Edward Sharpe & The Magnetic Zeros: “Edward Sharpe & The Magnetic Zeros”
Vuelve el colectivo Neo-Hippie de Edward Sharpe and The Magnetic Zeros y para este tercer larga duración no se alejan demasiado de lo ya mostrado en sus entregas anteriores pero le dan una pequeña vuelta de tuerca, se vuelven más -¿espirituales?-, y esto queda ya de manifiesto desde la tapa llena de colores con una pequeña silueta de un hombre con los brazos abiertos. El mensaje es muy claro, la música de los Magnetic Zeros es sensitiva y sensorial apta para cualquier ser humano que quiera conectarse consigo mismo -no, no viene con pachuli el disco- esa sensación se genera de forma natural al dejar correr el Lp. Ya desde el primer corte “Better Days” con video retro bailable deja en claro que lo que quieren es la expresión en todas sus formas, conectarse con lo natural y salir de la rigidez, dejarse llevar por la música, algo tan simple pero cada vez más complicado de llevar a cabo, ¿no?. El título del álbum llamado de forma homónima al grupo es otro indicio, es un nuevo lanzamiento del grupo y porque no un volver a las fuentes. El disco es un coctel de estilos, ritmos y sonoridades para todos los gustos, desde el Gospel de “Let´s Get High” o “This Life”, el Neo Soul hippon de “Better Days” o “They´re Were Wrong”, los ritmos latinos de “Two”, el Country y Bluegrass de “Country Calling” o “In The Lion”. Lo destacable es que la voz líder además de pasar por Alexander Elbert deja lugar para la voz femenina de Jade Castrinos la cual le aporta otras texturas al álbum. Una vez más Elbert ubica con comodidad junto a su tropa de músicos -10-, a su nuevo lanzamiento, como uno de los mejores discos del año .
"Better Days"
The Polyphonic Spree: “Yes It's True”
Más arriba se menciono un colectivo grupal como era el de Edward Sharpe y ahora hacemos mención de otro que lanza un nuevo disco luego de 6 años de ausencia desde su “The Fragile Army” del 2007 como son los Polyphonic Spree. Estos texanos que hoy a la distancia tan lejos están no sólo en años sino también en estética desde su aparición por allá a principios del siglo XXI con una freakeada absoluta al presentarse con togas blancas y un tufillo espiritual manufacturando un Pop exquisito deudor de los mejores Flaming Lips o Mercury Rev, vuelven con melodías épicas y esos entramados Pop, quizás eso si no tan experimentales o porque no jugados como en sus primeros trabajos. El Lp arranca bien con el corte “You Don´t Know Me” y sigue con los posibles simples como “Popular by Design” y “Hold Yourself Up”, sin embargo promediando el disco ya empiezan a aflojar sin embargo salen bien parados aunque por momentos. Los Polyphonic Spree tienen mejores trabajos sin duda alguna y quizás no sea el disco adecuado para el oyente no habitual de ellos.
"You Don´t Know Me"
Deap Vally: “Sistrionix”
Tuvimos al dúo chico-chica (White Stripes), tenemos al dúo chico-chico (Black Keys) y ahora la industria musical va por más parece, tenemos al dúo chica-chica en clave rocker, apto para saciar tus gustos musicales y por que no fetiches también con las Deap Vally. ¿De que va la cosa? Nada demasiado novedoso pero al parecer rendidor, sonidos bluseros y de Hard Rock con toques Garageros. Lindsey Troy, cantante y guitarrista tiene una voz muy parecida a la cantante de The Kills (otro dúo chico-chica y van..) y por supuesto también Dead Weather, bandas similares en cuanto a sonido. El yeite del grupo radica claro está en explotar el lado estético rockero femenino de ellas con un sonido bien fuerte, áspero y básico. Su primer Lp “Sistrionix” ya tiene cuatro cortes -“End Of The World”, “Lies”, “Gonna Make My Own Money” o “Baby I Call Hell”- y en cada uno se encargan de acentuar esa imagen mencionada anteriormente. En un principio pueden llamar la atención sin embargo, con el correr del tiempo y del disco, claro, la gracia que despertaron en un primer momento ya va perdiendo eficacia y terminan diluyéndose repitiéndose una y otra vez. El arte de tapa del álbum merece una mención especial, queda bien de manifiesto el plagio sin ningún reparo al Lp “Dreamboat Annie” de otro dúo femenino pero de los ´70 como eran las Heart. En definitiva, como simples aislados las Deap Vally tienen material pero terminan cayendo en los clichés típicos del género. Chau, me voy a escuchar a las Runaways con “Cherry Bomb”.
Los melómanos y coleccionistas de discos, porque no también investigadores de lo musical, son -¿somos?- una especie jodida. Hay un punto en que son -¿somos?- una mezcla de nerds y de me las se todas que resulta pedante para algunos y hasta resulta perjudicial para uno mismo ya que por temor a admitir que pueda llegar a gustarte algo que entre dentro de lo mainstream te ubica casi al instante en un escalón por debajo de Judas dentro de la cofradía de nerds también melómanos. Los coleccionistas de discos y/o investigadores de la música -continuando con ese término- son tipos reacios que nada les viene bien y critican todo, un ejemplo claro sucede en la película “Punk´s Not Dead” donde sucede una contradicción en la que el ojo crítico analiza una remera de los Ramones donde dice el nombre de Marky y no el de Tommy -baterista de la formación original- restándole meritos y mirando por sobre el hombro en una especie de “no vas a ser nunca uno de los nuestros porque no tenes el nombre de los primeros primerísimos Ramones”. ¡Vamos! Es Punk!!! Acaban de matar al espíritu del Punk y se convirtieron en esos viejitos del Rock Progresivo a los que tanto criticaban. Más ejemplos existen en el libro/film “Alta Fidelidad” donde el protagonista-vendedor de discos ningunea a todo el comprador no habitual de su tienda gastándolo o sobrándolo por sus gustos musicales.
Así podríamos continuar eternamente pero esta introducción -quizás un poco extensa- es para dejar en claro que pueden haber nuevos artistas que entren dentro de lo mainstream o estén dentro de lo llamado comercial y que puedan llegar a gustarte y no por esto vas a ser un traidor a tus ideales musicales. Ejemplos hay muchos donde nuevos artistas, miran mucho, demasiado quizás, hacia el pasado pero le dan un pequeño toque de producción actual donde saben reunir de forma precisa lo mejor de varios estilos y lo mejor de alguna época o movimiento cultural. Por esto hay una nueva corriente de Soul, R&B y varios estilos más donde la producción suena anclada en los ´60 pero con un sonido bien nítido del nuevo milenio que resulta atractivo al oído del aficionado casual. Justamente esto último es quizás lo que hace retorcer a los puristas y/o ortodoxos de lo musical donde critican ferozmente a estos nuevos artistas calificándolos de una mera copia del original.
Hay un grupo de nombre Wild Belle, formado por los hermanos Bergman -nada que ver con Ingmar y/o Ingrid- el cual es un combo de ritmos Reggae, Calypso, Rocksteady y varios estilos más identificados con el Caribe -ellos provienen de Chicago, EE.UU- donde la imagen de estos puede despertar enfurecidas críticas por parte de los puristas. Elliot Bergman tiene la típica imagen hipster de Neo Hippie -estilo Devendra Banhart- mientras que Natalie es la típica imagen de chica también hipster-freak onda modelito. Claro, son unos impuros absolutos para el ojo ortodoxo de los puristas y mucho más si ellos hacen Reggae, unos auténticos herejes.
