incluso cuando se corren de los standards y los Bluesbreakers ejecutan las composiciones de Mayall como en “Little Girl” y “Key To Love”. Sin embargo, como todo lo bueno, esto dura poco, solo un disco, ya que luego el inquieto de Clapton decide irse de los Bluesbreakers y formar su propio grupo. De todas maneras, el verdadero artífice de esa maquinaria de blues blanco fue John Mayall que no tardo en recuperarse del golpe y conseguir reemplazo en lo inmediato y seguir regalándonos discos del más puro R&B.


Cream - "Fresh Cream" 1966

La creme de la creme, de esta frase se desprende uno de los nombres mas grandilocuentes dentro del rock, Cream. Sin embargo, más allá de este nombre demaisado egocéntrico, a mediados de los ´60, se formo el primer super grupo de rock para la ejecución de un Rock y Blues furioso, que unos años más adelante sirvió como embrión para el venidero Hard Rock de Led Zeppelin y Deep Purple entre otros. Cream fue un trío, y como bien se sabe, cuantos menos integrantes son algunas veces se hace más difícil cubrir los espacios dentro de un tema, sin embargo sus tres miembros tenían mucha espalda para lograr conseguir esto. Entre sus filas estaban, un ya famoso Eric Clapton -sí una vez más y van…- en la guitarra, luego de su paso los Yardbirds y los Bluesbreakers y dos miembros como Jack Bruce y Ginger Baker que tenían un excelente curriculum que aunque la fama no los haya tocado de cerca eso no quita la calidad de los mismos. Estos dos últimos, venían de una banda muy respetable por esos años pero muy poco popular para la historia moderna como la Graham Bond Organization. El primer Lp que graba Cream quizás no sea el mejor disco de ellos, “Disraeli Gears” su segundo trabajo es quien se lleva estos honores, pero es aquí donde la pasión por el Blues y el R&B empieza a cruzarse con una interpretación y ejecución por parte de sus integrantes que logra llevar este estilo a otro nivel. Las canciones empiezan a dejar de ser de tres minutos de duración -un standard habitual para la época- para pasar a ser grandes jam de improvisación y solos de batería, bajo o guitarra según corresponda. Esto se puede palpar en “Spoonful” de Dixon que dura alrededor de seis minutos, pero aun con esto se nota que lo mejor de Cream estaba por venir ya que a pesar de romper ciertos cánones de la industria musical con la duración de los temas, aún se les notaba que estaban con el freno de mano puesto. Volviendo a lo que se había mencionado más arriba, “Fresh Cream” significó la punta de lanza para muchos próximos grupos que les encantaba el Blues y el Rock, pero que también querían ponerle su propio sello a las interpretaciones, haciéndolos un poco más furiosos en algunos casos o con más técnica en otros y no meras copias de los clásicos de los Bluesmen americanos. Esa urgencia e impronta se percibe desde el primer tema de la placa como es “I Feel Free”, pasando por “N.S.U”, “Sweet Wine”, “Rollin and Thumblin” y terminando con “I´m So Glad”. Luego Cream se volvería un poco más psicodélico en su sonido, acorde con la época, pero es con “Fresh Cream” donde la crema de Inglaterra empieza ya a degustarse.


Ten Years After - "Ten Years After" 1967

Diez años después, así se llamó el grupo de Alvin Lee. ¿Diez años después de que? Este sería el tiempo que transcurrió desde la explosión musical masiva que se denomino Rock and Roll allá a mediados de los ´50. Sin embargo, la banda tenía como estilo no sólo el Rock and Roll, sino el Blues y el R&B. Los Ten Years After tienen muchos discos y algunos cambios de estilos, de acuerdo a la época en que se encontraran, de todas maneras, siempre el rock and roll fue la base de todas sus composiciones. El primer Lp de ellos, llamado de forma homónima, para algunos quizás no sea el más sobresaliente dentro de su discografía, pero sin embargo es el que más fiel los representa como uno de las bandas del denominado Blues Blanco Británico. El espaldarazo que significó la aparición de Cream, que mostraba un Rock y Blues más de avanzada y no sólo interpretaciones de clásicos, hizo implosión en varios jóvenes contemporáneos y uno de ellos fue Alvin Lee que decidió formar un grupo siguiendo la línea o impronta marcado por Clapton y Cía. Quizás no contaron con la suerte de tener un integrante famoso entre sus líneas como lo tuvo Cream pero esto era remediado por la muy buena ejecución de sus miembros. A la distancia, si uno ve la portada del Lp, deja bien en claro que para el año 1967 la psicodelia era la vedette del momento ya que en ese año la explosión de colores, la era de Acuario y el denominado Verano del Amor estaban a la vuelta de la esquina. Sin embargo, esto quizás haya sido nada más que un hábil recurso para más ventas del disco, ya que lo que había en su interior era Blues y R&B, tocados con personalidad y urgencia, pero no había nada de Pop, Psicodelia, orquestaciones o Wall of Sounds. El álbum comienza con “I Want To Know” y nos va poniendo en clima ya con “I Can't Keep From Crying, Sometimes”. Un teclado con aires de jazz en “Adventures of a Young Organ” nos dejan en la puerta del revisitado tema “Spoonful” -también interpretado por los Cream- dándonos una punta que Dixon, Robert Johnson, Sonny Boy Williamson y otros Bluesmen americanos eran los que realmente instruyeron a los jóvenes ingleses en la música y no los artistas de Rock más conocidos que importaba EE.UU. Incluso, y para reafirmar esto, el próximo tema es “Losing The Dogs”, un título que sirve de guiño al “Walking The Dog” de Rufus Thomas, otro artista americano de R&B. Completan la placa temas como “Feel It For Me” o “Help Me”, dos canciones atemporales que se volvieron clásicos.


