Revisando los Rincones
Publicado por Mocker , jueves, 7 de julio de 2011 14:51

Sólo Cave, apoyado por el clima que edifica su voz, entre melancólica, prohibida y a la vez elegante, puede salir airoso de este proyecto y no morir en la sola buena intención. Este proyecto fue la consecuencia de la admiración por parte de Cave hacia todas esas historias antiguas y populares de crímenes, las cuales en formato de baladas son relatadas como un melodrama. Ya desde su portada, en la cual se aprecia una pequeña casa de madera con chimenea encendida incluida, que se encuentra dentro de un frondoso bosque nevado, nos abre el juego de la intriga de que cosas ocultas pueden estar sucediéndose allí, contrastando con la quietud y la calma del paisaje que lo rodea.

Esta canción es sólo el comienzo de un viaje hacia lo más oscuro el cual tiene su próxima parada en la violenta “Stagger Lee”. Esta es la historia de un matón que se teje sobre una leyenda popular de que existió en la vida real y que esta acostumbrado a solucionar sus asuntos por medio de la violencia y la vía rápida. Corre el año 1932 y la mujer de Stagger Lee lo hecha de su casa y él se lanza al mundo armado con su revolver y toda su prepotencia. El relato de Cave va contando la historia de Lee mientras recita de forma textual las palabras, de no muy buena educación, de nuestro antihéroe. Una vez más Cave se las ingenia para transgredir, en este caso, por todas las injurias que escupe en su relato. Al igual que en el tema anterior, la clave está en la interpretación de Cave, el rango de voz que va adoptando en los diferentes papeles que representa, mientras de fondo suena la precisión de los Bad Seeds a la vez de que se suceden ruidos que acompañan un relato que encajaría perfecto en cualquier película de Quentin Tarantino.
/ Fue en el 32 cuando los tiempos eran duros. / El tenía un colt 45 y una baraja de cartas./ Stagger Lee /
/ Llevaba zapatos de piel de rata y un viejo sombrero Stetson / Tenía un Ford del 28 y letras a pagar por el / Stagger Lee /
/ Su esposa le echó fuera al hielo y la nieve / y le dijo "No vuelvas nunca más"/ Stagger Lee /
/ Así que ando cruzando la lluvia y ando cruzando el barro / hasta que llegó a un lugar llamado el Cubo de Sangre / Stagger Lee /
/ Dijo: "Señor Hijo de Puta, ¿sabes quién soy?" / El encargado del bar dijo: "No, y me importa un carajo" / a Stagger Lee. /
/ Dijo: "Bueno, camarero, es fácil ver / que soy ese hijo de puta malvado llamado Stagger Lee" / El señor Stagger Lee. /
/ El encargado dijo: "Sí, he oído tu nombre en el camino. / Yo pateo culos de hijos de puta como el tuyo todos los días." / Señor Stagger Lee. /
/ Bueno, esas fueron las últimas palabras que dijo el encargado / porque Stag puso cuatro agujeros en su cabeza de hijo de puta /…

/ Acuéstate, acuéstate, pequeño Henry Lee / Y quédate toda la noche conmigo / No encontrarás a otra chica en este maldito mundo / Que se pueda comparar conmigo / Y el viento aulló y el viento sopló /
/ Un pájaro pequeño se posó sobre Henry Lee / Ella se apoyó contra una valla / Sólo para recibir un beso o dos / Y con una pequeña navaja que sostenía en su mano / Lo apuñaló una y otra vez / Y el viento rugió y el viento gimió /…

Luego de esta balada, Cave y sus Bad Seeds le ponen un poco de ritmo al disco con “The Curse of Millhaven”, un tema marchoso con ciertos aires de Polca donde relata la historia de una ciudad maldita donde todos los niños están destinados a morir. De todas maneras, ese ritmo trepidante es pausado con la canción “The Kindness of Strangers”. Una balada que cuenta la historia de una joven llamada Mary Bellows, la cual dejó su hogar en Arkansas escapándole a la pobreza para terminar su aventura encontrándose con un hombre de nombre Richard Slade que termina pegándole un tiro en la cabeza y abandonando su cuerpo maniatada a los barrotes de una cama. El clima triste de la canción es sostenido por el sonido del piano de fondo mientras la voz de Cave va relatando la historia y de fondo va apareciendo una voz femenina -Anita Lane- la cual es reforzada por un llanto que termina en sollozo agregándole una textura más al tema.

El final esta reservado para “Death is Not The End”, una canción de Bob Dylan, en la cual a diferencia de todo el disco, no habla nada sobre hechos violentos. La canción tiene cierto aire navideño contando con la colaboración de Shane McGowan de The Pogues, y una vez más PJ Harvey, Kylie Minogue y Anita Lane en cada estrofa para terminar al unísono en un “sólo recuerda que la muerte no es final”, una frase que puede ser un guiño curioso y hasta irónico luego de habernos contado con lujo y precisión esas historias tan siniestras.
Para mi este disco cierra un poco el periodo "Henry´s dream"/ "Let love in", antes de "Boatman´s call", que flota ahí, solito. Me mata la voz de PJ Harvey en "Henry Lee". Tengo entendido que las "Muerder ballads" es un género prácticamente en sí mismo. Gran reseña Mocker, saludos!