Ahora bien, si somos objetivos, la propuesta de los Wild Belle es interesante, descontracturada y divertida por partes iguales. Y por si fuera poco están muy bien producidos y tienen gancho por todos lados. Imposible que no puedan llegar a divertirte y o gustarte al menos durante lo que gira el disco. Claro, no inventaron nada ni cerca están de hacerlo pero no por eso hay que dejar de apreciar lo bueno que pueden ofrecernos. El año pasado habían lanzado su primer simple con el Reggae 2.0 de “Keep You”, canción que los catapulto a que se empezara a hablar de ellos al menos en la Web con comentarios muy positivos, algunos algo desmesurados ubicándolos como la nueva salvación del Reggae-Dub, pero dejaban un sabor dulce de lo que podría llegar a ser futuro Lp.
Ese larga duración ya llego y esta entre nosotros bajo el nombre de “Isles” y no es un trabajo que haya que descartar, sino todo lo contrario, ya desde una primera escucha resulta atractivo y con las siguientes ya estas bailándolo. La voz principal está bajo el mando de Natalie, sostenida por los variados instrumentos que ejecuta su hermano (teclados-saxos-hammonds-congas, etc.). El buen gusto y las armonías ideales, justas y precisas están por doquier en el disco. Ritmos de Calypso, Dub, Dancehall y Rocksteady es lo que abunda en el Lp, sin embargo también se hacen cita el Soul y hasta el R&B. Además del Reggae de “Keep You”, también se encuentra el Rocksteady de “It´s Too Late” -con unos bronces excelentes-, el Dancehall se hace presente con “Love Like This”, mientras el Pop de “Shine” se mezcla con el Neo Soul de “Another Girl”.
Luego esta el Indie Pop de “Twisted” el -¿Neo Calypso?- de “Backslider”, mientras que como contracara esta “Happy Home” -su cuarto corte además de “Keep You”, “It´s Too Late” y “Backslider”- donde bajan el ritmo con esta canción pero además es la más diferente dentro del conjunto que conforma el Lp. Los tres últimos temas son “When It´s Over” cuya voz principal ahora esta al mando de Elliot conformando un tema más Indie Pop que los estilos anteriormente citados, mientras que por su parte “June” no aporta demasiado y cierra el álbum “Take Me Away” donde quizás se note que la inspiración de las primeras canciones empezó a aflojar.
Qué vendrá o que será de la carrera de los Wild Belle después de “Isles” es un misterio, quizás puedan realizar un muy buen trabajo como este o quizás sean solo la flor de un día pero porque no disfrutar a pleno ese día y relajarnos mientras la música nos guía, si al fin de cuenta de eso se trata todo esto, ¿no?.
5 Discos de Dream Pop que no hay que dejar de tener
Cocteau Twins - “Treasure” 1984
Dream Pop, bajo este rótulo se encuentran varios artistas que ya a comienzos de los ´80 -siempre entre las sombras- edificaron un género que hace honor a su nombre, Pop de ensueño, y no precisamente porque sus melodías sean soporíferas y/o aburridas, sino todo lo contrario porque creaban un ambiente entre voces e instrumentaciones que volvían etéreos a sus sonidos. Sin dudas, esta música no es para cualquier momento, es intimista y hasta solitaria y no es para cualquier estación del año y hasta es precisa si se quiere para la temporada Otoño-Invierno. El Dream Pop tiene un hermano que lo acompañó y lo suele acompañar casi siempre ya que son contemporáneos en su nacimiento y gestación como es el Shoegaze. Muchas bandas tienen una mezcla de estos dos estilos pero por supuesto algunos inclinan más la balanza para uno de los dos. Si hay un grupo insignia que podría ser uno de los principales ejemplos del Dream Pop esos son los escoceses de Cocteau Twins. Liderados por la sensitiva y dulce voz de Elizabeth Fraser y por los precisos y puntuales arreglos de guitarra de Robin Guthrie crearon un sonido que apoyados en melodías etéreas y oníricas fueron y son aún las delicias de cualquier habitación de un adolescente sensible. Su tercer Lp “Treasure” (1984) -ya con su formación más clásica: Fraser, Guthrie y Raymonde- es quizás su mejor trabajo donde la voz de Fraser toma un claro protagonismo y pasa a ser casi un instrumento más. No está demás recordar, que en muchas ocasiones, en estos tipos de grupos quizás la letra de una canción no sea un punto tan importante, ya que muchas veces se mencionan palabras o expresiones sin significado alguno pero que sirven para adornar al tema. El disco abre con “Ivo”, una canción dedicada a Ivo Watts, uno de los fundadores del excelente sello 4AD, principal artífice de la generación de este estilo y muchas exquisitas cosas más de los ´80 que aún hoy sigue en vigencia editando artistas muy interesantes, casi sin moverse de su ideología fundacional. Luego vendría “Lorelei” el pequeñito hit del álbum y digo esta palabra porque no tuvo las repercusiones radiales que correspondían pero al instante se percibe la joyita Pop que es. Luego vendrán temas más oscuros y atmosféricos como “Beatrix” o algunos más Post Punk-Dark bien edulcorados con “Persephone” y “Cicely”. La belleza y el entramado Pop de melodías se hacen presentes de nuevo en “Pandora” o “Amelia”. El final esta reservado para “Domino”, una larga canción que resume la propuesta del grupo, sonidos oníricos y ensoñados y esos porque no cantos de sirena en la voz de Fraser. Sin dudas si se escucha “Treasure” en el tiempo y espacio adecuado puede llegar a ser un viaje sensorial.
“Lorelei”
This Mortal Coil - “It'll End in Tears” 1984
Los This Mortal Coil fueron el proyecto musical y el -¿Supergrupo?- del sello 4AD, donde el fundador Ivo Watts reunió a los mejores y más conocidos artistas de su discográfica para su creación. Por supuesto pasaron por las filas de This Mortal Coil músicos de otros sellos que veían con agrado participar de este proyecto. Algunos de los tantos que colaboraron en esta aventura fueron los Colourbox, Dead Can Dance, Wolfgang Press, Cindytalk, Howard Devoto (Buzzcoks-Magazine) y los más participativos y casi columna vertebral, Cocteau Twins. Su existencia dejo tres discos desde 1984 hasta 1991 pero es quizás el primero “It´ll End in Tears”, uno de los más llamativos. Quizás favorecido porque su lanzamiento fue durante el momento más álgido, si se quiere, del género Dream Pop. La premisa de This Mortal Coil era realizar además de canciones originales, covers de artistas varios como hicieron con los Big Star, Roy Harper, Gene Clark y Tim Buckley entre varios otros más. Justamente la versión de este último en la canción “Song To The Siren”, tema que se encuentra en este Lp, es quizás la más recordada o sobresaliente de los This Mortal Coil. Liderados por la voz encantadora de Elizabeth Fraser y por esos arreglos de guitarra etéreos magnifican un tema introspectivo y/o sensitivo que en su original dista mucho de esta versión. Sin dudas uno de los mejores highlights, no sólo del grupo, sino ya del sello 4AD. Otra versión es la del tema que abre el álbum, “Kangaroo” -original del tercer álbum de los Big Star- donde Gordon Sharp, vocalista de Cindytalk, comanda la voz principal de otra canción suave y delicada. Además de estos dos temas anteriores que fueron lanzados como simples teniendo ambos incluso sus respectivos videos, los otros covers más sobresalientes son “Holocaust” de los Big Star de nuevo, “Another Day” de Roy Harper o el más roquero de todas las canciones del Lp “Not Me” de Colin Newman. Los This Mortal Coil sin llegar a ser un grupo regular ya que no nos olvidemos que se trata de un proyecto y de un ensamble de varios artistas termina siendo otro de los pilares del Dream Pop.