Fleetwood Mac - "Peter Green´s Fleetwood Mac" 1968

Conseguir el éxito y la fama muchas veces puede llegar a ser perjudicial para algunos grupos que luego son reconocidos y encasillados sólo por un disco o un estilo en particular. Un ejemplo claro e inmediato son los Bee Gees que son reconocidos mundialmente por su etapa Disco que eclipsó a sus geniales discos de Pop Psicodélico de finales de los ´60. Otra agrupación que corrió con la misma suerte, y que en este caso nos compete, son los Fleetwood Mac y su etapa radial de FM ganada por su Lp “Rumours”, sin embargo, muy pocos saben que la agrupación -con distintos integrantes- tuvo un primer trabajo puramente de Blues. El Lp “Peter Green´s Fleetwood Mac”, es considerado uno de los mejores trabajos del llamado Blues Blanco Inglés y cuenta con Green en la guitarra, uno de esos eslabones perdidos que nos regalaron los ´60 junto con Syd Barret de Pink Floyd. La analogía, salvando las diferencias de estilo, entre estos dos es tan grande que se fueron o los fueron, según corresponda, de sus grupos por distintos desequilibrios psíquicos derivados del alto consumo de LSD. Volviendo a Green, antes de formar su banda estuvo integrando a los Bluesbreakers de John Mayall, una suerte de cantera de eximios guitarristas que luego se cortarían cada uno por su camino. Su amor por el blues y su forma de tocar sobresalen de inmediato en la dura competencia de guitarristas de esos años, quizás no contaba con el virtuosismo o la velocidad que otros tenían, pero el vibrato de su guitarra o el sentimiento que tenía su técnica marcaba la diferencia. Incluso, tenía una muy buena voz y su composición lírica también es muy destacable. La formación la completaban Mick Fleetwood en la batería y John McVie en el bajo -de la unión de estos dos salió el nombre del grupo, mientras que el otro guitarrista era Jeremy Spencer al que se le notaban muchas influencias del bluesmen Elmore James. Las cuales se pueden apreciar en el tema Standard de los grupos de R&B de ésos años como es “Shake Your Moneymaker”, además de realizar la versión de “No Place To Go” de Howlin Wolf. Sacando estas canciones, la placa tiene todos temas compuestos entre Green y Spencer, destacándose “I Loved Another Woman”, “Cold Black Night” o “Looking For Somebody”. Luego de este primer disco la banda dejaría el blues tradicional y con la partida y/o recambio de algunos miembros comenzaría a mutarse en una banda más psico/progresiva para finalizar bien comercial -sin desmerecer esta etapa- y llenar estadios en un estilo más Soft Rock. Ah… el pastor inglés de la tapa era el perro de Green.