“Song To The Siren”
Mazzy Star - “So Tonight That I Might See” 1993
Que lástima que los Mazzy Star sean para muchos sólo los creadores del excelente tema “Fade Into You”. El tema más reconocido por todos, ese del cual todos lo habrán escuchado alguna vez sin saber incluso de quien se trataba, perdiéndose sólo sin dejar rastro de su paso pero dejando esa sensación de satisfacción durante los minutos que dura la canción. “Fade Into You” es el track que inicia el segundo larga duración de los Mazzy Star, “So Tonight That I Might See” (1993), Lp que continúa pero en mejor calidad lo realizado en “She Hangs Brightly” (1990), ese entramado melancólico y nostálgico Pop de ensueño. Disco exacto para una fría y solitaria tarde lluviosa. Sin embargo los Mazzy Star son mucho más que un tema, y esto se debe a la misteriosa voz de Hope Sandoval. Desde el desgano exacto al cantar para crear un clima perfecto en “Bells Ring” a la pureza de “Into Dust”, pasando por la oscura “Mary of Silence”, la introspección de “Five String Serenade” y “Blue Light” entre otras. Promediando el final del disco decae o quizás ya se vuelve un poco reiterativa la propuesta pero “So Tonight That I Might See”, es un disco que a pesar de ya tener más de veinte pirulos encima aún suena muy actual, aunque siempre sobrevuele ese típico sonido de los ´90. El último Lp de la banda vendría tres años después donde la escena ya había cambiado varias veces, el Grunge ya estaba de vuelta dándole paso a la fiesta inglesa llamada Brit-Pop, hizo que “Among My Swan” (1996) pasara con más pena que gloria, también en parte porque no estuvo nunca a la altura de sus anteriores trabajos.
“Fade Into You”
Mojave 3 - “Ask Me Tomorrow” 1996
El Dream Pop tuvo un hermano directo que fue y es el Shoegaze y para muestra basta un botón, el muy buen grupo Shoegaze Slowdive siempre se movió en el filo de estos dos estilos, haciendo más hincapié en el genero de los grupos que miran hacia sus pies, inmersos en la música, en vez de la típica mirada de frente al público, de ahí el nombre Shoegazer. Sin embargo, luego de haber disuelto la agrupación al haber lanzado su último Lp, “Pygmalion” (1995), -de corte más enigmático y algo electrónico- deciden reunirse ese mismo año y comenzar un nuevo proyecto, en este caso más emparentado al Dream Pop, llamado Mojave 3. Para la edición de su primer Lp, “Ask Me Tomorrow”, ¿donde fue que cayeron? y sí claro en el sello 4AD como debía ser, la cuna del Dream Pop. Sin embargo, el estilo de Mojave 3 no sólo se reduce a este genero sino que también más adelante en su discografía su sonido tiene retazos de un Alt-Country, bien British por supuesto, una suerte de Spaguetti Western de algo bien Americano si lo comparamos con el Cine. Las voces son bien claras, quizás no tan ensoñadas como es habitual en el Dream Pop pero si cancinas, aletargadas y melosas. La música ya desde el primer tema y simple del disco como es “Love Songs On The Radio” con la dulce voz de Rachel Goswell bien al frente y acompañada por los arreglos etéreos de guitarra de Neil Halstead nos adelantan con lo que nos vamos a encontrar a lo largo del Lp. Sonidos simples, naturales, con muy pocos o quizás precisos efectos es la propuesta de Mojave 3 en “Ask Me Tomorrow”, un disco que se deja escuchar de forma lineal donde temas como “Sarah”, “Tomorrow's Taken”, “After All”, “Where Is the Love” o “Mercy” entre otros, forman parte de un conjunto. Luego de este disco los Mojave 3 torcerían un poco el rumbo, su sonido ya no sería tan Dream Pop, y esto queda en evidencia en su segundo larga duración, “Out of Tune” (1998), pero esto ya es otra historia.
“Love Songs on The Radio”
Beach House - “Teen Dream” 2010
El Dream Pop es un estilo que se acuño a mediados de los ´80, sin embargo, hace ya un par de años, pareciera haber una suerte de llamémoslo Revival ya que empezaron a aparecer muchos grupos deudores de ese sonido etéreo y ensoñado, mezclado también con ciertos retazos de Shoegaze. De todas maneras, no llega a ser un Revival en su forma más pura ya que la propuesta de estos grupos, algunos muy buenos, otros muy obvios, suele ser renovada en cuanto a imagen y no una pose nostálgica de un tiempo pasado. Uno de esos grupos muy recomendables es el dúo de Baltimore que integran Alex Scally y Victoria Legrand llamado Beach House. Sin dudas, de todos los mencionados anteriormente son los más actuales y se ganaron un lugar de respeto no sólo dentro del género sino también del rock actual con su tercer Lp “Teen Dream” (2010). Este disco se ubico en muchas listas de rock internacional como el mejor álbum de ese año y bien merecido lo tiene. Por supuesto, ese salto de calidad fue progresivo tan es así que para este Lp firmaron con el sello Sub Pop, dejando atrás al modesto, pequeño y bien Indie Carpark con el cual editaron su dos primeros trabajos. Ese Dream-Folk-Pop ensoñado y de dormitorio salió de la habitación con “Teen Dream”, cuyo titulo deja en claro las referencias al ensueño adolescente que hace tanta mella al género. Ya desde el comienzo con “Zebra”, ponen sobre el tapete que su sonido por más que siga por el mismo camino, ya es my diferente en cuanto a calidad que en su anterior Lp, “Devotion” (2008), razones puede haber muchas, maduración compositiva e instrumental, haber abandonado las cajas de ritmos por batería y percusiones reales, voces nítidas y una producción más profesional. La voz de Legrand -y no es la chiqui- es excelente, logrando pasar del susurro al desgarro sin perder la intensidad y la confianza en si misma logrando clímax que antes no lograba redondear. Los temas van pasando desde “Silver Soul”, “Norway”, “Walk in The Park”, “Real Love” y “Take Care” entre otras donde el detalle y los precisos arreglos nos van entrando en nuestros sentidos, conquistándonos y haciéndonos caer rendidos a ese Pop ambiental y de melodías ensoñadas. “Teen Dream” es la consolidación del sonido de Beach House, cosa que demostraron en su más reciente álbum ,“Bloom” (2012), el cual podría ser visto como una continuación del que por ahora es quizás su mejor obra.
El rock, como tantas otras expresiones artísticas, se disfruta también desde lo visual, desde los ojos. Se dice, y esto es un gran acierto, que todo lo que ve nuestra retina queda grabado en nuestro subconsciente, y una sensación o sentimiento que nos puede producir algo, se magnifica o por el contrario se reduce en nuestro concepto o idea que se tenía sobre algo. Lo visual, en este caso las presentaciones del o los artistas siempre fueron una pata importante del sostén musical en la venta de una canción, Lp etc. Incluso el arte de tapa como concepto ya casi a finales de los ´60 se imponía como una garantía de venta de un producto, pero eso ya es otra historia. Las presentaciones en vivo en muchos casos terminaban siendo más importante que el mismo disco que se ejecutaba. Presentaciones incendiarias como las de Arthur Brown, rompedoras de instrumentos como las de The Who, psicodélicas como las de The Move o con ambientaciones de terror de cine clase B como las de Screaming Lord Sutch son sólo algunos primeros ejemplos de artistas que llevaban a la máxima expresión la ejecución de sus temas sobre el escenario.
Entender que las presentaciones en vivo de un artista de rock es dar un espectáculo y entretener al público fue una premisa que fue tomando cada vez más fuerza dentro de algunos grupos y en muchas ocasiones esto fue casi el leitmotiv de ellos que hicieron o encaminaron su carrera en base a esto. Poder definir con ciencia cierta quien fue el primero en traspasar la barrera de lo meramente musical y unirlo con lo visual sería una tarea casi quijotesca y hasta innecesaria. Lo que si se puede asegurar es quienes fueron esos primeros y/o más importantes grupos de este género.
A fines de los ´60 hubo una agrupación comandada por el ignoto Vincent Damon Furnier, más conocido luego bajo el pseudónimo de Alice Cooper -tomando el nombre de su grupo como propio- que hoy a la distancia se la ubica como los más fieles exponentes del ¿¡Shock Rock!?. Este genero más allá del nombre sirve para ejemplificar que su sonido estaba bien marcado por un sentido teatral, ya que se subían al escenario maquillados bajo un aspecto siniestro -hoy serían casi unos bebes de pecho- y unas presentaciones muy provocativas que incluían ejecuciones con guillotina, sillas eléctricas, serpientes, cuchillos, sangre artificial y fuego por doquier. Alice Cooper quería personificar o rendir un tributo a sus gustos no sólo musicales sino de cine o literatura oscura y de terror, casi como una visión romántica del asunto en lo más puro de la palabra.
Sin embargo, el personaje de Alice Cooper no nació de la noche a la mañana o mejor dicho de la noche a la noche sino que se fue forjando con el correr de los años, las estéticas contemporáneas que lo rodeaban -el Glam Rock- y los sonidos o estilos musicales que empezaban a aparecer -el Hard Rock-, fueron algunos de los ítems que forjaron su personalidad que aún hoy mantiene vigente. Los dos primeros Lp´s del grupo cuando el nombre de Alice Cooper aún encumbraba a la agrupación y no al personaje, son dos trabajos que los encontraba erráticos, sin poder hacer pie de forma precisa ya que su estilo musical era un híbrido de la Psicodelia y la música Experimental circa Frank Zappa -esos álbumes se grabaron en el estudio de él- y aún los encontraba bien lejos del típico sonido que los volvió famosos. De todas maneras, ya la personalidad y la estética de Furnier comenzaba a mutar al igual que el sonido de la agrupación y se podría indicar que el puntapié inicial de esa transformación es en su tercer larga duración llamado “Love It To Death” (1971). Luego vendrían discos con una estética cada vez más marcada -maquillajes incluidos- como en “Killer” (1971), “School´s Out” (1972) o “Billion Dollar Babies” (1973), pero el punto de inflexión de su carrera es con su tercer Lp.
En “Love It To Death”, Alice Cooper abrazó con fervor el Glam Rock que estaba en etapa de pleno ascenso y algo del Hard Rock que ya a fines de los ´60 se hacía sentir en agrupaciones como Led Zeppelin o Black Sabbath. Ya desde el comienzo, con “Caught in a Dream” -uno de los temas más queridos dentro de su discografía-, abre un Lp que se distancia ya desde su riff inicial con todo lo realizado anteriormente. Con una estructura bien de rock and roll, muy emparentada con el venidero “Sticky Fingers” (1971) de los Rolling Stones abre un nuevo espectro sonoro dentro de la banda, algo más bailable si se quiere, con más actitud y diversión alejándolos de la experimentalidad de sus primeros Lp´s. El siguiente tema es uno de los clásicos por excelencia dentro del repertorio de Cooper, “I´m Eighteen”, una oda a la adolescencia donde todos pensábamos que nos podíamos comer al Mundo pero con miedos y dudas existenciales por doquier. Una edad límite donde abríamos la puerta a una incipiente adultez empezando a dejar atrás al niño. Este tema junto con el venidero “School´s Out”, nombre del disco homónimo -incluyendo en su portada un viejo pupitre escolar de madera-, fueron dos de los mejores ejemplos que tuvo Cooper para graficar cierta reminiscencia romántica a una etapa de la vida, donde nos podíamos sentir libres de hacer lo que quisiéramos sin tener que cargar con la pesada mochila de la adultez.
/ Tengo dieciocho / y no sé lo que quiero / dieciocho / simplemente no se lo que quiero /
/ Tengo un cerebro de bebé y el corazón de un viejo / me tomo 18 años llegar tan lejos /
/ No siempre se de lo que estoy hablando / se siente como si estuviera viviendo en medio de la duda /
/ Se delinean formas en mi cara y manos / se delinean formas en la izquierda y la derecha / estoy en el medio / al medio de la vida / soy un chico y soy un hombre / tengo dieciocho y me gusta / si me gusta /
“Long Way To Go”, levanta de nuevo el ritmo bien arriba con un rock de guitarras que es pura adrenalina y energía. Luego de esa tríada de temas casi unidos en concepto viene el oscuro, experimental y tribal “Black Juju” que comienza con un juego de percusiones que dan paso a unos teclados hipnóticos. Alice Cooper deja en claro lo fuerte que fue Jim Morrison -The Doors- como influencia ya que en esta canción y en venideras tienen cierta reminiscencia a canciones como “The End” o “When The Music is Over” al crear cierto relato con suspenso incluido.
En “Is It My Body” vuelven los riffs accesibles y contagiosos convirtiendo un tema de estructura simple en una linda canción con un estribillo y unas guitarras irresistibles. “Hallowed Be My Name” no desentona dentro del disco aportando un poco más esa cuota de misterio y terror en la forma de cantar de Cooper, sin embargo funciona más como un relleno. El final son tres canciones que podrían -de hecho lo están- unidas entre sí. La primera es “Second Coming”. Con aires de misterio comienza la canción dando paso a una voz de Cooper desgarradora para culminar con un ritmo militar aportando una ambientación solemne que finaliza con un solo de piano y que abre con una melodía infantil y una voz de niño incluida el siguiente “Ballad of Dwight Fry”. Una balada de larga duración con varios cambios de ritmo y una interpretación vocal dramática excelente, cuya letra tiene esos ribetes clásicos de la prosa de Cooper donde un hombre es encerrado en un manicomio viviendo en contra de su voluntad entre cuatro paredes vestido sólo con su chaleco de fuerza blanco. El cover del tema “Sun Arise” cierra el Lp con un juego de voces y una actitud más roquera y de conjunto de grupo que la canción original.
“Love It To Death” sin dudas es uno de los mejores discos de rock de los ´70 y además fue el puntapié inicial para toda la parafernalia e imaginería de terror llevada a un escenario que serían la marca registrada de Alice Cooper y que provocaría tanta influencia en futuras agrupaciones.
No hay con que darle, hay algunos que nacen con estrella y otros estrellados. Sin embargo, también están los que acompañan a esas estrellas, los actores de reparto o el partenaire si se quiere que complementan de forma perfecta y ayudan a magnificar al primero. En grandes ocasiones estos segundos tienen una gran calidad artística igual o mejor que la estrella en cuestión pero que si se fueran del ala protectora de este no podrían volar por si solos. Esto no es desmerecerlos sino todo lo contrario, reconocer el aporte y/o valor que tienen, ese trabajo muchas veces silencioso o poco explotado que se pierde tras los flashes hacia la estrella en cuestión.
Uno de esos casos en los cuales sucede esto, es en la primer etapa de David Bowie donde él comenzó a dar sus primeros pasos que luego lo convertirían en una estrella mundial. Su partenaire que lo acompañaría incluso en quizás la etapa más recordada de él, la Glam del personaje Ziggy Stardust fue Mick Ronson. El blondo guitarrista lo secundo desde “Space Oddity” (1969) hasta el disco de covers “Pin-Ups” (1973), colaborando y siendo una pieza muy importante del sonido de discos excelentes como “Hunky Dory” (1971), “The Rise and Fall of Ziggy Stardust” (1972) y “Aladdin Sane” (1973). Ronson le debe tanto reconocimiento a Bowie por ubicarlo dentro de uno de los mejores guitarristas del Rock de los ´70, como así también Bowie le debe a Ronson haber comprendido al detalle lo que este quería personificar con Ziggy, toda la parafernalia y sonido en cuestión conformando una dupla de área letal.
En casi un lustro, esta dupla cotizaba bien alto no sólo como hacedora de grandes temas dentro la carrera solista de Bowie sino también con otros artistas contemporáneos que los rodeaban. Se podría decir que todo lo que tocaba esta dupla lo convertía casi en oro. Además de facturar los excelentes discos mencionados, también trabajaron en conjunto en el Lp “Transformer” (1972) de Lou Reed, el cual se encuentra dentro de los mejores discos de la historia del Rock. Pero esto no es todo, también ayudaron a levantar a una banda que por ese entonces venía haciendo bastante agua y que no causaba sensación alguna como eran los Mott The Hoople. Bowie y Ronson les entregaron el simple “All The Young Dudes” luego nombre del Lp que llevaba esa canción la cual catapultó la carrera de los Hoople y los ubicó como una de las bandas más interesantes del Glam Rock.