The Groundhogs - "Blues Obituary" 1969

Otro grupo de Blues Británico que basó su nombre en alguna circunstancia del pasado son The Groundhogs, que deben el mismo a la canción "Ground Hog Blues" del Bluesmen John Lee Hooker. Este grupo a diferencia de los mencionados anteriormente, es difícil que se encuentre dentro de cualquier revisión, ya sea en libros o enciclopedias dedicadas al rock, sin embargo más allá de esto sería injusto perderse una banda que también aportó su grano de arena como tantas otras, para definir lo que significó el Blues Británico. The Goundhogs, también fue uno de los grupos que llevo la bandera de la improvisación o las largas jams durante sus presentaciones, sin embargo esto no era plasmado en sus discos. El segundo Lp de The Groundhogs “Blues Obituary” tiene una portada casi de humor negro, ya que sus integrantes se encuentran en una ceremonia fúnebre, metiendo el cajón en el cual se encuentra “el cuerpo” de la guitarra en un coche funerario. Quizás esta humorada que se tomaron fue para graficar el ocaso del Blues Británico, que iba perdiendo terreno ante los nuevos estilos musicales en boga. The Groundhogs al igual que sus contemporáneos Cream, fueron un trío -aunque comenzaron siendo un cuarteto- sin embargo no contaban con tan buenas composiciones como Clapton y Cía. McPhee, líder del grupo tenía una gran técnica para tocar la guitarra pero sus composiciones eran un tanto oscuras o irónicas y demasiado encriptadas para entender lo que realmente quería expresar. Una muestra de ese sarcasmo que tenía McPhee lo deja en claro con su tercer Lp llamado “Thank Christ For The Bomb”, donde el título expresa con ironía una parte negra dentro de la historia de la humanidad. De todas maneras, para cualquier oído con ganas de darse una buena panzada de Blues y R&B del bueno se le recomienda escuchar este segundo disco que tiene muy buenos temas como “B.D.D”, “Daze of the Weak”, “Mistreated” o “Natchez Burning”. The Groundhogs tienen una interesante discografía, sin embargo sus trabajos finales se inclinarían más por el lado del Rock Progresivo alejándose del Blues que los vio nacer.

Popcorn

Publicado por Mocker , lunes, 22 de noviembre de 2010 23:15

The Rolling Stones: "Ladies & Gentlemen"

Sección nueva, en este caso hacemos una pausa en la reseña de discos, pero nos corremos sólo un poco ya que el leitmotiv de todo esto es la música, pero en este caso vamos a verla, valga la redundancia, en su formato fílmico. Para este debut vamos a aprovechar la reciente edición en DVD del reestreno del film de los Rolling Stones “Ladies & Gentlemen”, ya que por primera vez se lanza de forma oficial este documento que registra la gira de presentación del disco de 1972 “Exile on Main Street”. La película se exhibió en cines en 1974 y desde ese año fue archivada para siempre hasta ver la luz en 2010 totalmente reparada, con una mejora en cuanto a sonido, color e iluminación. Sin embargo, no esta de más mencionar que antes sólo se conseguía en su formato de bootleg, pero sin lugar a dudas es más que bienvenido este DVD. La industria musical, para apalear la competencia desleal que le propicia la piratería, decide editar además de esta “nueva” película, el documental “Stones in Exile” donde muestra a Sus Majestades Satánicas durante la grabación del álbum doble grabado en Francia “Exile on Main Street”. Sin embargo -esto no es todo amigos- también se remasterizó el disco mencionado, se le agregaron bonus tracks y una presentación de lujo para poner la frutilla del postre de este marketing feroz con la salida del DVD “Ladies & Gentlemen”.

En detalle el film reúne las imágenes de cuatro recitales que dieron los Stones en Junio de 1972 en Forth Worth y Houston, EE.UU y muestra al grupo en su pico máximo de plenitud sobre un escenario. Son los poderosos y rockeros Stones de los años ´70, y los muestra muy afilados y unidos a la vez. No está de más mencionar que ellos venían de sufrir varios embates a finales de los 60 con la temprana muerte de Brian Jones y el cimbronazo que significó con esto la partida de uno de los miembros fundadores del grupo y todo su aporte musical. Como así también la persecución policial y fiscal que provenía de su tierra natal, Inglaterra, y como si todo esto fuera poco, la mochila de carga que tenían que llevar de la trágica muerte que se suscitó en el concierto de Altamont también registrado en el film “Gimme Shelter”. Para salir de toda esa onda negativa que los rodeaba los Stones deciden “exiliarse” en un castillo de Francia para grabar su próximo álbum, que a contramano del lugar donde se instalaron suena muy americano, con muchas raíces del Blues, R&B, Honkey Tonk, etc.

“Ladies & Gentlemen” muestra a un Jagger en un estado sobresaliente, saltando y brindando todo en el escenario, dejando bien en claro que se encuentra dentro de los mejores Showman de rock de la historia. Para confirmar que el bocón líder de los Stones se encontraba en todos esos “pequeños detalles” se lo puede ver con varios vestuarios, cada uno de una presentación diferente -todos muy ajustados por cierto- que lo retratan de cuerpo entero como la gran figura de la banda. A su lado se encuentra el alma del grupo, Keith Richards, el cual estaba en plena adicción a las drogas pero que se dio un gusto bien en grande volviendo a la banda a sus inicios musicales pero con más fuerza instrumental. Estos dos estaban apoyados en la base bien firme, pero poco demostrativa de Bill Wyman y en los parches del excelente Charlie Watts. Para lo ultimo dejamos a Mick Taylor, el nuevo integrante que reemplazo al malogrado Brian Jones, que le aportó al sonido de los Stones esa impronta rock que estaban empezando a dejar de lado en su etapa más psicodélica. El nuevo “niño prodigio” de las seis cuerdas aporta tal cual se puede ver en varios temas del film como “Love in Vain” unos solos magníficos y un uso del slide envidiable, congeniando de forma perfecta con Richards en el armado de las guitarras.