Sin embargo, -“todo concluye al fin, nada puede escapar…”- y esa dupla hacedora de éxitos se disuelve rompiendo amistosamente una relación profesional más que fructífera la cual ya desde el siguiente disco de Bowie, “Diamond Dogs” (1974), ya no contaba con los servicios de Ronson. Este último decidió emprender una carrera como solista ya que tenía en una primera instancia todas las de ganar, se había hecho de un nombre como guitarrista de Bowie, era muy buen arreglador musical y además tenía un CV más que envidiable por haber sido participe de algunos de los mejores discos de esa época. Sin embargo, no todos pueden ser estrellas no por falta de calidad sino muchas veces por falta de suerte, y esas cosas de la vida que agregan y quitan matices dentro de una carrera.
El debut en Lp de Ronson fue en 1974 bajo el nombre “Slaughter on 10th Avenue” el cual contó con la colaboración como productor de Bowie -repito se separaron amistosamente-, y algunos músicos que acompañaron a Bowie como solista que por supuesto también lo hicieron durante mucho tiempo con Ronson en esos años. El debut de Ronson es un muy buen disco que aún hoy esta bastante subvalorado, más de lo que corresponde, pero que se ubica como una pieza faltante para terminar de redondear el sonido Glam de esa época. Ya desde la estética “Slaughter on 10th Avenue” se desprende cómo una suerte de hijo directo o continuación del “Ziggy Stardust” de Bowie y esto queda de manifiesto en la contratapa del Lp, una escenografía muy similar al anterior mencionado.
Ya desde el comienzo y revisando la lista de temas que integran la placa nos podemos dar cuenta que el fuerte de Ronson no era la composición. De los siete temas, sólo dos son de su autoría pero incluso esos tuvieron colaboraciones como en “Only After Dark” -junto a Scott Richardson- o en “Pleasure Man/Hey Ma Get Papa”, junto a David Bowie. Esa falencia la suple de maravillas con su punto más fuerte, el buen arreglista y músico que era. El tema “Love Me Tender”, muy conocido por la versión que hiciera Elvis Presley es el que comienza el álbum y ya desde acá se puede apreciar que Ronson tomo hasta el mínimo detalle para parecerse a su ex jefe, como la forma de cantar, sin embargo no esta demás recordar que Ronson hacía las segundas voces en los discos de Bowie. El tema sirve como presentación en un tono bien teatral y esto es una particularidad que se va escuchar a lo largo de todo el disco. Incluso en partes tiene ciertas similitudes al Queen más operístico. El segundo tema es un aporte de Bowie y es tema con un gancho genial llamado “Growing Up and I´m Fine” el cual pareciera haber sido extraído de algún descarte del “Ziggy Stardust”. El Glam Rock allá T-Rex se hace presente en “Only After Dark”.
El siguiente “Music is Lethal” es una canción de arreglos elaborados que en tono de balada pareciera tener mucha influencia de Scott Walker, ese Pop Barroco de arreglos orquestales que siempre fue su marca registrada. El difícil de clasificar “I´m The One” repasa varios estilos dentro de una misma canción y el cual sirve para certificar la calidad musical y artística de Ronson. El siguiente “Pleasure Man/Hey Ma Get Papa” de casi 9 minutos de duración en su primera parte roza la Fusión Rock mientras que en la segunda da paso a una canción Pop. Cierra el Lp el teatral e instrumental “Slaughter on 10th Avenue”, donde la guitarra y más precisamente el punteo de Ronson se llevan los laureles de un tema excelentemente arreglado el cual fuera compuesto por los surfers de The Ventures, pero que el ex guitarrista de Bowie llevó al extremo al convertirlo en una especie de mini-ópera.
Luego de este Lp vendría un segundo llamado “Play Don´t Worry” al siguiente año el cual pasó de forma más solapada que el primero. La industria musical luego tendría cambios radicales y Ronson ya no encajaría dentro de los cánones que imponía el mercado o quizás mejor dicho no supo como adaptarse. De todas maneras, tanto Mick Ronson, como su aporte musical en varios discos de principios de los ´70 y sus dos largas duración como solista son ejemplos insoslayables para entender lo que fue un movimiento y una estética como es el Glam Rock. Definitivamente “Slaughter on 10th Avenue” es un disco de culto, un tesoro para las grandes masas que merece ser redescubierto.
Llegar a editar un 13° álbum en la carrera de una banda es una tarea para nada fácil, y si a esto le agregamos que la agrupación tiene más de 30 años de ruedo le condimenta aún más los meritos. “Delta Machine” es el último Lp de Depeche Mode y continua con el sonido denso, frontal y oscuro de sus últimos trabajos desde “Songs of Faith and Devotion”. Vale recordar que este último se puede tomar como una bisagra en la carrera del grupo y no está demás mencionar que es un disco de ¡1993! y que aún hoy transcurridos más de veinte años se aprecian vestigios de ese álbum en todos los siguientes lanzamientos de la banda. “Delta Machine” en cuanto a sonido es el hermano directo de su Lp anterior “Sounds of The Universe” (2009) y esto queda de manifiesto en muchos temas similares a esa placa como “Welcome To My World”, sin embargo con el correr del Lp aparecen similitudes a muchos discos suyos obligándonos a decir que tal o cual tema es una influencia por no decir copia de.. Hay que ser objetivos y más allá de que cualquier disco de Depeche siempre es celebrado y esperado como así también muy bien vendido, cada vez más se nota que hay una falta de innovación en el trío Gahan-Gore-Fletcher y que a cuenta gotas lo van transmitiendo en sus últimas placas. Por supuesto que hay canciones interesantes como el corte “Heaven”, “Angel”, Secret To The End” o “Soothe My Soul”, sin embargo otras pasan sin pena ni gloria. Los fans de la agrupación recibieran el disco con los brazos abiertos aunque por supuesto no lo ubicaran dentro de los mejores, mientras que para el oyente casual el Lp de seguro pasará desapercibido. Fecha de Lanzamiento: 19 de Marzo.
“Heaven”
My Bloody Valentine: “Mbv” - Mbv Records
Muchas veces el paso del tiempo dentro de lo musical suele resultar beneficioso para reveer ciertas cosas, cambiar y/o madurar mientras que en otras ocasiones puede llegar a ser perjudicial porque se transforma en una pesada mochila por tratar de revivir un momento o un disco en especial. Ejemplos inmediatos hay muchos como el “Chinese Democracy” de Axl Rose, perdón Guns and Roses el cual alimentó tanto la expectativa que en el momento de su edición la industria musical y los tiempos ya habían cambiado varias veces pasando a ser de uno de los discos más esperados a uno de los más decepcionantes. Otra agrupación que también venía alimentando el mito del disco más demorado eran los My Bloody Valentine, los cuales tenían que lidiar con la comparación constante de su obra máxima “Loveless” (1991), el cual fue y es el faro a seguir de muchas bandas de los ´90 en adelante. “Mbv” continúa lo realizado en “Loveless” pero claro la industria musical y el movimiento ya es otro. Autoeditado por ellos el sonido del Lp se podría dividir en tres etapas, 3 canciones del típico sonido MBV, mezcla de Shoegaze con Dream Pop, voces etéreas, fondos abrasivos y guitarras bien filosas. Luego hay otras 3 canciones que continúan con ese sonido pero le agregan teclados y sintetizadores mientras que las 3 restantes son puramente experimentales y son de lo más flojito del Lp. Partamos de la premisa que cualquier disco que ellos sacaran luego de “Loveless” al momento de su lanzamiento ya salía de los vestuarios perdiendo 5 a 0, se nota que ese factor de ansiedad se convirtió en un laberinto sin salida dentro de la cabeza de Kevin Shields ya que pareciera por los últimos temas que el disco no estuviera nunca terminado o no supo encontrarle la vuelta al mismo siendo comido por su propia creación. Claro que es recibido con los brazos abiertos luego de tanto tiempo pero la pregunta es ¿hacía falta un nuevo álbum? Ya que en la infinidad de grupos que fueron influenciados por los MBV ahora se agregaron ellos mismos a esa larga lista de copias. Fecha de Lanzamiento: 2 de Febrero.