Las imágenes del DVD tienen un alto grado de protagonismo en la figura de Jagger y todos sus bailoteos sobre el escenario, mientras que luego se reparten las tomas los demás miembros del grupo. Como punto alto dentro del film hay que indicar que el director sólo se basó en mostrar a la banda y no existe ningún plano al público, cosa que muchas veces molesta si es utilizado este recurso en demasía. También hay un gran juego de cámaras y planos cortos que sirven para mostrar los detalles en la ejecución de los instrumentos. Como se mencionó más arriba, el film es bienvenido para todos los fans de los Stones y del rock en general ya que los muestran bien aceitados y más potentes que nunca.

La lista de los temas está basada en canciones de finales de los ´60 y principios de los ´70, como así también del flamante nuevo disco. El DVD abre bien arriba con “Brown Sugar”, para luego continuar con una larga lista de temas como “Bitch”, “Gimme Shelter”, “Dead Flowers”, “Happy”, “Tumbling Dice”, “Love in Vain”, “Sweet Virginia”, “You Can´t Always Get What You Want”, “All Down The Line”, “Midnight Rambler”, “Bye Bye Johnny”, “Rip This Joint”, “Jumpin Jack Flash” y cierra con “Street Fighting Man”.

Además como Bonus el DVD trae una entrevista hasta ahora inédita realizada a Jagger en el programa “Old Grey Whistle Test” de la TV Británica donde se lo ve jovial, muy locuaz y hablando de varias cosas, como la dupla Lennon-McCartney, el florecer del Glam Rock y la figura de Marc Bolan entre otras cosas que son muy apreciadas por los coleccionistas. Por último, además trae imágenes de un ensayo en donde ejecutan dos temas y una jam. Sin lugar a dudas, “Ladies & Gentlemen” es un DVD que es celebrado dentro de los “rescates” que nos da el tiempo y la industria musical a todos los coleccionistas para ser disfrutado ¿por qué no?, con unos buenos pochoclos.


The Rolling Stones - "Happy"

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The Rolling Stones - "Tumbling Dice"

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El Infaltable

Publicado por Mocker , domingo, 14 de noviembre de 2010 19:12

John Lennon: "John Lennon/Plastic Ono Band" (1970)

Catarsis. Esta es la palabra que define de cuerpo entero los sentimientos reprimidos en el interior de las personas pero que deciden exponerlos con el fin de liberarse de traumas, dolores y represiones. Esto fue lo que hizo John Lennon con su primer disco solista -si no contamos los proyectos experimentales que tuvo años anteriores- al usar la música como el medio para canalizar y/o exponer todos sus sentimientos más reprimidos. El disco “John Lennon/Plastic Ono Band” fue una sesión de psicoanálisis en la cual liberó y blanqueó todos sus miedos la cual contó con un psicólogo/productor de lujo como fue Phil Spector que a contramano de todo lo que se esperaba de él, produjo el álbum de una forma muy cruda sin utilizar ningún artilugio de efectos para adornar el Lp.

Esta exposición de sentimientos de Lennon se debe como consecuencia de la terapia que realizó junto a Yoko Ono del psicoterapeuta Arhtur Janov, quien sostenía en su libro “El Grito Primal” que las neurosis de la vida adulta estaban conectadas con los miedos, sentimientos y necesidades oprimidos durante la niñez y que para superarlos tenía que exponerlos a flor de piel. Lennon encontró en esta terapia un bálsamo liberador ya que a comienzos de los ´70 los Beatles ya habían pasado a mejor vida y con esto tuvo que enfrentarse de lleno a todas sus inseguridades y traumas que en cuentagotas dejó en algunos temas de su banda anterior. Sabemos que Lennon, desde mucho antes de que se oficializara la disolución del grupo ya quería marcharse pero sin embargo, como cualquier ser humano, le era difícil salir de esa burbuja protectora, que lo cuidaba y que no lo exponía a afrontar sólo el mundo exterior. En algunos casos estos son propiciados por la familia o los afectos más cercanos, pero en John eran los Beatles los que le daban ese cálido abrazo que le otorgaba seguridad y ciertos privilegios que se podía tomar por pertenecer a uno de los grupos más importantes de la historia.