Si escuchamos “Comedown Machine” con el prejuicio de que se trata de un disco de los Strokes ya empezamos mal, ya que como siempre sucede, nuestro chip mental rotula y cataloga las cosas. Strokes=Rock de Garage 2.0 y nada nos hace mover de esto. Ahora bien, si nos corremos un poquito de esa calificación cuadrada podemos llegar a disfrutar de este último Lp de los Neoyorkinos. No se trata de su mejor trabajo y lejos esta de ser recordado como lo mejor de su discografía cuando lancen un compilado de simples onda Very Best y derivados, sin embargo ya desde el primer tema “Tap Out” el sonido de ellos hizo un giro de 180°. Se acercaron a unos ritmos bien de los ´80, con mucho uso de sintetizadores, bien precisos y ajustados y para nada sucios, incluso el tratamiento vocal con mucho uso de falsette lo deja en claro. Algo que ya venían planteando desde el anterior disco “Angles”, pero es en este donde la influencia por la década de los ´80 queda de manifiesto. El runrún de separación hace rato que dejó de ser un rumor y que lancen un Lp y no piensen en girar para presentarlo ya deja en evidencia que algo no esta bien. Si a esto le agregamos que tenían un contrato con RCA el cual se vencía oh! casualidad con este “Comedown Machine” agrega más ribetes a la cuestión y si hilamos finos esta más cerca de ser una continuación del segundo álbum en solitario de Casablancas que uno de los Strokes. Más allá de estos asuntos de culebrón, el álbum con reiteradas escuchas se puede apreciar y hasta caer simpático. Sin ir mas lejos, el corte “One Way Trigger” hizo que más de uno dijera que copiaron a A-Ha y a !¿Maná¡? -la verdad se parece mucho- pero hoy esos mismos que gritaron sacrilegio están -estamos- diciendo que les gusta. El disco gira sin demasiados highlights que sobresalgan por si solos y eso hasta se convierte en un punto a favor. A fin de cuentas, el que quiera escuchar un nuevo “Last Nite” que deje la cerveza fría en la heladera porque le va a caer mal, ahora los Strokes están más para la pista de baile con una speed. PD: No se pierdan la joyita de “Call It Fate, Call It Karma” una balada en clave fiftíes que cierra el disco. Fecha de Lanzamiento: 26 de Marzo.
“Tap Out”
Devendra Banhart: “Mala” - Nonesuch
Hace ya varios años que Banhart dejó de ser el Hippie sución psicodélico para ser el Hippie freak prolijo y esto queda en claro en “Mala” su octavo y último Lp. Este trabajo que será de las delicias de cualquier Hipster Palermitano recorre sonidos Lo-Fi y Folk por partes iguales. Con detalles suaves y seductores como así también pintorescos como en el bolero “Mi Negrita”, donde Banhart canta en un mal español forzado -recordemos su raíz Venezolana- termina siendo atractivo. De todas maneras, no sólo lo acústico e introspectivo tiene lugar en el disco, sino que también posee partes electrónicas. “Mala” puede ser un buen comienzo para la aceptación masiva de Banhart y no sólo ser escuchado por una minoría ya que quizás sea el disco más accesible para la escucha dentro de su discografía donde el freak se junta con lo cool y no muere en el intento o peor aún, en el ridículo. Co-producido junto a Noah Georgeson y con el cada vez más ascendente Rodrigo Amarante en guitarra y hasta con la ayuda en algunos temas de su novia artista y fotógrafa Ana Kras confeccionan 14 canciones que en su mayoría son buenas -“Daniel”, “Fur Hildegard Von Bingen”, “Your Fine Petting Duck” o “Won´t You Come Over”- y que se gestaron en Los Angeles con una pequeña grabadora. De todas maneras, esto último no indica que el disco suene crudo o minimalista, todo lo contrario esta bien producido y arreglado. Fecha de Lanzamiento: 12 de Marzo.
“Mi Negrita”
Suede: “Bloodsports” - Warner
Once años después y cuando ya nadie pensaba en la vuelta a los escenarios y mucho menos al estudio para grabar un nuevo disco vuelve Suede con un nuevo Lp como es “Bloodsports” donde quieren revertir la mala imagen del último álbum que habían dejado con el mediocre “A New Morning”. Siempre ubicados en una segunda posición dentro del denominado Brit Pop, ahí bien cerca del bailable pero sentimental Pulp que de los arrogantes y avasallantes Oasis o de los precisos, finos y rendidores Blur, Suede con su Glam Rock de los ´90 se abrió paso dentro del movimiento. Con todos los integrantes de la segunda formación de la agrupación y eso se refiere a tener en guitarras al ya no tan joven Richard Oakes quien reemplazo a Bernand Butler ya desde el hitero “Coming Up” (1997) ubica el sonido de “Bloodsports” (2013) entre el mencionado anteriormente y “Head Music” (1999) pasando por alto a “A New Morning” (2002). La vuelta del Suede más directo y Glam ya queda en evidencia en los tres primeros temas, “Barriers”, “Snowblind” y “It Starts and Ends with You”. Sin embargo, más allá de algunos otros temas destacables como “Hit Me” o “For The Strangers” el álbum luego de la mitad se va desinflando un poco con canciones demasiado ampulosas y/o solemnes que aportan muy poco como “Sometimes I Feel I'll Float Away” o “What Are You Not Telling Me?”. Más allá de estos traspiés el regreso de Suede muestra principalmente a un Brett Anderson totalmente entero, con su voz aún capaz de estremecernos y a una agrupación bien ajustada a pesar de los años transcurridos siendo la envidia de más de algún nuevo grupete que no le llega ni a los talones en trayectoria pero que ya están de vuelta. Fecha de Lanzamiento: 18 de Marzo.
“It Starts and Ends with You”
Black Rebel Motorcycle Club: “Specter At The Feast” - Vagrant
Los Black Rebel Motorcycle Club logran conservar eso que se le pide a muchos grupos: que conserven su sonido. Esto que siempre despierta amores y odios por igual al pelear infinitamente en el debate de si un grupo o artista en cuestión debe mantener su estilo y sonido o dar una vuelta de tuerca y cambiarlo. Mantener su sonido ya en su séptimo disco no es moco de pavo y si aún sigue despertando cierto atractivo y sigue siendo rendidor ya es cosa seria. Esto es lo que le sucede a los BRMC donde su fórmula no varia mucho -por supuesto le agregan matices- con respecto a sus primeros trabajos donde llevaban en alto la bandera del Rock and Roll y el Blues pero lo mezclaban con el Punk logrando un sonido que mezclaba por partes iguales a Jesus and The Mary Chain -“Sometimes The Light”- con unos Spacemen 3 -“Returning”- y The Stooges que se encontraron con los vinilos del Rock and Roll del ´50. Todo eso bien mezclado siempre fue el típico sonido de los BRMC y este “Specter At The Feast” aún lo conserva y como dirían los Stones: “Es Sólo Rock and Roll, Pero Me Gusta”. Fecha de Lanzamiento: 18 de Marzo.