Sin embargo, cuando “el sueño se acabó”, quedo sólo sin una brújula que lo guiara para dar su siguiente paso. Incluso todavía confundido por la noticia y con la fama como mochila de carga, empezó a relucir su inquietud político-social utilizando su figura pública como tarjeta de presentación ante debates mundiales como la Guerra de Vietnam y la pobreza entre otros temas, los cuales no hicieron mas que aumentar el grado de persecución que tuvo que soportar desde algunos gobiernos conservadores. Todo este marco de presiones puede ser nocivo y una bomba de tiempo para cualquier ser humano pero si además le agregamos todos los complejos y traumas no resueltos de la infancia esto ya es demasiado para la psiquis de cualquier persona. Sin embargo, el mejor remedio resulto ser afrontar todos esos miedos que habían sido arrojados bajo la alfombra ocultándose de forma superficial pero que aún seguían latentes en su interior. Lennon volcó en cada uno de los temas del disco esos “descubrimientos” que tuvo gracias a la ayuda de la Terapia Primal, mostrando en carne viva todos sus temores y sentimientos sin ningún reparo por más crudo y visceral que pueda ser. Para esta “terapia de grupo” en forma de Lp, contó con la ayuda de Klaus Voorman, Ringo Starr, y Phil Spector como el “psicoanalista” elegido para guiarlos en este taller de grupo.

El álbum comienza con “Mother”, toda una declaración en público de las carencias infantiles por las que tuvo que atravesar durante su niñez al no contar con la figura paternal -su padre de profesión marinera lo abandonó al cuidado de su madre alejándose de Liverpool a rumbos inciertos-, mientras que su joven madre, temerosa por la crianza de John decide entregarlo a su hermana la cual lo cobijaría y formaría hasta su adolescencia. Luego, para colmo de males, y para acentuar aun más la ausencia de la imagen maternal, su madre muere al ser atropellada por una patrulla policial, justo cuando John empezaba a relacionarse con ella ya que en su temprana adolescencia decidió buscar y conocer a su verdadera madre. Lennon encontró un espejo de él en su madre liberando todas sus inquietudes artísticas y musicales -fue ella quien le enseño sus primeros acordes- teniendo como opuesto la rigidez y limites impuestos por la figura de su Tía Mimi. "Mother" comienza con el frío sonido de una campana de iglesia para luego seguir con el grito desgarrador de Lennon cantando:


“Mamá, tu me tuviste, pero yo nunca te tuve / Yo te quise, pero tu nunca me quisiste / Así que debo decirte /Adiós, adiós”

“Padre, tu me dejaste, pero yo nunca te deje / Te necesite, pero tu nunca me necesitaste/ Así que debo decirte / Adiós, adiós”

“Niños, no hagan lo que yo hice / No puede camina y trate de correr /
Así que debo decirte /Adiós, adiós”

“Mamá no te vayas / Papi ven a casa /
Mamá no te vayas / Papi ven a casa”


Con este tema Lennon cerraba la puerta de su pasado pero a la vez lo blanqueaba y dejaba relucir a la persona por sobre el personaje, mostrando sus sentimientos oprimidos durante toda su infancia y adolescencia. El siguiente es “Hold On” donde John en su letra realiza el corte umbilical para separarse definitivamente de los Beatles. El riff de guitarra de “I Found Out” nos hace poner en ritmo, mientras que la letra nos muestra el enojo de Lennon con muchas cosas de lo que lo rodean, la religión, la falsedad, la hipocresía y algún que otro cross de derecha para sus ex compañeros.
“Working Class Hero”, no hace mas que confirmar la gran influencia que resultó Bob Dylan para John. Desde unos tempranos pasos que empezó a dar con “You´ve Got To Hide Your Love Away”, llega a “Working Class Hero” con una impronta y una ideología política bien marcada. En la misma se puede vislumbrar la faceta activista de Lennon ante temas sociales como la opresión de ideas, derechos y su lucha por alcanzar los mismos, pasándole factura a la sociedad inglesa con su sistema de clases, instituciones y creencias.


“Ya desde que naces hacen que te sientas pequeño / Porque no te dan tiempo en vez dártelo todo / Hasta que el dolor es tan grande que no sientes nada”

Podrías ser un héroe de la clase obrera / Te hacen daño en casa y te pegan en la escuela / Te odian si eres listo y te toman por loco”

Hasta que estás tan atontado que no entiendes nada / Podrías ser un héroe de la clase obrera / Después de veinte años de horror y tortura”

Se supone que has de elegir un trabajo / Pero ya no puedes funcionar del miedo que tienes / Podrías ser un héroe de la clase obrera”

Te drogan con la religión, el sexo y la televisión / Y te crees ingenioso, apolítico y libre / Pero no eres más que un jodido ignorante / Podrías ser un héroe de la clase obrera”

Te dicen que puedes llegar a la cima / Pero antes has de aprender a matar sonriendo / Si deseas triunfar como los de allá arriba / Podrías ser un héroe de la clase obrera / Si quieres ser un héroe, sígueme”


Luego de este Lennon “enojado” llega “Isolation” un tema con una estructura instrumental muy rica, apoyada en el piano y con un muy buen arreglo vocal en el cual John habla de las vicisitudes que tuvo que afrontar con Yoko ante la mirada desaprobatoria por parte de la sociedad. Sigue “Remember” otro tema muy apoyado en su base por el piano en el cual Lennon en la reiteración de la palabra que da título a la canción nos habla que ya desde pequeños nos vienen pidiendo recordar momentos, conceptos, tristezas, conflictos y enseñanzas con el fin de aplicarlos en la adultez.
En “Love”, Lennon nos regala por unos momentos el John de los Beatles hablando sobre el amor en donde la letra dice mas que cualquier explicación:


“El amor es realidad / si es real, es amor / el amor es sentir / sentir amor /
el amor es esperar / ser amado”

“El amor es tocar / tocar es amar / el amor es alcanzar / alcanzar el amor /
el amor es pedir ser amado”

“El amor es pedir / ser amado / el amor eres tú, tú y yo /
el amor es saber / que podemos ser amados”

“El amor es libre / la libertad es amor / el amor es vivir / vivir el amor /
es amor es necesitar ser amado”


“Well, Well, Well” tiene otro gran riff de guitarra bajo una base de batería bien machacante que marca el ritmo del tema. Aquí Lennon habla una vez más sobre su relación con Yoko y la mirada de los demás ante ellos. Llegando al final del tema se escuchan los gritos de Lennon de “Bien, Bien, Bien” casi desafiante, con autoridad y haciéndose fuerte para repeler cualquier tipo de opinión negativa que tengan de su relación.
En “Look At Me” realiza preguntas existencialistas como ¿Quién soy?, ¿Quiénes somos? o ¿Qué debo hacer?, las cuales son una prueba más del momento de confusión post Beatles por el que tuvo que pasar y la mirada introspectiva a la que se sometió con la terapia.
Llegamos a “God”, uno de los temas más urticantes para muchos ya que ponía en tela de juicio conceptos ya establecidos como la imagen de Dios, la religión e ídolos que son endiosados -Beatles, Elvis, Dylan, etc- pero cierra el concepto con romper el paradigma y creer en uno mismo como fuerza natural para salir de lo establecido y cuestionarlo. Una frase que caló muy hondo en toda una generación que creció con los Beatles fue “The Dream is Over” donde Lennon ponía punto final a ese sueño en forma de grupo pero también a los ´60, una década de grandes cambios.


“Dios es un concepto / por el cual podemos medir / nuestro dolor / Lo diré de nuevo,
Dios es un concepto / por el cual podemos medir / nuestro dolor”

“Yo no creo en la magia / no creo en el I-Ching / no creo en la Biblia /
no creo en el tarot / no creo en Hitler / no creo en Jesús / no creo en Kennedy”

“No creo en el Buda / no creo en el mantra / no creo en la Gita / no creo en el yoga / no creo en reyes / no creo en Elvis / no creo en Zimmerman / no creo en los Beatles / yo sólo creo en mí / en Yoko y en mí”

“Y es cierto. / ¿Qué puedo decir? / Los sueños se acabaron. / Ayer /
Yo era una tejedor de sueños / pero ahora he renacido”

“Yo era la morsa / pero ahora soy John / Así que, queridísimos amigos / tan sólo tienen que seguir / los sueños se acabaron”


El disco cierra con la escueta “My Mummy´s Dead”, una muestra más de todo lo que significo para Lennon la pronta partida de su madre.
Unos párrafos más arriba se mencionó que la terapia primal a la cual Lennon se sometió también la realizó Yoko Ono y esto tuvo como resultado el álbum catártico de la nipona con casi idéntica tapa y acompañada por los mismos músicos que estuvieron con John.
Muchos artistas tienen canciones donde revelan sus miedos y/o sentimientos más íntimos, pero muy pocos realizan un álbum entero dejando relucir todas esas represiones guardadas, y muchos menos pueden hacer de sus problemas personales un disco tan necesario, revelador y visceral como lo fue “Plastic Ono Band”. Nunca más Lennon repasaría y expondría de forma tan cruda su pasado a través de su trunca discografía.

Revisando los Rincones

Publicado por Mocker , sábado, 6 de noviembre de 2010 13:40

Don McLean: "American Pie" (1971)

“El día que murió la música”, bajo esta frase, quizás demasiado exagerada y por que no también grandilocuente, se conoce a uno de los más trágicos accidentes que se dieron en la historia del rock. Este título fue acuñado por el cantautor Don McLean en una estrofa de su canción “American Pie” a raíz de la tragedia aérea del 3 de Febrero de 1959 que se llevó la vida de tres referentes de la gestación de los primeros acordes del rock and roll como son Ritchie Valens, creador de “La Bamba”, The Big Booper, y el mas conocido de ellos -quizás también el mas inocente- Buddy Holly. La frase luego fue utilizada como estocada final por parte de la prensa para representar el fin de los ´50 y con ello a los íconos del rock and roll como Elvis Presley que entraba al ejercito en el pico de su carrera, Chuck Berry que fue arrestado, por su parte Little Richard se aboco a la religión, Jerry Lee Lewis también tuvo problemas legales y Buddy Holly sufría este deceso. Sin embargo, la mirada más romántica del título se debe a la figura de Holly, un chico muy tímido, con gafas bien grandes y una imagen de nerd que no despertaba ningún tipo de suspiro por parte de la platea femenina, pero que gracias a la inocencia de sus letras y la visión romántica de las mismas, como así también la composición de sus temas, despertó no sólo en el público la más profunda admiración, sino también por parte de sus contemporáneos y músicos venideros.