Cuantas veces nos quedamos con una definición y/o concepto sobre alguien o algo y la sostenemos durante mucho tiempo sin reparar en el mínimo esfuerzo de reverlo y volver a evaluarlo para terminar de convencernos si el juicio final que habíamos tenido en un primer momento era el correcto o por el contrario poder ver cosas que en su momento no hicimos y analizarlas con otra mirada. Esto que sucede a diario con las cosas más comunes de nuestra vida sucede también con la música y más precisamente con los discos. ¿Cuántas veces dijimos “esto es una porquería y bla bla bla” y terminamos luego de un tiempo cayendo en la cuenta de que esa “porquería” no era tan así y lo que en un primer momento era negro pasó a ser si se quiere gris claro? Mil veces, e incluso el ejemplo puede ser al revés, ¿cuantas veces pasamos de un fanatismo radical por algo a escucharlo y aburrirnos o no encontrarle la misma satisfacción que nos despertaba en su momento? De seguro también otras miles. Los motivos pueden ser varios en ambos casos, desde no estar preparado aún en la madurez suficiente para entenderlo, o ya estar muy “crecidito” para esa música adolescente si lo miramos desde la otra vereda. Otro motivo puede ser no tener aún un background social de lo que pasaba en ese momento en la fecha de la edición de ese Lp restándole méritos y quitándole esas aristas que lo enaltecen. Como así también puede no gustarnos más porque nos hace recordar momentos personales que queremos tapar u olvidar y que al escucharlos nos transporta directo a ese pasado. La música es el Soundtrack del Film de nuestras vidas.
Retomemos el hilo conductor de lo que planteábamos al comienzo, darle una nueva oportunidad a un disco y con esto poder tener un veredicto más cercano y porque no más definido de la decisión que tuvimos en un primer momento, que muchas veces puede ser de años.
Algo de esto puede suceder con muchos discos que quedan “perdidos” entre una muy buena discografía de un artista o grupo como puede ocurrir con “Manifesto” de Roxy Music. De buenas a primeras este sexto Lp de la agrupación -sin contar el directo “Viva!”- es visto como un disco de transición en la discografía de la banda. Sin embargo, quedarse sólo en ese concepto es restarle méritos y tirarlo abajo. Siendo objetivo, “Manifesto” esta por debajo de otros álbumes de Roxy pero no tanto como siempre se lo cataloga. Repasemos, los dos primeros Lp son una cachetada de Glam Rock histriónico por parte de Bryan Ferry y la experimentalidad del preciso Brian Eno entregándonos un muy buen debut y un segundo Lp -“For Your Pleasure”- excelente. Siempre recaemos en las figuras de estos dos que al tener un ego tan alto podían ensombrecer a los otros integrantes y esto es tan así porque de alguna forma el excelente guitarrista Phil Manzanera y el muy buen saxofonista Andy Mackay quedaban relegados en protagonismo. Esa lucha de egos terminó con la partida de Eno y “Stranded” ya mostraba un vuelco más hacia el Pop y al Arty y no tanto a lo experimental. Vendrían otros excelentes discos como “Country Life” y “Siren” donde el sello de Ferry cada vez era más notorio.
Cuatro años después de esto y ya con un mercado de consumo musical totalmente diferente de lo que era en 1975 y con una banda que ya sentía esos años de parate y también de diferencias musicales entraron a grabar “Manifesto”. Luego de este trabajo vendría el flojo “Flesh + Blood” pero que aún estando escalones por debajo de la calidad de sus mejores álbumes cae bien parado. Con este último el producto de Rock para FM´s -esto sin desmerecer al genero, ya que tiene excelentes discos- estaba ya declarado, ya que es si se quiere un Lp para Yuppies sofisticados terminando con la frutilla del postre como fue el álbum “Avalon”, el cáliz para las Radios FM para adultos.
“Manifesto” comienza con el tema homónimo al disco donde el ritmo cadencioso no nos transmite demasiado pero sirve como presentación. “Trash” es el corte que salio como simple del álbum y es una canción que impulsada por la guitarra de Manzanera y el saxo de Mackay lo vuelven un interesante ejemplo de New Wave, estilo que ya estaba dando sus primeros pasos. El Pop con estilo sofisticado se hace presente con “Angel Eyes” y la gran ayuda del saxo de Mackay. “Still Falls The Rain” deja en claro el fuerte apego que tiene Ferry para los temas sentimentales y teatrales que tan bien le sientan con su figura de Crooner alternativo y sofisticado, algo que ya vino demostrando desde “Stranded” en adelante pero que cuyos resultados aún siguen siendo positivos. “Stronger Through The Years” baja el ritmo y se convierte en una balada oscura con muy buenos arreglos de guitarra de Manzanera y del siempre cambiante puesto de bajo ahora con Gary Tibbs en las cuatro cuerdas. El lado B del Lp denominado en el disco como “West Side” comienza con el bailable en tono ¿chill out? -faltaba mucho para esto- de “Ain´t That So”. “My Little Girl” es un claro ejemplo de Pop para FM mientras que “Dance Away”, es una autentica gema Pop con estilo, altura y elegancia. El ritmo bailable vuelve con “Cry, Cry, Cry” y cierra el álbum “Spin Me Round” en tono melancólico y sentimental.
Volvamos al comienzo de la nota y realicémonos la misma pregunta, y la conclusión que sacamos es que “Manifesto” no se trata del mejor disco de Roxy Music pero tampoco el peor, ya que posee buenas canciones en su generalidad, sin embargo si aún así lo fuera ¿cuantas bandas de hoy no llegan a realizar ni de cerca un Lp así?.
Hacía rato que la industria del Rock no se veía tan revolucionada por estos días como en la fecha en la cual se editó el disco regreso de David Bowie luego de diez años de silencio. Los fríos números avalan lo mencionado ya que al día de la fecha es el disco más vendido del 2013 a pocos días de haber sido editado. Las razones son varias y el legado de uno de los artistas más impresionantes que dio la industria lo dejan en evidencia pero también puede pasar que esa expectativa se vuelva contraproducente. “The Next Day” comenzó a ser promocionado con el tema “Where Are We Now?”, una canción que recordaba de forma directa al Bowie de finales de los ´70, de canciones cerradas, algo oscuras pero porque no épicas a la vez. Luego vino el reciente “The Stars”, un tema y un videoclip auto referencial en el cual se ve a un actor que interpreta a un Bowie en su etapa más andrógina. Estas pistas despertaron un gran entusiasmo porque el Duque Blanco parecía estar de vuelta en su mejor forma y si aún se necesitaban más pistas la portada del Lp era una simple intervención de la misma fotografía de su álbum “Heroes” del ´77 con la salvedad que esa imagen fue tapada por un cuadrado blanco con el nombre del disco. Con todas estas pistas la esperanza de encontrarse con el Bowie de la trilogía alemana parecía estar a la vuelta de la esquina, sin embargo quedo a medio camino. “Next Day” no es un mal disco, sí quizás un poco largo, que pueda quedar en la sombra de sus mejores épocas estamos de acuerdo, pero que aún así tiene material destacable que con las escuchas se irá volviendo aún más interesante. A las claras “The Next Day” es un disco auto referencial que corre con la pesada mochila de que fue hecho por Bowie y el ojo crítico es aún más grande debido a toda su historia detrás. Un buen disco para la generación más joven que quizás nunca lo escucho y el cual puede servir como entrada al recorrido de toda su discografía. Fecha de Lanzamiento: 11 de Marzo.