Uno de los recientes mencionados es Don McLean que dedicó esa canción a Holly más allá de que en futuras entrevistas negara siempre el verdadero significado de la misma. Sin embargo, adjudicarle un sólo sentido a “American Pie” sería sólo ver el árbol y no el bosque, ya que resume parte de la idiosincrasia y de la historia americana. Esto es tan así que “American Pie” fue reconocida como una de las mejores canciones del Siglo XX posicionándose en el puesto N° 5 y acentuando la importancia que tiene como patrimonio musical y cultural para los EE.UU. El tema que abre el disco homónimo, segundo en la discografía de McLean tiene una duración de más de ocho minutos la cual comienza de forma muy tranquila y lenta, acelerándose y tomando ritmo en su mitad y finalizando nuevamente de forma acústica. Que una canción sea la radiografía de la sociedad de un país es una tarea muy difícil de lograr, sin embargo, este tema resume -a su manera- algunos de los hechos más trascendentes que marcaron el pulso de los EE.UU. Muchas estrofas son directas y no requieren de una segunda lectura, mientras que otras necesitan ser miradas con un poco más de atención ya que utiliza metáforas para citar algunos personajes sin utilizar sus nombres.

En la canción algunas de las personas que desfilan en sus menciones son The Rolling Stones, Bob Dylan, Janis Joplin, John Lennon, Karl Marx, The Beatles y la llegada del hombre a la Luna, como así también hechos trágicos que enlutaron al rock y a la sociedad americana como fue el concierto de Altamont brindado por los Stones que tuvo una muerte filmada en el documental “Gimme Shelter” por una gresca entre la cofradía de motoqueros Hell´s Angels y el público. También cita el asesinato macabro que causó Charles Manson a Sharon Tate, esposa del director de cine Roman Polanski junto a otros invitados durante la fiesta que mantenían en su casa, como así también el ya mencionado accidente que sufrió Buddy Holly al caerse la avioneta en la que viajaba.

El disco prosigue con la dulce y arrulladora “Till Tomorrow”, que trasluce y deja ver por su letra la incógnita de un futuro mejor que se plantea McLean sobre el desamor que existe en el mundo. La siguiente canción fue el segundo corte que tuvo el disco y una vez más esta dedicada a una figura con mucha historia en su espalda como es el pintor holandés Vincent Van Gogh. El tema “Vincent” dedicado a uno de los más grandes artistas de la pintura fue injustamente opacado por el éxito que tuvo “American Pie”. Sin embargo es otro de los highlights más interesantes que tiene el Lp. La construcción de la canción tiene una belleza y es perfecta por donde se la mire, desde el tratamiento que tuvo la voz de McLean, pasando por la guitarra y la producción que hubo detrás del mismo, la cual puede sonar simple, despojada de grandes efectos pero tiene esa magia que nos hace pensar que un efecto y un agregado de más la arruinaría.



Estrellada / Noche estrellada / Pinta tu paleta de azul y gris / Dibuja un día de verano /
Con ojos que conocen la oscuridad de mi alma

Sombras en las colinas / Trazan los árboles y los narcisos / Captan la brisa y el frío del invierno /
En colores sobre la nevada tierra de lino

Y ahora comprendo / Lo que tratabas de decirme / Cómo sufriste por tu lucidez /
Y cómo trataste de liberarlos / No escucharon, no sabían cómo / Quizá ahora escucharían…

Noche estrellada / Luminosas flores de brillante resplandor / Torbellino de nubes en la niebla violeta /
Se reflejan en los ojos de porcelana azul de Vincent

Los colores cambian de matiz / Campos matutinos de trigo ámbar / Rostros curtidos por el dolor /
Aplacado por la tierna mano del artista

Ahora comprendo / Lo que tratabas de decirme / Y cómo sufriste por tu lucidez / Y cómo trataste de liberarlos / No escucharon, no sabían cómo / Quizás ahora escucharían / No te podían querer

Aunque aún tu amor era sincero / Y cuando no te quedaba esperanza / En esa noche estrellada / Te quitaste la vida como suelen hacer los amantes / Pero podría haberte dicho, Vincent / Que este mundo no se hizo para alguien tan bello como tú

Noche estrellada / Retratos colgados en salas vacías / Cabezas sin marcos en paredes sin nombre /
Con ojos que observan el mundo y no puede olvidar

Como los extraños que conociste / Harapientos hombres con andrajosas vestimentas /
La espina de plata de sangrante rosa / Yace aplastada y rota en la virgen nieve

Ahora creo que comprendo / Lo que intentaste decirme / Cómo sufriste por tu lucidez /
Y cómo intentabas liberarlos / No te escucharon y te siguen sin escuchar / Quizá nunca lo hagan.



Otra joya intima, esta vez apoyada por el piano es el tema “Crossroads” que una vez más -como todo buen manual del cantautor- muestra a flor de piel los planteos existenciales que se hace una persona a través del camino de su vida.



No tengo nada en mi mente: nada que recordar, / No hay nada que olvidar. y no tengo nada que lamentar, / Pero yo estoy atado en el interior, / Nadie sabe muy bien lo que tengo; / Y sé que en el exterior / Lo que solía ser, ya no lo soy.

Usted sabe que he oído hablar de gente como yo, / Pero nunca he hecho la conexión. / Caminan un camino para liberarlos / Y descubren que han pasado la dirección equivocada.

Pero no hay necesidad de volver atrás / Causa del `todos los caminos llevan a donde estoy. / Y creo que voy a caminar a todos / No importa lo que pudo haber planeado.

¿Te acuerdas de quién era yo? puede que todavía se siente ella? / ¿Puedes encontrar mi dolor? puede curarlo? / A continuación, pon tus manos sobre mí ahora / Y jugar esta oscuridad de mi alma. / Usted es el único capaz de iluminar mi camino. / Sólo tú puedes hacerme todo de nuevo.

Hemos caminado ambos lados de cada calle / A través de todo tipo de clima ventoso. / Pero eso nunca fue nuestra derrota / Mientras que podríamos caminar juntos.

Así que no hay necesidad de volver atrás / Causa del `todos los caminos llevan a donde estamos. / Y creo que vamos a caminar a todos / No importa lo que pudo haber planeado.



El tema a continuación le agrega ritmo al disco y nos despierta de ese pequeño y gratuito paseo que tuvo nuestra mente con las tres canciones anteriores la cual detiene su recorrido en la estación “Winter Wood” y nos trae devuelta a la realidad pero con una brisa otoñal más que invernal a contramano del título que nos sigue alimentando el espíritu.
La siguiente canción, “Empty Chairs”, tiene fragmentos y estrofas que harían incluso hasta al hombre más duro y reacio rendirse ante tanta sinceridad, belleza y demostración de sentimientos por la partida o pérdida de su amor.



Siento el susurro zumbido de una noche sin dormir / lentamente recorrer mis dedos y la brillante luna / con parpadeantes rayos azules que atraviesan el cristal de mi ventana / al igual que las mariposas errantes que bailan alrededor de la llama de una vela

Me pregunto si sabes / que nunca comprendí / que aunque decías que te irías / hasta que lo hiciste nunca pensé que lo harías

La luz de la luna solía bañar los contornos de tu cara / mientras tu pelo castaño caía alrededor de la almohada / Y la fragancia de tus flores descansaba bajo mi cabeza / una corona me deja con el amor que ha muerto

Me pregunto si sabes / que nunca comprendí / que aunque decías que te irías / hasta que lo hiciste nunca pensé que lo harías

Nunca pensé que las palabras que decías eran verdad / nunca pensé que decías lo que querías / nunca supe cuanto te necesité / nunca pensé que te irías, hasta que te fuiste

Las mañanas van las mañanas vienen sin arrepentimientos / y las tardes me traen los recuerdos que no puedo olvidar / Cuartos vacíos que resuenan cuando subo las escaleras / Y la ropa vacía que cubre y cae en sillas vacías

Me pregunto si sabes / que nunca comprendí / que aunque decías que te irías / hasta que lo hiciste nunca pensé que lo harías.



Hasta aquí, predomina -salvando el comienzo con el título homónimo al álbum- aires de melancolía y tristeza, las cuales McLean aleja con la alegre y festiva “Everybody Loves Me, Baby”. Sin embargo, la sonrisa y el momento de jolgorio sólo dura esos más de tres minutos del tema anterior, ya que con “Sister Fatima” y de “Grave” nuevamente vuelve con ese espíritu intimista y confesional que flota a lo largo del álbum. El Lp lo cierra “Babylon”, cuya autoria a diferencia de todas las canciones anteriores lleva la firma del grupo americano The Weavers, un combo de folk tradicional de la década del ´40. Aquí McLean con una construcción vocal y coral casi religiosa cierra una obra que merece ser revisada y valorada por su belleza lírica y musical.