“The Stars”
Jimi Hendrix: “People, Hell & Angels” - Legacy
Cuanta razón tenía Morrissey en su canción “Paint a Vulgar Picture” donde hacía alusión al manoseo por parte de la industria discográfica de exprimir hasta la última gota al músico cuando ya no está más entre nosotros. Esto cada vez más habitual le pasó una vez más a Jimi Hendrix, donde “mágicamente” se encontraron grabaciones nunca editadas o publicadas en forma de bootleg o en otras versiones también. “People, Hell & Angels” es el nombre del nuevo Lp de Hendrix, el cual una vez más sirve para completar la colección de material del artista en cuestión pero no aporta nada que no haya quedado en claro en sus discos oficiales. Varias canciones suenan como Jams más que temas terminados -por obvias cuestiones- que fueron extraídos de sesiones luego del Lp “Electric Ladyland” el último con la Experience. Por tal motivo aparecen distintos artistas que aportan su colaboración. El Lp es irregular hay que ser sinceros, tiene pasajes buenos e interesantes pero que lejos están de lo mejor de Hendrix y otros que pasan sin pena ni gloria. Si querés completar la infinita colección de rarezas y temas perdidos de Hendrix este “People, Hell & Angels” es una miga de pan más en el camino hacia esa búsqueda. Eso sí, una miga de pan cada vez más roída por la industria musical. Fecha de Lanzamiento: 4 de Marzo.
“Earth Blues”
Johnny Marr: “The Messenger” - Sire
Resulta raro que un artista con más de 30 años de carrera y con una figura más que reconocida por sus pares y seguidores no hubiera editado mucho antes su primer disco solista. Esto ocurrió con Johnny Marr guitarrista de los Smith y dueño absoluto de esos entramados y precisos arreglos que distinguieron siempre al sonido de la banda de Manchester. Claro, salir de la gran sombra de ego de Mozz no es fácil pero Marr se abrió paso y este 2013 lo trae de nuevo al ruedo con su primer Lp bajo su nombre llamado “The Messenger”. Nobleza obliga y no esta demás mencionar que no es el primer trabajo Post Smiths, recordemos el cameo que tuvo con Bernard Sumner en Electronic o con The Cribs y hasta con The Healers los cuales acompañaban el nombre propio de Marr en ese proyecto. El primer corte de este disco tiene el mismo nombre que el álbum y a las claras queda en evidencia ese Jangle Pop en las guitarras de Marr pero además le agrega esa cuota de Rock brabucón y/o desafiante típico de los hermanos Gallagher, coterráneos de la gris Manchester. Marr suena vigente, con energía y fresco, lejos del sonido Smiths pero muy actual, sin nada que envidiarle a los purretes que aparecen por estos días. Fecha de Lanzamiento: 26 de Febrero.
“The Messenger”
Youth Lagoon: “Wondrous Bughouse” - Fat Possum Records
La tecnología posibilito muchas cosas y entre ellas que cualquier persona pueda grabar un disco sin contar con un amplio presupuesto ni alquilar un estudio y todas las vicisitudes que eso implica. Ahora cualquiera con un pequeño conocimiento musical puede grabar un álbum si tiene las herramientas a su alcance. Esto puede ser negativo porque aparecen fiascos por doquier pero miremos el vaso medio lleno y rescatemos a un joven como es Trevor Powers, más conocido por su alter ego Youth Lagoon que con unos veintitantos edito en 2011 un excelente disco -“The Year of Hibernation”, título más referencial a realizar un disco en su cuarto imposible- dejo boquiabierto a más de uno y que ahora en este 2013 edita su segundo Lp “Wondrous Bughouse”. Este álbum no tiene nada que envidiarle al primero, incluso en algunas cosas lo perfecciona, aunque no lo pueda igualar en resultado final. Sonidos etéreos -tan de moda-, voces ensoñadas, Psicodelia Pop lisérgica por doquier y por momentos un histrionismo experimental que puede llegar a irritar en una primera escucha pero quizás encantar en las siguientes. Parte de este circo musical se debe a que la producción estuvo a cargo de Ben Allen -trabajó junto a Animal Collective y Deerhunter entre otros- aportándole experimentalidad. Si el primer disco creaba el ambiente perfecto para escucharlo encerrado en tu cuarto con este la puerta puede quedar algo entreabierta. Fecha de Lanzamiento: 5 de Marzo.
Pasan los años y como los vinos, Nick Cave se vuelve aún más interesante, maduro y disfrutable. El último trabajo que tuvo Cave con los Bad Seeds fue “Dig Lazarus Dig!!!”, pero de ese material a este hay un salto total y diferencias por doquier. “En Push The Sky Away” ya desde el primer tema “We No Who U R” -escritura y forma de hablar apta para estos tiempos de internet-, el ambiente ya es otro, la textura de las canciones son otras, más apaciguadas, apreciando la gran voz de Crooner alternativo de Cave. Quizás el cambio más notorio también se deba a la partida de su siempre fiel mano derecha, el multi instrumentista Mick Harvery. Su ausencia se nota, no es una figura menor, pero en su reemplazo Cave encontró en Warren Ellis ese pie de apoyo para que este 15° álbum de los Bad Seeds sea excelente. Los fans de la primer época de los Seeds si esperan encontrarse con esas guitarras sucias, bien al frente, y esos pianos machacantes se verán defraudados porque el álbum bien lejos se encuentra de esto. Sin embargo, incluso el fan más acérrimo de los Seeds tiene que recibir con los brazos abiertos esta nueva entrega ya que la evolución de la banda como de Cave fue natural y no impostada. ¿Querés Rock salvaje? Buscalo en Grinderman, la banda paralela de Cave, los Bad Seeds ya dejaron hace rato ese estilo. Fecha de Lanzamiento: 19 de Febrero.
“We No Who U R”
Beach Fossils: “Clash The Truth” - Captured Tracks
Luego de un modesto disco de nombre homónimo al grupo del año 2010 vuelven los Beach Fossils con su segundo Lp. En este caso los melodías Low-Fi se mezclan con algún que otro gancho de Jangle Pop y un muy pero muy edulcorado Post Punk. Luego de la partida en 2012 de dos de sus miembros para emprender nuevos caminos musicales con Heavenly Beat y DIIV se creía que los Beach Fossils ya habían pasado a mejor vida. Sin embargo, Dustin Payseur el cerebro de la agrupación ayudado en la producción de Ben Greenberg de los garageros The Men, edita un álbum lindo que no aporta nada nuevo pero que se puede volver atractivo con las escuchas reiteradas de algunas canciones que por su escasa duración te dejan con el sabor amargo de que finalicen tan pronto. Ya desde primera instancia vemos que el tratamiento en las voces es muy interesante, esta al frente y no empastada o perdida junto a los instrumentos. Guitarras Jangle bien al frente, una base sólida que no desentona y una voz entre ensoñada y cansina vuelven atractivo a “Clash The Truth” cuyo estilo y sonido ya lo escuchamos infinidad de veces en muchas agrupaciones, pero se ve que aún rinde. Fecha de Lanzamiento: 18 de Febrero.
“Careless”
Adam Green & Binki Shapiro: “Adam Green & Binki Shapiro” - Rounder
La dupla que forman el cantautor Indie Adam Green -¿será al fin hora de que salga del underground?- y Binki Shapiro -más conocida por su affaire con el baterista de los Strokes y formar la banda Little Joy junto a él- realizan un primer Lp en conjunto que refiere de forma directa a los ´60. Todos quieren parecerse a la dupla letal e infalible que formaban Lee Hazlewood y Nancy Sinatra los cuales conjugaban a la perfección ese clima de histeria-romance-corazones rotos y algo de cachondez en excelentes canciones Pop. Ejemplos contemporáneos hay muchos como es el caso de She & Him, los Cat´s Eyes -formado por el cantante de The Horrors- y ahora se le agregaron Green y Shapiro. La aventura sale bien parada, especialmente en los cortes como “Just To Make Me Feel Good”, melodías suaves, sensualidad en su justa medida y dramatismo es lo que integra el álbum llamado como ellos mismos. Sin asumir demasiados riesgos las composiciones de Green y la dulce voz de Shapiro vuelven a este disco como uno de los más interesantes en este comienzo de año. ¿Querés escuchar a los originales?, para eso esta Lee and Nancy pero si la copia de Green y Shapiro viene con esta calidad bienvenido sea el plagio.